Alianza Popular reivindica la derecha conservadora     
 
 Diario 16.    15/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Alianza Popular reivindica a derecha conservadora

MADRID, 15 (D16).—Cruz Martínez Esteruelas, presidente de Unión del Pueblo Español (UDPE) y

dirigente de Alianza Popular, hizo ayer un llamamiento ante unas mil personas a no tener miedo en ser

calificados de derechas y conservadores.

"Si ser de derechas quiere decir defender la familia, los derechos humanos, la libre propagación de las

ideas religiosas, la libertad de empresa, la unidad de la nación y oponerse al marxismo, hemos de decirlo

cloro: sí, somos de derechas", afirmó el ex ministro de Franco, cuyas palabras fueron acogidas con una

gran ovación por parte del auditorio, compuesto en su mayoría por mujeres.

Promoción de AP

La conferencia, que tuvo lugar en un céntrico hotel madrileño, fue organizada por el Grupo de Mujeres de

Alianza Popular, que cada lunes celebra un acto. Se habían cursado invitaciones nominales y en la entrada

se exigió el carnet de identidad para comprobar la titularidad de las mismas.

Junto al salón de la conferencia se instalaron mesas de ventas de libros de Manuel Fraga Iribarne, de

GODSA y de Martínez Esteruelas.

También habla cestos de recaudación de fondos en los que podían verse algunos billetes de mil pesetas.

Igualmente se entregaban fichas para la afiliación a Alianza Popular.

Un grupo de señoritas abordaban a muchachos jóvenes instándoles a que se incorporaran al comité de

apoyo de AP. Este tiene por objeto reclutar personas que sin ser afiliados colaboren en los

trabajos burocráticos del partido.

El riesgo de ,1a libertad

Martínez Esteruelas mantuvo la tesis de que España tiene una historia y valores que defender, y que el

desarrollo de los últimos cuarenta años no ha sido episódico, sino que ha de tomarse como punto de

partida para su perfeccionamiento.

Tras citar a Joaquín Costa, Cánovas del Castillo, Calderón de la Barca y Unamuno y reconocer el deseo

de los españoles en tener mayor participación política, puso en duda si la concesión de libertad podría

motivar la pérdida de lo conseguido, y si existe un modelo político, de los conocidos, que vaya a durar

decenios de años. "El coste de la libertad es una fuente de duda y prejuicios morales para el hombre de

nuestro tiempo", afirmó.

Criticó al Gobierno por escuchar al que mas grita y por "el riesgo de que el orden sea vendido a quienes

fomentan el desorden", palabras muy aplaudidas por el burgués auditorio.

 

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