Autor: Algañaraz, Julio. 
 La U.R.S.S. contra Carrillo, sigue la polémica. 
 Italia: fuertes críticas al PCI     
 
 Diario 16.    09/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

LA U.R.S.S. CONTRA CARRILLO, SIGUE LA POLEMICA

Italia: Fuertes críticas al PCI

Julio Algañaraz

ROMA, 9 (Corresponsal D16). — La posición del Partido Comunista Italiano frente

a la Unión Soviética esta siendo sometida a una fuerte crítica a raíz del debate

iniciado por la condena del Kremlin al líder español Santiago Carrillo. Los

socialistas han abierto formalmente el juego doctrinario exaltando el coraje

político de Carrillo y acusando de ambigüedad al PCI en el conflicto entre el

jefe comunista español y la U.R.S.S. En un artículo de fondo publicado ayer en

el prestigioso semanario comunista "Rinascita", el senador Macaluso, uno de los

tres integrantes de la delegación del PCI que viajó la semana pasada a Moscú a

discutir el conflicto planteado, reafirma que en la U.R.S.S. se han echado las

bases materiales del socialismo.

Craxi: El PCI debe llegar hasta el fondo

El secretario general del Partido Socialista Italiano. Bettino Craxi, replicó

que estas "bases materiales" han consistido "en la estatificación integral de

la vida económica, lo que para la sociología crítica representa justamente la

causa estructural del autoritarismo burocrático. Por ello nuestro juicio es tan

lejano de Macaluso como..Santiago Carrillo", comenta Craxi.

Los comunistas, que reaccionaron en "L´Unitá", órgano del PCI deben hacer, según

Craxi, "una revisión más valiente", a riesgo, en caso contrario, de que

"procesos nuevos, como el eurocomunismo, sufra involuciones y no logre

explicarse en modo convincente". Craxi aclaró de paso, que los socialistas

defienden la amistad con la Unión Soviética, la distensión y la coexistencia

pacífica. También comparten, agregó, el juicio de Carrillo de que el

eurocomunismo "no debe ser confundido con la socialdemocracia, de la cual

difiere en cuanto ésta sólo desea administrar y racionalizar el desarrollo

capitalista, mientras que el eurocomunismo quiere transformar la sociedad

capitalista". Gian Carlo Pajetta, secretario de Relaciones Exteriores comunista,

replicó que su partido continúa siempre en la misma línea, "sin roturas ni

concesiones".

PCI y PCF no podrían enfrentarse a sus prosoviéticos

Estas turbulencias ideológicas exasperan en realidad problemas políticos

concretos y apremiantes. Los comunistas italianos y franceses (es significativo

el empecinado silencio de Georges Marcháis) se hallan en el umbral del poder en

sus respectivos países. Los italianos gracias al acuerdo programático suscrito

con la democracia cristiana y otros cuatro partidos. Los franceses esperan

triunfar dentro del bloque de las izquierdas en las elecciones legislativas de

marzo próximo. Sometidos a una enorme tensión política, ninguno de los dos PC

está en condiciones de soportar una polémica interna con su ala prosoviética,

por pequeña que ella sea. Cualquier cisma podría determinar la hemorragia de

militantes y votos capaces de alejarlos del poder.

Eurocomunismo: Contagioso para el Este

Si la experiencia eurocomunista se afirma, es inevitable que el ejemplo

encuentre amplio espacio en los países del Este, donde mayores son los

reclamos de democratización. "El peligro para los dirigentes soviéticos es que

lo que se conceda mañana en Praga, Varsovia o Budapest sea pedido después en

Leningrado, Kiev o Riga", como señaló el disidente yugoslavo Milovan Djilas.

Los comunistas italianos y franceses han logrado retardar el estallido del

conflicto con la U.R.S.S., pero su línea estratégica sigue una ruta de colisión

con el Kremlin.

 

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