Autor: Unzueta, Patxo. 
 El día en que se aprobó la Constitución. Se registraron algunos incidentes menores. 
 Frialdad ambiental y problemas con el PNV en Vizcaya     
 
 El País.    07/12/1978.  Página: 18. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

El día que se aprobó la Constitución

Un alto índice de abstención, el extraordinario despliegue policial, la frialdad

ambiental y meteorológica, la calma en cierta medida extraña y las tensiones

registradas en algunos colegios, provocadas fundamentalmente por la

meticulosidad extremada de los interventores del PNV constituyen las notas

destacadas de la jornada de ayer en el País Vasco. La calma era tan sorprendente

en Guipúzcoa que se convirtió en tema inevitable de las conversaciones de café.

Pero los asesinatos del martes estaban demasiado frescos como para no pesar

sobre el ánimo de la población. Se vivió ayer en Euskadi bajo el miedo de las

metralletas, aunque no se disparara más bala que la salida por accidente del

fusil de un policía que prestaba servicio en un colegio electoral de Vizcaya.

Por lo que respecta a la meticulosidad del PN V y algunos presidentes de mesa a

la hora de exigir los requisitos, fuentes gubernamentales califican de

«gravísimos» determinados hechos.

Se registraron algunos incidentes menores

Frialdad ambiental y problemas con el PNV en Vizcaya

PATXO UNZUETA, Bilbao

En un clima de frialdad —muy en consonancia, por otra parte, con lo desapacible

del día la jornada electoral transcurrió en Vizcaya sin que se produjeran graves

incidentes. Ocho mil quinientos policías y guardias civiles de las dotaciones

habituales, reforzados por seis compañías de la Reserva General trasladadas a

Bilbao en aplicación del «plan especial de prevención y seguridad», vigilaron

las 1.055 mesas constituidas en la provincia y patrullaron ininterrumpidamente

por las calles de la capital y carreteras de acceso a la misma.

De incidente preelectoral puede calificarse el incendio provocado, de madrugada,

en la Casa de la Juventud de Santurce (Vizcaya), antigua sede de la OJE y

ocupada actualmente por la Asamblea de Mujeres y diversas organizaciones

juveniles de izquierda. El incendio, que destruyó totalmente el centro, fue

provocado tras haber sido rociado con gasolina el interior del mismo.

En Zamudio, localidad situada a diez kilómetros de Bilbao, un disparo fortuito

escapado del rifle de uno de los policías que hacía guardia ante las mesas

electorales, provocó cierto clima de tensión entre los escasos votantes que a

esa hora, diez de la mañana, aguardaban su turno en el piso primero de las

escuelas municipales. Un componente de la mesa declaró poco después a EL PAÍS

que el policía llevaba unos instantes manipulando su arma cuando se produjo el

disparo e indicó el lugar donde la bala había quedado incrustada, en el techo

del edificio. Pese al incidente, en ningún momento se interrumpió la votación.

Por otra parte, seis jóvenes de edades comprendidas entre los catorce y los

dieciséis años, fueron detenidos en el barrio de Ocharcoaga, al ser sorprendidos

efectuando llamadas desde una cabina telefónica con falsas amenazas de bomba.

Otros cuatro jóvenes fueron detenidos en Sondica acusados de realizar propaganda

en favor del no ante una mesa electoral.

Sin embargo, el mayor despliegue policial se produjo en la localidad costera de

Santurce: numerosos efectivos de la fuerza pública rodearon y detuvieron a tres

jóvenes de unos quince años que se habían refugiado en una lonja del paseo de La

Sardinera, poco después de que una patrulla les diera el alto al ser

sorprendidos con un arma. Tras demostrar que se trataba de una escopeta de

perdigones con ta que habían estado cazando pájaros en el monte, los jóvenes

fueron puestos en libertad. La operación duró en total una hora y en ella

participó también un helicóptero que sobrevolaba la zona.

La confusión creada por la errónea consignación, en la prensa, de algunos

distritos electorales de Bilbao motivó una notable confusión en los colegios

instalados en la AISS y las escuelas de Indauchu.

En este último centro, un nutrido grupo de personas que querían votar rompió sus

papeletas en un ostensible gesto de protesta ante la confusión reinante.

El PNV —que, pese a propugnar la abstención, habia destacado interventores y

apoderados en todas las mesas de la provincia— se mostró particularmente

estricto en los aspectos administrativos de la elección, lo que provocó algunas

tensiones. Así, en el colegio electoral Villar Palasi, de Deusto, la mesa se

negó a admitir los votos remitidos por correo en cuya carta no figurase remite.

También hubo problemas en el colegio del barrio de La Pena, al negarse los

interventores del PNV a aceptar el voto a quienes tuvieran caducado el documento

nacional de identidad. A raíz de este incidente las emisoras locales difundieron

un comunicado de la junta provincial del censo indicando que el tener caducado,

el DNI no impedía ejercer el derecho al voto.

En el colegio electoral de las escuelas de Bagaza, en Baracaldo, los

representantes del PNV impugnaron la votación por haber abandonado su puesto el

presidente de la mesa, miembro de UCD. También hubo impugnaciones en siete mesas

de Santurce.

 

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