Referéndum. 
 Una jornada pródiga en curiosidades     
 
 ABC.    07/12/1978.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 25. 

ABC. JUEVES, 7 DE DICIEMBRE DE 1978.

REFERENDUM

Una jornada prodiga en curiosidades

Madrid. (De nuestros corresponsales y agencias.) La innegable trascendencia de la jornada electoral de

ayer se ha visto salpicada -como era de prever- de anécdotas curiosas, que tanto pueden mover a la

sonrisa como a la reflexión. Son declaraciones, gestos, regocijantes «lapsus» -cuando no reacciones

miméticas con relación a consultas de la época precedente- que evidencian de nuevo los «despistes» de

una parte del pueblo soberano a pesar del intenso bombardeo propagandístco-informativo previo al

referéndum.

- CEBREROS Y EL PUEBLO GITANO, «POR SUAREZ»

En la localidad de Cebreros, cuna del presidente Suárez, se espera un «s» masivo, ya que en las encuestas

informativas apenas se detectaban votos contrarios.

Para muchos cebrereños, la Constitución es Adolfo Suárez. Así, una anciana ha señalado: «Yo no sé lo

que es eso de la Constitución, pero le diré SI a Adolfo. Si él nos pidiera el no, yo le seguiría, porque, en

cualquier caso, él sabe lo que nos conviene.»

Idéntica pasión «suarista demostraban dos gitanas del barrio madrileño de La Ventilla, que en su colegio

solicitaron «la papeleta para votar por Suárez, como la otra vez.»

Tras las oportunas explicaciones de un miembro de la mesa -las mujeres preguntaban: «¿Qué es eso de

la Constitución? Y que eso era mucho lío.»- decidieron votar, pero no muy convencidas, según

manifestaron.

- SOCIALISTAS GALLEGOS: DEL REY ARRIBA, NINGUNO

Retratos del anterior jefe del Estado, Francisco Franco, que figuraban en cuatro colegios electorales de la

localidad orensana de Ribadavia, han sido retirados a petición de miembros de las agrupaciones "del

Partido Socialista de Galicía-P. S. O. E. de Orense y Ribadavia.

Los presidentes de las mesas accedieron a la petición de los socialistas, y en uno de los colegios se

sustituyó la fotografía de Franco por otra de) Rey Don Juan Carlos, que los propios socialistas hablan

adquirido en Orense. El secretario general del P. S. G.P. S. O. E., Modesta Seara Vázquez, manifestó a

Efe que la Agrupación Socialista de Ribadavia habla adquirido otras tres fotografías del Rey para

colocarlas en los aludidos colegios».

Modesto Seara añadió que hablan formulado la petición de que se retirara la foto del general Franco,

porque «simbolizaba la Ideología de las personas que pidieron el "no", y esto podría Intimidar a los

votantes y, sobre todo, porque ahora e! ¡efe del Estado es Don Juan Carlos».

Otras incidencias en torno a la simbología característica del régimen próximo pasado han tenido lugar,

por ejemplo, en la capital vallisoletana. Al depositar su voto, una señora de edad madura saludó brazo en

alto mientras gritaba "Viva Franco. Arriba España». Y mostrando su papeleta precisó, tan bien en voz

alta, que era una falangista "de toda la vida».

Por otra parte -esto en Madrid-, el testamento político de Franco, unido en algunos casos al primer

mensaje de la Corona, presidía las mesas del centro electoral Instalado en el colegio nacional Pío XII.

Encima de los correspondiente carteles figuraba, no obstante, el retrato de los Reyes, colocado sobre la

huella del marco, mayor, del anterior jefe del Estado.

- CONFUNDÍA LOS CERTIFICADOS CON PARTICIPACIONES DE LOTERÍA

En la localidad de Socuéllamos (Ciudad Real) una señora anciana, al presenciar cómo se extendían los

certificados de votación a algunos trabajadores que los solicitaban, se acercó para solicitar que le

vendieran «cinco papeletas». La anciana creía que eran participaciones de la lotería de Navidad.

No menos curiosa fue la situación registrada en el colegio electoral situado en la calle madrileña de Bravo

Murillo, 126, adonde acudió una viuda de unos cincuenta años, doña María Concepción Serrano, que

pretendía votar en nombre de su marido, fallecido hace algunos meses... Para ello, alegó ante la

presidencia de la mesa: "El tenía la intención de votar. Además, un voto más nunca viene mal...», según la

señora Serrano.

 

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