Autor: Oliveira, César de . 
   Los comunistas portugueses invitan al PCE y al PCI     
 
 Diario 16.    28/10/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Los comunistas portugueses invitan al PCE y al PCI

César de Oliveira

LISBOA. 28 (Corresponsal DI6).—El Partido Comunista Portugués invitó a que estuviesen presentes en

su VIII Congreso, del 11 al 14 de noviembre, los partidos comunistas de España, Italia y Francia, entre

otras organizaciones y "partidos hermanos".

El envío de estas invitaciones fue confirmado ayer a este corresponsal por una fuente muy próxima al

Comité Central del PCP.

En medios políticos portugueses se llegó incluso a rumorear que la delegación italiana sería presidida por

Giancarlo Pajetta, uno de los principales teóricos del PCI.

Curiosamente, estas invitaciones se cursan cuando, en los documentos de trabajo distribuidos por el PCP

a sus militantes para su discusión y posterior aprobación en el Congreso, se hacen alusiones al PCE y al

PCI y se critican las posiciones "oportunistas y reformistas" de ciertos partidos que más directamente

criticaron algunas prácticas políticas del PCP.

El simple hecho de que esos documentos fuesen hechos públicos constituyó ya un hecho sin precedentes

y muy significativo en lo que respecta al tradicional "monolitismo" e "inmovilismo" del PCP. La

presencia en un Congreso del PCP de los comunistas italianos y españoles representa otra señal de que

algo comenzó a cambiar en el PCP.

Cambios necesarios

El paso de un partido rigurosamente clandestino con poco menos de 5.000 militantes a un partido legal

con más de cien mil, en un período de gran lucha política e ideológica, tenía que producir necesariamente

sus efectos sobre un aspecto central que proviene en su totalidad de la lucha clandestina.

Por otro lado, parece no haber dudas de la existencia dentro del PCP de una "corriente italiana" que,

aunque sin una grande y visible expresión y sin defender al pie de la letra las posiciones del PCI, consigue

de vez en cuando introducir cambios en la ortodoxia habitual de los viejos dirigentes, casi todos ellos

form a d o s políticamente entre 1936 y 1956, es decir, en la época dorada del estalinismo.

Por todo ello, las invitaciones al PCE y al PCI adquieren un significado especial, tanto más cuanto que en

los aparatos políticos centralizados y algo burocratizados, como es el caso del PCP, los cambios políticos

son, normalmente, lentos, sinuosos y dolorosos.

 

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