Autor: Ruiz Gallardón, José María. 
   Reflexiones después del referéndum     
 
 El Imparcial.    08/12/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

el presente

José María Ruiz Gallardón

REFLEXIONES DESPUÉS DEL REFERENDUM

EL resultado del referéndum es muy aleccionador. Tanto, que, mirado sin

anteojeras, dejando a un lado cualquier tipo de partidismos, no deja de

resultar inquietante. Trataré de demostrarlo:

1 El dato más significativo es el más que considerable número de abstenciones.

Uno de cada tres españoles no ha querido ir a las urnas. En España, en materia

tan importante como lo es la Constitución y tras un bombardeo propagandístico

sin precedentes, ese alto grado de abstenciones es enormemente significativo:

los ciudadanos desconfían de los políticos. No se sienten representados por

ellos en la medida de lo aceptable. Saquen ustedes mismos las consecuencias.

2 No son válidos los argumentos comparativos. En el referéndum para la ley de

Reforma Política la abstención fue menor, y eso que en aquellas calendas dicha

ley no contaba con el apoyo masivo del PCE, del PSOE y otros.

3 Donde el tema alcanza cotas de gravedad suma es en el País Vasco. Son más los

que se abstienen que los que participan. O sea, el más absoluto rechazo de la

política del Gobierno -apoyada por socialistas y comunistas- en Euskalerria.

Triunfo de las tesis del Partido Nacionalista, que quiere la independencia, con

más o menos rodeos, de «Euskadi Sur». Consecuencia de la debilidad y del

pasteleo. A los españolistas de aquellas provincias se les ha dejado solos. La

guerra de ETA continuará.

4 El «no» ha subido. Lo que tenía que ser una Constitución para todos resulta

que provoca mayor número de oponentes. Los extremismos se acentúan. Malo.

5 Y todo eso teniendo en cuenta que los problemas más lacerantes se dejan para

más tarde. No es difícil adivinar que, conforme se vayan tramitando las

correspondientes leyes que los regulen, aumentará el número de los partidarios

del no.

CONCLUSIONES. - Aceptamos esta Constitución. Es lo democrático. Pero

democráticamente, en uso del derecho de libertad de expresión que la

Constitución consagra, debemos decir a este Gobierno que lo ha hecho mal, muy

mal. Y que, de ahora en adelante, o rectifica y se aclara o cada día vamos a ir

a peor.

¿Pesimismo? Yo creo que simple objetividad.

 

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