Investidura de Suárez y elecciones generales, primeras incógnitas. 
 El Rey estudiará el calendario político con UCD y PSOE     
 
 Diario 16.    09/12/1978.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 21. 

Investidura de Suárez y elecciones generales, primeras incógnitas

El Rey estudiará el calendario político con UCD y PSOE

MADRID. 9 (D16).-El calendario político inmediato aparece cargado de decisiones,

tanto por la promulgación de la Constitución entre los días de Navidad como por

la decisión de Suárez de someterse al voto de investidura o convocar elecciones

generales tras disolver las actuales Cortes.

En el ámbito económico está la necesidad, reconocida por el Gobierno, sindicatos

y empresarios, de unos acuerdos marco que regulan la actividad en las empresas

en los próximos meses, con una inversión que no llega y cerca de 4.000 convenios

colectivos en espera de firmarse.

Las entrevistas que mantendrá el Rey Juan Carlos con Adolfo Suárez el lunes y

con Felipe Gonzáles el martes, acompañados por sus respectivas Ejecutivas,

adquieren asi toda la importancia de una mediación entre los dos partidos

mayoritarios y pueden despejar muchas dudas en este calendario apretado al que

se enfrenta el país hasta finales de enero.

Primer Gobierno constitucional

El Jefe del Estado tendrá la oportunidad de conocer directamente y al máximo

nivel, cuáles son las alternativas de centristas y socialistas para cuando entre

en vigor el texto constitucional.

No se descarta en medios políticos que en estas entrevistas, celebradas por

separado, se suscite la conveniencia o no de que el presidente del Gobierno se

someta al voto de investidura en las Cortes, la oportunidad de convocatoria

inmediata de elecciones, o ambas cosas a la vez con un cierto distanciamiento en

el tiempo, así como el tema de las municipales.

Las próximas entrevistas de las direcciones de UCD y PSOE con el Rey, se señala,

tienen bastante que ver con la formación del primer Gobierno constitucional,

bajo la Monarquía parlamentaria.

Supondrán los primeros pasos de Don Juan Carlos en su papel de «arbitro» y

«moderador» que la misma Constitución refrendada por el pueblo español le

atribuye.

Acatamiento de la Monarquía

Los socialistas, al entrevistarse ahora con el Rey, quieren hacer significar su

acatamiento de todas y cada una de las instituciones contempladas en la

Constitución, incluida la Monarquía.

Se disipan así todas las posibles dudas y reticencias hacia un partido de

tradición republicana, pero que tiene vocación de gobernar bajo la Monarquía de

Don Juan Carlos.

Tras haber defendido la República durante la elaboración de la Constitución,

aunque luego retirara esta postura, la dirección del PSOE manifestará

personalmente al Rey, el próximo martes, su acatamiento a su Monarquía.

Plazo de mes y medio

En el plazo de mes y medio como máximo el presidente Suárez debe resolver entre

someterse al voto de investidura o disolver las Cortes, lo que supondría la

convocatoria de nuevas elecciones generales. Hay que pensar que la Constitución

puede promulgarse entre el 23 y el 26 de este mes, y a partir de esa fecha,

Suárez cuenta con un mes de plazo para decidir.

Politicamente, la segunda opción no parece la más aconsejable en estos momentos

para el partido del Gobierno ni para el mayoritario en la oposición, el PSOE,

asi como para otros grupos que lo han dicho expresamente, como los agrupados en

la Minoría Catalana del Congreso.

Queda, por tanto, la formula de la investidura, es decir, la aceptación por el

Congreso de un programa de Gobierno y una composición del mismo, con lo que

tendríamos nuevo Gabinete ministerial en enero por mayoría absoluta en primera

votación o mayoría simple en segunda.

Suárez cuenta en estos momentos con los 159 votos del grupo parlamentario de la

UCD, más siete del Grupo Mixto -donde están «tres emisarios» de la UCDf como son

Gamir, Pin y González- y ocho de la Minoría Catalana -donde se encuentran como

cabezas visibles Miguel Roca Junyent, Jordi Pujol y Trias Fargas-, todo lo cual

suma 174 votos, dos menos de los necesa rios para la mayoría absoluta, que son

176 es decir, la mitad mas uno de los componentes de la Cámara.

Ante este panorama y la necesidad de una remodelación gubernamental el

presidente Suárez puede mantener un pacto con los grupos señalados e ir a la

aceptación del programa de Gobierno en segunda votación o buscar el concurso de

nuevos apoyos, bien hacía la izquierda donde se encuentran PSOE y PCE o hacia la

derecha, con AP o el PNV, este último reforzado tras el alto índice de

abstención contabilizado en Euskadi en el referéndum constitucional.

Si Suárez opta por incorporar al Gabinete y miembros de otros partidos

políticos, ya que se da por descontado que una vez presentada la correspondiente

dimisión protocolaria ante el Rey, éste le volvería a encargar la formación de

gobierno, los que parecen contar con más posibilidades son los catalanes, sobre

todo Trías Fargas o Roca Junyent, o el mismo Fraga, ya que las relaciones entre

el secretario general de AP y José María de Areilza en Nueva Mayoría no son

siempre cordiales y el que hace de árbitro es Alfonso Osorio, y no es la primera

vez que Adolfo Suárez rompe desde dentro la estrategia y apetencias del conde de

Motrico.

La contrapartida de este escoramiento hacia la derecha estaría en la discusión

de los pactos económicos, que tras el Consejo de Ministros extraordinario se

querían acelerar, con la fecha concreta del 20 de diciembre como ideal a

conseguir, pero que no aparece muy factible si se tiene en cuenta que aún no se

ha celebrado ninguna reunión tripartita entre Gobierno, sindicatos y

empresarios, y que los planteamientos de unos y otros hasta el momento difieren,

pose a las declaraciones en favor de unos acuerdos marco que permitan encarar

las negociaciones de los cuatro mil convenios colectivos que esperan a nivel

nacional y provincial.

La izquierda se muestra con ganas de participar, y si el PSOE ha asegurado más

de una vez que podría participar en un Gobierno con la UCD, «siempre que las

condiciones del país lo hicieran necesario», el PCE no se cansa de afirmar que

ese Gobierno de coalición entre los dos principales partidos es necesario y que

contaría con el apoyo comunista desde fuera, siempre que el programa del nuevo

Gabinete cumpliese ciertos requisitos. Ambas formaciones, por otra parte, lo que

reclaman inmediatamente son elecciones municipales.

 

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