Autor: Espín, Manuel. 
 Domenec Martínez (secretario general de la Unión de Juventudes Comunistas de España). 
 "Somos entusiastas defensores de la linea eurocomunista"     
 
 Pueblo.    06/08/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

DOMENEC MARTÍNEZ

(Secretario general de la Unión de Juventudes Comunistas de España, del PCE)

"SOMOS ENTUSIASTAS DEFENSORES DE LA LINEA EUROCOMUNISTA"

«No hay ningún impedimento para que jóvenes católicos militen en nuestra organización o participen en

nuestras actividades»

«Nos parece muy grave el problema de la juventud rural que emigra en un 70 por 100 cuando sale a hacer

la "mili", o las elevadas cifras de paro entre los jóvenes»

El secretario general de la UJCE del PCE está cumpliendo actualmente el servicio militar. Le sustituye en

el puesto Doménec Martínez que en el periodo 197076 fue secretario general de las Juventudes

Comunistas de Cataluña. Con un pie en Madrid y otro en Barcelona, Doménec Martínez estudia la

estrategia de la organización de cara a los próximos meses.

—Nací hace veintiocho años en Tarrasa, soy hijo de inmigrantes andaluces. Mi barrio es una zona

suburbial, con un cuarenta y cinco por ciento de la población que procede de la emigración. Mis padres

han trabajado en el sector del textil, actualmente los dos se encuentran en paro por el cierre de su antigua

fábrica. A los catorce años empecé a trabajar en una empresa textil. Mi proceso de concienciación política

surgió a distintos niveles: en la vida social (vivía en un barrio con las calles sin asfaltar, sin agua

corriente) y en la escuela (donde había un conglomerado de niños, hijos de emigrantes y no tuve acceso al

catalán hasta que fui más mayor). Luego empecé a tomar contacto con unos jóvenes con inquietudes

como yo, y en el año sesenta y seis me relacioné con el embrión de la Juventud Comunista de Tarrasa,

donde empecé a militar y a asumir una actividad política. Después he sido responsable de Juventudes en

Tarrasa. presidente del club juvenil J. G. (Julián Grimau), que llegó a tener más de cien militantes, pese a

las duras condiciones de la clandestinidad, y en el año mil novecientos setenta fui elegido secretario

general de las Juventudes de Cataluña. Más tarde, en el año mil novecientos setenta y cinco participé en la

tercera conferencia de la Unión de Juventudes Comunistas de España, ocupando luego la secretaría de

organización de la UJCE. Desde los catorce a los veinticinco años he trabajado en el textil, desde hace

dos años vivo íntegramente dedicado a la actividad política. Estoy casado y tengo una hija de dos años.

—¿Militan católicos en vuestras juventudes?

—Hay dos tipos de católicos: los jóvenes, que por su marco educativo tienen una influencia religiosa; es

decir, son sociológicamente católicos; y luego están los católicos y los creyentes, que participan en los

movimientos cristianos y a la vez están en el partido o en la UJCE. Que sean o no sean cristianos no

supone ningún tipo de conflicto, ni de distinción. Hay que darse cuenta que comunismo no tiene por qué

equivaler a ateísmo. Nadie va a forzarles a nada; entendemos que la religión es una cuestión personal de

cada uno. En los campamentos, el que quiera podrá ir a misa, irá sin (...) por ejemplo, en Valencia, hace

pocas fechas, un sacerdote iba a participar en una discusión y propuso celebrar una misa; el que quiso

participó, y el que no quiso se quedó en la calle. Y esta conducta no supone motivo de risión o de broma

para nadie. La religión es una cuestión que pertenece a los derechos fundamentales del individuo.

—¿Qué actividades de tipo cultural tenéis montadas?

—Pensamos que como la juventud está un tanto marginada, los propios jóvenes tienen que expresarse con

formas nuevas. Hemos convocado no unos concursos, sino unas muestras de arte de la juventud en las que

los jóvenes expresen sus problemas. Este verano vamos a promocionar actividades a nivel artístico, en

facetas como la artesanía, el dibujo, la pintura, la poesía, el teatro (estamos constituyendo varios grupos

de teatro), la música o el cine. Por ejemplo, en Galicia ya se ha organizado una Mostra de arte nuevo y

popular. No vamos a imponer ninguna forma ni ninguna limitación expresiva, que cada cual diga aquello

que le parezca conveniente. También pretendemos organizar para el otoño una escuela de formación

política, donde en determinados días puedan desarrollarse cursillos y seminarios como toma de contacto

con una cultura política, con la sociología o con cursillos sobre la problemática juvenil. Los cursos los

impartirán no sólo gente del partido, sino todo aquel que tenga algo que decir, pertenezca o no a nuestra

organización. No queremos dejar de lado otras opiniones del mundo progresista, aunque no sean del PCE.

Creemos que el debate es una cuestión esencial: no imponer conclusiones, sino que cada cual estudie y

aporte su opinión en unos temas sociales que hay que abordar. Por ejemplo —como he dicho antes—, el

tema de la droga, en el que se denunciará todo lo que haya que denunciar y se aceptará la aceptable. O el

problema del campo, o el de la juventud rural —hay un dato que me parece significativo: el 70 por 100 de

los jóvenes que van a cumplir el servicio militar no vuelven a sus pueblos de origen, lo que representa un

grave problema que debemos afrontar—. Luego,—con todas estas conclusiones, se van a elaborar unas

propuestas para que, a través de nuestro diputado en las Cortes José María Riera, se promueva toda una

legislación a favor de la juventud. Por otra parte, hay que estudiar nuevos fenómenos de la sociedad

actual e intentar darles una respuesta. La juventud de hoy está frustrada (no encuentra trabajo, no sabe qué

hacer con un titulo y sin un empleo, existe una crisis de la institución familiar...); la salida es compleja,

pero hay que encontrarla para que la juventud no se convierta en un cuerpo social marginado, sino en un

aliciente para la conquista de una sociedad más justa, más dinámica y más avanzada.

—¿Cuál es el grado de relación entre la UJCE y el PCE?

—La identificación con la línea política del PCE nace de nuestra participación en los órganos del partido.

Por ejemplo, nosotros asistimos a las reuniones del Comité Central, y votamos con él, e intervenimos en

la política del partido. A nivel organizativo somos totalmente autónomos, nuestro secretariado político

elabora su propia política, nuestras fuentes de financiación son autónomas (no tenemos mucho dinero, las

cuotas son mínimas, más bien simbólicas: hay quien paga cinco pesetas y quien paga cincuenta o cien,

porque muchos de nuestros militantes tienen catorce o quince años) y tenemos un presupuesto distinto al

del PCE.

—En alguna revista se ha dicho que las Juventudes Comunistas podían oponerse a la línea eurocomunista

del secretario general del PCE, Santiago Carrillo.

— Eso es una de las cosas sin fundamento que se dicen a diario sobre nosotros. No somos opositores del

eurocomunismo, al contrario. En el debate que hubo en Cataluña a raíz de la invasión de Checoslovaquia

nuestra postura fue la de la más tajante condena de la URSS por su injerencia en un país que ensayaba un

nuevo tipo de socialismo. Precisamente los jóvenes del PCE somos entusiastas defensores de esa línea

renovadora. Generacionalmente no hemos tenido la visión de la URSS que pudieron tener los militantes,

de más edad. Personalmente he estado en esos países, en Yugoslavia, Rumania, Hungría y Rusia. Las

diferencias entre Yugoslavia y la URSS son abismales, lo mismo que entre Hungría y Rusia. En la URSS

nada más llegar te das cuenta que hay algo que no funciona, un exceso de burocraticismo que resulta

asfixiante. En septiembre del año pasado, cuando estuvimos en la URSS, notamos un ambiente de

frialdad hacia nosotros. Las juventudes comunistas defienden la línea eurocomunista del partido, un

socialismo que se tiene que construir en la democracia y en la libertad. En la reunión reciente del Comité

Central del PCE, precisamente se ha dicho que el partido debía asumir aún más y profundizar en ese

socialismo en libertad. Por supuesto que el sistema de la URSS tendría muy poco que ver con el que

nosotros querríamos implantar en España. Esa lucha por un socialismo en libertad existe no sólo en Italia,

sino en partidos de países como Grecia. El mismo Janos Kadar, de Hungría, ha dado la razón a Carrillo;

en países en los que se han copiado esquemas de la URSS, y ahora tratan de esforzarse para elaborar su

propia vía al socialismo. Pero esa lineal antidogmática la aceptan hasta los veteranos militantes del PCE

que más han sufrido, que han pasado muchos años en las cárceles; nombres como Camacho, Lobato,

Romero Marín o Sánchez Montero son permanentes banderas de reconciliación entre los españoles y

partidarios de lo que se llama eurocomunismo. En UJCE la renovación se va a marcar aún más en nuestro

primer congreso, que se Celebrará en noviembre; ahora estamos discutiendo los proyectos y las

alternativas que serán estudiadas en esa convocatoria.

Manuel Espin

6 de agosto de 1977 PUEBLO

 

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