Un marco para el progreso     
 
 Arriba.    07/12/1978.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

• Un marco para el progreso

TODAS las Constituciones ofrecen un amplio margen de orientación del marco que

configuran, que puede ser completado con distintos instrumentos, según el juego

de las fuerzas políticas en el poder en cada momento. La Constitución española

de 1978 no es una excepción en este sentido; al contrario, el consenso de su

elaboración garantiza su utilidad para el pluralismo, reflejando unas

concepciónes fundamentales en las que existe un acuerdo básico.

Desde la Izquierda, el centro y la derecha, se ha destacado la posibilidad de

utilizar su texto para llevar adelante una acción política beneficiosa para la

comunidad, sea cual sea la orientación Ideológica del partido o partidos en el

poder.

El gran mérito del nuevo texto constitucional es que no ha reflejado la

transición. No se han considerado en su elaboración factores coyunturales, como

la crisis económica, sino que parte, de forma abstracta, de las necesidades

estructurales de la organización comunitaria. La vida política española, en los

próximos años, estará aún marcada por el signo del cambio, pero con unas

coordenadas de prudencia, basadas en los limites que la propia Constitución

impone.

La diversidad de fuerzas políticas existente en la realidad social seguirá

siendo un elemento determinante de la configuración de las estructuras

estatales, sean cuales sean las crisis y las grandes cuestiones nacionales que

se plantean, y sólo de esta forma se podrá hacer realidad la expresión con la

que comienza el preámbulo de nuestra nueva Constitución: «La nación española,

deseando establecer la Justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien

de cuantos la integran...»

La Constitución no es intangible. Se da para una época, y la Constitución que

ahora entrará en vigor se presenta con unas perspectivas de prolongada vigencia,

pues no puede encontrarse en ella un solo matiz antidemocrático ni una mínima

disposición que se oponga a las exigencias de renovación que requiere la moderna

sociedad.

Jueves 7 diciembre 1978

 

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