Autor: Narvión, Pilar (CASANDRA). 
   Salvador de Madariaga no pudo votar     
 
 Pueblo.    07/12/1978.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

SALVADOR DE MADARIAGA NO PUDO VOTAR

LLEGO a las Cortes al filo de tas ocho de la tarde. y no se habla de otra cosa

en ese momento. Salvador de Madariaga no ha podido votar la Constitución del 78

por gazmoñerías burocráticas. Luis Solana ha recorrido Madrid con todos los

certificados consulares en regla; pero la burocracia ha sido más fuerte que su

tenacidad, y el voto de don Salvador, en lugar de ir a la urna, ha ido a la

anécdota del día. Don Antonio Hernández Gil y Pablo Castellanos están

satisfechísimos del índice de votación de Extremadura, que, ignoro la razón, es

el único que se conoce en el Congreso a estas horas. La verdad es que la

información al servicio de los señores diputados es tan artesanal que las

primeras noticias las conocemos a través de un transistor de bolsillo que llevo

en la cartera; luego vemos llegar a los señores secretarios de la Cámara Alta.

Ruiz Navarro y Castellanos, jugando a mozos de cuerda con una mesa para instalar

un televisor que don Fernando ha debido ir a buscar a casa del portero mayor.

Como no hay enchufes, se improvisa un arreglo con un rollo de cable. Llega

Manolo Fraga, saluda y se va. Gregorio PecesBarba pasea dando grandes chupadas a

uno de tos cigarros que le regata Fraga, y está tan nervioso romo el padre de la

criatura el día del parto. Javier Solana confiesa a una colega que es "el día

más feliz de su vida", y como los datos siguen sin aparecer en la diminuta

pantalla simultánea de la del Palacio de Congresos instalada en una esquina, se

llenan los calderones de la conversación con la inmensa satisfacción de Alvarez

de Miranda ante los resultados de las presidenciales de Venezuela -el nuevo

Presidente es amigo personal suyo- o se cuentan las pocas anécdotas que se saben

del nada claro juego del PNV hasta el último momento en el País Vasco.

Llega Rodolfo Martín Villa a girar una breve visita de cortesía. Es evidente su

satisfacción: mientras las urnas han estado abiertas no ha habido un temido

muerto ni una alteración del orden público. Nos anuncia que no hablará basta la

una de la mañana. Algunos diputados deciden marcharse al cine para aliviar el

aburrimiento de la espera de resultados concretos a nivel nacional. Alguien trae

la noticia de que Antonio Fontán, en el Senado, ha invitado a té con pastas. Don

Fernando Alvarez de Miranda decide invitar a whisky. No habrá derrumbado el

presupuesto, porque estamos cuatro gatos, a saber, una docena de diputados

socialistas, que ya se sabe la afición que le tienen a la casa, media docena de

diputados UCD y otra media de periodistas. Los únicos que están al completo son

los señores letrados. Van llegando los componentes del Tribunal Electoral.

La Constitución les ha salido tan redonda, el referéndum ha marchado tan sobre

ruedas, que la jornada, como los pueblos felices, no ha tenido historia. y el

Congreso lo dejé al filo de la media noche en ese feliz suspiro de alivio que se

aprecia en los padres de la novia después del banquete y el vals cuando han

visto partir a la chica camino del viaje de luna de miel. La suerte de la

Constitución del 78 está echada, como en las bodas. Ahora a esperar para ver "si

son felices".

Pilar NARVION

 

< Volver