Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
   Alianza Popular (sector renovado)     
 
 Informaciones.    16/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

ALIANZA POPULAR (SECTOR RENOVADO)

Por Abel HERNÁNDEZ

El ala liberal de Alianza Popular, de la mano de don Rafael Pérez Escolar, hizo ayer su presentación en

Madrid en los salones del club Siglo XXI. En torno a la gran mesa de la cena, los hombres del "espíritu de

París" ofrecieron la cara europea, civilizada, de la Alianza. Entre el clamor de los aplausos, la «Alianza

Popular, sector renovado», como calificó al grupo con cierta gracia don Matías Cortés, del Partido

Popular, demostró anoche su espíritu tolerante y conciliador. Sus principales representantes —señores

Pérez Escolar, Pastor Ridruejo y López Jiménez— demostraron que no es imposible la superación de la

dialéctica franquismo-antifranquismo.

Al hilo de la sobremesa se abordaron los temas del momento: "Hay que legalizar al Partido Comunista,

pero no partir el pan con los marxistas. Legalizar supone el sometimiento a la norma jurídica a la

normativa de un Estado de derecho. El pacto queda excluido, porque intentar jugar con el P.C.E. es muy

peligroso.» Un representante del «sector histórico» alzó su voz en contra de la legalización, pero fue

ahogada por las unanimidades de la tesis contrarias. "Hay que admitir, de todas formas, la ética de los

conflictos; pero también el conflicto de las éticas", puntualizó el señor Pérez Escolar. Esta apertura puede

levantar ampollas en las entrañas de A.P. Sólo el señor Fraga asistió a la conferencia, aunque no a la cena.

La impresión previa en los pasillos es que el Tribunal Supremo dará «luz verde» a los comunistas.

Los del «espíritu de París» tampoco hicieron ascos a que las próximas Cortes sean de hecho

constituyentes (otra especie de herejía). «El Parlamento debe dictar muy pocas leyes y muy meditadas;

debe hacer el gran balance de la vida nacional y abordar decididamente el grave problema económico.»

Pero quizá el eje del diálogo giró en torno a la cercanía existente entre el ala liberal de A.P. y el Centro

Democrático. Este sector renovado saltaría de júbilo si de la Alianza se desgajara el ala más

conservadora, personificada en el señor Fernández de la Mora, y se incorporaran fuerzas del actual C.D.,

cuya crisis interna no cesa. En su lugar empieza a emerger la probabilidad de una Democracia Cristiana

unida y compacta. El padre Patino expresó sus mejores deseos de que esta unión se lleve a cabo, pero «sin

representaciones jerárquicas, ni confesionalidades, ni monopolios cristianos". El representante episcopal

calificó al señor Pérez Escolar como "apóstol de la convivencia". El interviniente del Partido Popular, don

Matías Cortés, opinó que «se va a barajar de nuevo», y preguntó; "¿Cuándo van a acabar los descartes?

¿Quién va a hacer el corte? ¿Por dónde se va a cortar la baraja?»

Estuvieron, significativamente, don Fernando Suárez, don Antonio Carro y don Salustiano del Campo

(que vuelve con el señor Fraga). Se rumoreó que don Fernando Suárez será uno de los senadores del Rey,

y que el otro señor Suárez, el presidente, «va a colocar en el Congreso a cien diputados independientes».

Y estaba el señor Pedrol, máximo representante de la abogacía: "Nos alegramos —dijo— de que se haya

detenido a los presuntos culpables de la matanza de Atocha. La versión aportada por la Policía, tomada de

la boca de los propios inculpados, no es verosímil. Celebramos que se hayan iniciado las averiguaciones

para ver qué hay detrás de aquel salvaje acto. Confiamos en que la Magistratura descubrirá a los culpables

próximos y a los remotos."

Al filo de la medianoche, el señor Guerrero Burgos levantó la sabrosa sobremesa. El «espíritu de París»

quedaba reflejado en esta anécdota: A uno de los liberales de Alianza Popular le preguntaron: «¿Qué

ocurrirá si A.P. consigue el 35 o el 40 por 100 de los votos?» Su respuesta fue: «Si el país demuestra que

quiere seguir siendo franquista, es mejor irse a casa.»

16 de marzo de 1977

 

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