Autor: Pozo, Raúl del. 
 Ramón Tamames habla de su "casi" Premio Planeta. 
 "No es una novela carcelaria"     
 
 Pueblo.    12/11/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 27. 

la plaza de la democracia

RAMON TAMAMES

HABLA DE SU "CASI" PREMIO PLANETA

NO ES UNA NOVELA CARCELARIA

—¿Cómo en una época tan posliteraria un hombre tan metido en la realidad se ha decidido a

escribir una novela?

—Yo no soy novelista. Puede ser mi primera y última novela. No tengo el propósito de escribir

de ficción. Durante mis dos meses en Carabanchel tenia pensado un trabajo que exigiera poca

documentación. Con cretamente preparar una propuesta a la Academia sobre la nueva

redacción de términos económicos (oligopolio, por ejemplo, es una palabra que se emplea

mucho en economía, y aún no está en el diccionario). Pero los diccionarios no me llegaban y

tenía a mano un mazo de folios y olvidé la revisión del diccionario y escribí.

—¿Está la cárcel, apresada, en tu novela?

—No es una novela carcelaria.

—¿Es autobiográfica? Está, dividida en dos partes. En la primera se cuenta la evolución de un

determinado personaje. Tiene un ritmo lento. Van pasando personajes de distintas extracciones

en un mismo tejido sociológico y político. El país es indeterminado. ¿Elementos

autobiográficos? ¿Y dónde no? Pero no es autobiográfica. La segunda parte es pura ficción y

ritmo rápido. Hay una trama política influida por los sucesos del entorno. Y bastante diálogo y

ninguna regla. Como decía Baroja, una novela es un saco donde cabe todo. Por cierto: hay

varios recuerdos de Baroja.

—En tu caso, el fallo del Planeta ¿no habrá sido extraliterario para bien o para mal?

—Yo no entro en esto. Acepto el veredicto. Tampoco voy a descubrir ahora lo que son los

premios. Diie desde antes que no iba a ir a la fiesta. Creo que «Las corrupciones», la de

Torbado, que leí, es una buena novela. De Grosso no he tenido la fortuna de leer nada todavía.

—¿Te interesa el dominio del idioma y todas esas rosas?

—El dominio del idioma es la más alta muestra de cultura y de inteligencia. Pienso que el

dominio del lenguaje literario es más difícil que el del jurista o el del economista.

—Estás haciendo una nulificación del lenguaje.

—No es una mitificación. Es un reconocimiento. Lo que no hago es un canto al estilo,

—Has citado a Baroja. Y has hecho un elogio del anarquismo creador. ¿No es peligroso para el

político esta pasión literaria?

—En la novela también hay dialéctica. Los mejores estudios sobre novela que yo conozco son

los de Luckas. Por otra parte, el escepticismo baroiiano es muy sano como base de un análisis.

El que al empezar un análisis esté lleno de dogma?, mal análisis va a ha

Escribe: Raúl DEL POZO

"Yo creo que la política es el arte de transformar la sociedad"

El lunes sale a la calle la novela de Ramón Tamames, que quedó tercera en el fallo

del Premio Planeta. Ramón Tamames, uno de los líderes de la oposición democrática,

nació en el año 1933. Es doctor en Derecho, doctor en Ciencias Económicas y autor de

infinidad de libros de Economía. de Historia y de Política.

Es su primera incursión a la ficción. Escribió su novela en la cárcel de Carabanchel.

ter. Una cosa es la política dogmática, que responde a unos intereses articulados, etcétera, y

otra una política para un proceso consti luyente. La vida es una aventura permanente de

nuevas formas, de nuevas expresiones. Yo creo que la política es el arte de transformar la

sociedad. Donde el pueblo llegue a ser colectivamente pensante.

Funciona por ahí una cariñosa calumnia sobre ti. Dicen: «Si en este país llega a haber un

Gobierno de izquierdas, a Tamames hay que darle cualquier cartera, excepto la de Economía.»

—Nunca he aspirado a una cartera. Lo que he aspirado es a que haya una buena política. Una

política decente. No de centro. Que corresponda a una expresión política colectiva. A mi no

me disgustaría la cartera de jardines y bichos. Contribuir a clarificar el medio ambiente.

—Aunque Gorky invitaba a Lenin a Capri, las relaciones entre los comunistas y los escritores

fueron siempre problemáticas.

—Hay dos planetas separados por los efectos del clasismo en la cultura y por

"El mundo de la cultura y del trabajo se unen cada vez más"

el propio habitat. Pero pienso que el mundo de la cultura y del trabajo se unen cada vez más.

La expresión de fraternidad con que se recibe a los representantes del mundo intelectual en los

medios obreros es impresionante. En España estamos cerca de esa alianza.

¦—¿No te gusta la literafura soviética?

—He leído poco a los soviéticos. Algo de Gorky y de Solojov. Toda la novela rusa, anterior, me

interesa más. Y m i s conocimientos de ruso no llegan más que a comprender el alfabeto.

—A ti te gusta más el italiano que el ruso, ¿no?

—El italiano es una de las grandes bellezas de la vida. He estudiado italiano. Hay una armonía

preestablecida entre los dos pueblos. Con los franceses hay unos Pirineos psicológicos que

ellos no han contribuido a derrumbar.

—¿Quién está más abocado al compromiso, el economista o el escritor?

—Cuando escribí «La República y la era de Franco»

tuve setenta critican. Fue uno de los libros más criticados. Y decían que no hacía historia, sino

literatura. Ahora, a lo mejor de esta novela dicen: «Es un panfleto». El compromiso está con la

sociedad, sea hablando de historia, de literatura o de economía.

—¿Qué encuentras más literario, una cárcel o un yate?

—Yo no he ido nunca en yate. Fui en un crucero. En seguida alguien se ocupó de mandar la

noticia a los periódicos. En todas las situaciones hay aspectos interesantes. Los que están en la

cárcel están preocupados por´ su país. También algunos de los que están en los yates. En un

crucero que hice por el mar Negro conocí al padre de uno del Movimiento Comunista que tuvo

conocimiento de la Junta Democrática a través de mí. No hubo tantos comentarios pn los

periódicos cuando me pusieron una bomba en el coche, en un descampado de Villaverde. Y

además no tenía seguro.

PUEBLO 12 de noviembre de 1976

 

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