Autor: Ceus, José de. 
   Las dimisiones PC     
 
 Arriba.    14/09/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

LAS DIMISIOIMES PC

Todo parece Indicar —la dimisión de Alberti es un hecho, la de Camacho un proyecto y la de la

Pasionaria algo más que un rumor— que el partido comunista español, está en fase de renovación de sus

miembros a nivel parlamentario. ¿Estrategia o simple Imposición de la realidad nacional? Lo que sí es

cierto es que este partido no mueve sus piezas a la ligera, ni toma la política como un juego baladí. Hace

«lo que debe de hacer» según planes bien estudiados y meditados. La estrategia del Partido Comunista en

las elecciones fue —lo que es bueno para unos no lo es necesariamente para los demás— colocar a la

cabeza de sus listas para el Congreso a figuras señeras de su ideología, personas revestidas con carismas,

que con su sola presencia arrastraban votos de la provincia en la que iban como candidatos y del resto

nacional. El voto comunista fue de selección desde el punto de vista ideológico, pero llevaba también un

mandato de reconocimiento hacia sus viejos luchadores. Alberti, la Pasionaria; Camacho y el mismo

Carrillo, no son otra cosa que los vértices de ese cuadrado firmemente ideológico e impersonal, pero

curiosamente respetuoso hacia sus figuras.

Cumplieron sus objetivos: Alberti, el poeta gaditano, retira sus versos del Congreso y vuelve a sus fueros

líricos, dejando paso al militante de acción, el que sí sabe la lección de la nueva metodología comunista.

A la Pasionaria, se le pide el retiro. La vieja Dolores Ibarruri, Diputada por Asturias, se le ha pagado

disciplinariamente su incansable lucha. Es figura conflictiva de la historia y nadie mejor que el PC para

saber que estamos bajo otros paralelos. Hay que lavar la casa.

Quizá también caerá Camacho, y es posible que sin sorpresas, en estos dos años que prevé la ley para

hacer instituciones en el Congreso, incluso podríamos ver despedirse a Santiago Carrillo, todo dependerá

del rostro que haya que mostrar en ese momento, de las circunstancias del País.

Hay, algo que debían aprender los partidos no comunistas de éstos: la disciplina y ese realismo

sobrecogedor que les hace avanzar por todos los caminos sin desaliento.

José de CEUS

 

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