Información política. 
 El ejército dijo no al Partido Comunista     
 
 El Alcázar.    14/04/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

INFORMACION POLITICA

EL EJERCITO DIJO NO AL PARTIDO COMUNISTA

La dimisión del ministro de Marina —todavía no confirmada en el momento de redactar esta

información— constituye una evidencia palpable de las serias discrepancias que la ejecutoria del primer

ministro encuentra entre amplios sectores de las Fuerzas Armadas. Y denuncia por principio las

maniobras llevadas a efecto por el Sr. Suárez con desconocimiento o contra el criterio de varios de los

componentes de su propio Gobierno, actuando por su propia cuenta y sin hacer copartícipes a los

miembros del Gabinete de sus propias y exclusivas decisiones. Así, por ejemplo, tenemos fundadas

noticias de que el ministro de Marina, almirante Pita da Veiga, se enteró de la legalización del PCE por la

televisión, y ante su sorpresa, tuvo que realizar varias llamadas de urgencia para confirmar la noticias. ¿Es

esto una política coherente de Gabinete?.

Los términos en que se ha pronunciado el Consejo Superior del Ejército son inequívocos y constituyen el

más sereno pero enérgico recordatorio al primer ministro por los derroteros en que está conduciendo su

reforma política y las graves consecuencias que ello está ocasionando a la nación. El NO al Partido

Comunista es un NO rotundo a la ruptura y al caos que hizo necesario el 18 de julio de 1936. Su

aceptación "como hecho consumado" del PCE, una muestra concluyente de su patriotismo y servicio a

España al tiempo que un claro testimonio de que el Ejército no ha intervenido, para nada, en la adopción

de tal medida. El Ejército ha recordado al Gabinete Suárez con clara oportunidad que no está dispuesto a

consentir la división de España, el ultraje a la enseña nacional, la usurpación de la Corona o la difamación

del buen nombre y disciplina del Ejército. Desde la muerte del Caudillo, las Fuerzas Armadas no habían

formulado públicamente de manera tan concluyente su inquietud por las amenazas que se ciernen sobre

España.

Es obvio, por lo tanto, abundar en el relieve y la trascendencia que implica esta determinación de los altos

jefes reunidos en el Consejo Superior del Ejército. Si alguien hubiera podido pensar, siquiera por un

momento, que el estamento militar había bajado la guardia o se desentendía del actual proceso político,

habrá comprobado que no es cierto, en absoluto. Nuestras Fuerzas Armadas continúan siendo, de manera

indeleble, la garantía última frente a cualquier propensión al abismo. Que quede claro.

Además, el Ejército ha hecho extensiva su preocupación por el continuo deterioro del orden público y por

los permanentes ataques de que es objeto la limpia ejecutoria de las Fuerzas Armadas por parte de quienes

persiguen, abiertamente la liquidación de España como nación libre, independiente y soberana. Es de

anotar, asimismo, la política de silencio que mantuvo RTVE de manera pertinaz hasta la noche de ayer,

silenciando a los televidentes lo que de manera notoria y pública era ampliamente difundido por la prensa

escrita de todo el país y figuraba en todos los mentideros políticos. De esta forma, TVE se muestra una

vez más como un instrumento discrecional de la actuación gubernamental, que se permite el lujo de

dosificar lo que los españoles deben o no deben saber y además de hacérselo llegar como y cuando quiere.

Así, en el texto leído anoche por Pedro Macía no se recogía la rotunda repulsa del Ejército hacia la

legalización del PCE. ¿Estas son acaso las prácticas de un Gobierno que pretende llamarse democrático?.

Es evidente que Suárez gusta de la política del avestruz. Además de afrontar su reforma política en

absoluto desentendimiento de los demás factores que inciden decisivamente en la marcha del país (el

problema económico en primer término) el primer ministro hace alarde de autosuficiencia que debería

situar en su exacta dimensión como fruto de la confianza de la Zarzuela. Cualquier otro equívoco puede

conducir al primer ministro, como ahora, a quedar en evidencia.

 

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