El día que se aprobó la Constitución. 
 Los votos, bajo la lluvia, pusieron fin a la transición posfranquista     
 
 El País.    07/12/1978.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

EL PAÍS, jueves 7 de diciembre de 1978

POLÍTICA 11

El día que se aprobó la Constitución

Los votos, bajo la lluvia, pusieron fin a la transición posfranquista

Alrededor de un 70 % de los españoles acudieron durante la jornada de ayer a

ejercer su derecho de voto en el referéndum constitucional, según las

estimaciones disponibles en las primeras horas siguientes al cierre de los

colegios electorales. Clima lluvioso en toda España, tranquilidad general y un

ambiente de gran expectación ante el desarrollo de las votaciones -sin excluir

cierta preocupación por los índices de abstención previsibles a primeras horas

de la tarde, sobre todo en el País Vasco- fueron las notas dominantes del día de

ayer.

Pequeños incidentes, muy aislados y de escasa importancia, se registraron en

algunos puntos del país. Falsas alarmas de colocación de explosivos, algunas

detenciones por realización de propaganda ilegal y coacción de voto, y la

desactivación de un artefacto de poca potencia en un colegio electoral de

Fuengirola (Málaga), constituyeron las únicas alteraciones de la normalidad

ciudadana durante toda la jornada. Unidades del Ejército protegieron ochocientos

objetivos distintos en todo el territorio nacional -centrales eléctricas,

embalses, repetidores de televisión, depósitos de combustibles, estaciones,

aeropuertos, polvorines-, en el marco de la Operación Ariete, mientras las

fuerzas de orden público custodiaron otras instalaciones y la totalidad de los

colegios electorales.

En el País Vasco se estimaba, al cierre de los colegios, que la abstención

rebasaba el 50 % en las provincias de Vizcaya y Guipúzcoa, se aproximaba a dicha

cifra en Navarra, y sólo Alava presentaba cifras de participación superiores al

50 %. Fuentes gubernamentales calificaron de gravísimas las trabas al ejercicio

del voto impuestas por algunas mesas electorales del País Vasco. Aunque la calma

fue absoluta durante la jornada de votación, Guipúzcoa vivió bajo la influencia

de los asesinatos del día anterior.

Una señora de la aldea de Oroso situada a quince kilómetros de Santiago, asesora

a una vecina sobre la forma de emitir su voto. Una anciana que portaba las

papeletas de varios familiares se enojó mucho cuando, en el colegio electoral de

esta localidad, le indicaron que debían personarse los propios interesados.

 

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