Autor: González, Antonio. 
 El día que se aprobó la Constitución. La psicosis de violencia presidió la jornada. 
 La calma, comentario de café en Guipúzcoa     
 
 El País.    07/12/1978.  Página: 19. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

EL PAÍS, jueves 7 de diciembre de 1978

POLÍTICA

El día que se aprobó la Constitución

La psicosis de violencia presidió la jornada

La calma, comentario de café en Guipúzcoa

ANTÓNIO GONZÁLEZ, San Sebastián

La población guipuzcoana ha vivido las últimas veinticuatro horas de forma

especialmente tranquila, pese a las alarmantes noticias que reproducían a toda

plana los periódicos locales, que narraban ayer los graves sucesos ocurridos en

este territorio vasco en la víspera del referéndum.

Sin embargo, la población no fue ajena en ningún momento a la psicosis de

violencia que desde hace tiempo padece, y que se había visto acentuada de forma

peligrosa en las últimas horas. La tranquilidad extrañaba, y era comentada en

bares y establecimientos públicos. La conversación más generalizada durante toda

la jornada fue la muerte a tiros, horas antes de la consulta popular, de tres

policías, la entrada en directo en los receptores de la televisión de Guipúzcoa

de un comunicado de ETA político-militar pidiendo el no a la Constitución, las

ráfagas de metralleta que se escucharon a primeras horas de la madrugada cerca

del Gobierno Civil y el robo de coches, que previsiblemente se podrían utilizar

en nuevos atentados.

La intranquilidad era tan patente que todo el mundo centraba su preocupación y,

sobre todo, su curiosidad, en saber si se habían vuelto a producir nuevas

acciones armadas, anunciadas por ETA militar en la reivindicación de la última

acción directa que costó la vida a los tres funcionarios.

En un ambiente enrarecido, los distritos, colegios, y mesas electorales

instaladas en la provincia no tuvieron que desplegar una gran actividad, ya que

la afluencia de votantes era escasa. Según fuentes del Partido Socialista de

Euskadi (PSOE) facilitadas indirectamente por el gobernador civil de la

provincia, a las 4.30 de la tarde habrían emitido su voto el 23 % de los 504.339

ciudadanos guipuzcoanos que pueden legalmente pronunciarse ante el texto

constitucional.

La actitud adoptada por los miembros del Partido Nacionalista Vasco que

participaban como apoderados en las mesas electorales de Vizcaya y que trataban

de impedir la votación a aquellas personas que tuviesen el carnet de identidad

caducado no se reflejó en Guipúzcoa, aunque los líderes políticos de esta

provincia ajenos al partido mencionado criticaron duramente lo que consideran

una actitud antidemocrática de una agrupación que asegura querer romper con el

régimen anterior y continúa usando en ocasiones métodos similares al impedir la

libre elección de los ciudadanos.

El único incidente, si puede merecer este nombre, que se había producido hasta

media tarde fue la sospecha que despertó un paquete colocado cerca de una mesa

electoral instalada en el barrio donostiarra de Gros. Avisada la policía,

desalojó la sala y mediante un cebo hizo estallar el paquete, comprobando que no

contenía ningún explosivo.

de los colegios electorales de Navarra. Por parte del PNV, fundamentalmente, se

ha hecho constar en las actas diversas anormalidades observadas por sus

militantes. «El censo electoral -señaló a EL PAÍS Koldo Amezheta, del PNV- está

resultando un desastre. Antes era por defecto, pero en esta ocasión se están

observando duplicaciones, que se aprovechan para votar dos veces. Es decir,

algunas personas cuyos apellidos están repetidos en el censo han votado dos

veces.»

Al margen de las irregularidades anunciadas por algunos partidos, la jornada

electoral transcurrió en medio de una tensa calma. Dos mil quinientos efectivos

policiales, entre inspectores del Cuerpo General de Policía, Guardia Civil y

Policía Armada, vigilaron ayer los centros oficiales, colegios electorales y las

calles de las poblaciones más importantes de la provincia. Este impresionante

despliegue -un policía por cada 190 habitantes- se notó especialmente en

Pamplona, en donde patrullaron constantemente por las calles, al margen de la

dotación normal, dos compañías de la Reserva General de la Policía Armada,

enviadas ex profeso.

En este sentido, miembros de la policía retiraron ayer varias pancartas que

propugnaban el voto negativo en el referéndum.

 

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