Autor: Altable, Juan. 
   García Salve: Los burgueses vomitarán     
 
 Diario 16.    25/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

El viernes presenta su libro García Salve: Los burgueses vomitarán

Juan Altable

MADRID, 25 (D16).—"Los burgueses vomitarán cuando lean mi libro, porque les pongo donde creo que

deben estar, manifestó a D16 Francisco García Salve, ex Jesuíta y dirigente de Comisiones Obreras, que

el próximo día 28 presentará su obra "Yo creo en la clase obrera".

Añadió que "los auténticos cristianos son marxistas y que, algunos no se consideren como tales, lo son de

espíritu". Mas adelante se definió como creyente y marxista.

Según el líder comunista, el libro es una forma de desahogo personal, prevista al salir de la cárcel, y que

constituye una reafirmación en el pasado para avanzar en el futuro. "En el escrito —continuó— aporto

algunas ideas y experiencias de mi vida de lucha de un modo ameno. Inicialmente pensé en hacerlo en

forma de novela, pero después creí que no había por qué disfrazar el personaje."

Cristianos marxistas

En relación con la metamorfosis cristiano-marxista, García Salve afirmó que el cristiano llegaba a ser

marxista a fuerza de profundizar en el cristianismo. "Hay diferencias conceptuales. El marxismo es una

ciencia en manos de los que quieren cambiar la historia, mientras el cristianismo supone, ante todo, una

concepción de la vida."

"El marxismo —añadió— es ante todo, un método científico, pero como tal no ha logrado, hasta el

momento, aclarar si el paso del hombre por la Tierra trasciende de cara a una posible segunda vivencia. Si

hasta ahora la ciencia no puede explicar esto, yo puedo plantear mi propia alternativa personal, puesto que

la ciencia no afirma ni niega esta posibilidad."

Creyente

"Para mí, creer en la trascendencia, es decir, en que después de esta vida hay otra, supone creer en que

existe Dios, y por eso me considero creyente."

Menos explícito se mostró García Salve en cuanto a su confesionalidad cristiana. "Efectivamente, creo en

Cristo. Pero en un Cristo completamente distinto del milagrero que nos han dado. Ahora bien, en relación

con la deificación de Jesucristo, pienso que evidentemente la ciencia ha demostrado que Cristo existió,

como existió César. Yo, particularmente, opino que era algo más que un hombre. En principio, creo que

Cristo era Dios, pero no con esa rotundidad que busca en estos momentos la fe ciega.´´

La violencia

García Salve manifestó también que no es violento, porque piensa que la "violencia no es eficaz en modo

alguno. Aparentemente soluciona problemas, pero en realidad no hace más que enconarlos más".

"Si yo creyese que con la violencia se terminaba la explotación del, hombre por el hombre, empuñaría un

arma mañana."

El diligente de Comisiones Obreras afirmó que no se puede construir un mundo nuevo, como quieren los

comunistas, a baso de la violencia, "porque la violencia no hace más que volver a engendrar violencia".

"Hay, además, una norma revolucionaria cristiana que se corresponde con palabras escritas en la "Biblia":

El hombre está por encima de las leyes, y no las leyes por encima de los hombres."

Sobre la aportación de los cristianos al marxismo, García Salve dijo que el cristianismo daba un cierto

carácter humanista al marxismo, "que al estar fundamentado en leyes y métodos científicos corre el

peligro de caer en la frialdad y el esquematismo. Por otra parte, el marxismo equilibra las posibles

tendencias del cristianismo hacia lo melifluo y lo dulce, por llamarlo de alguna forma".

"Pienso, en definitiva, que ambos campos pueden complementarse y rectificarse mutuamente, cuando

alguno de ellos se aparta de su camino."

Finalmente, García Salve significó que no debía de haber grandes diferencias entre cristianos y marxistas;

"en el fondo todos perseguimos el mismo fin, y las creencias anticomunistas, por parte de los cristianos,

se basan sobre todo en prejuicios y deformaciones impuestas por las clases explotadoras".

 

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