Autor: Apostua, Luis. 
   El día de la monarquía     
 
 Ya.    26/06/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

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EL DÍA DE LA MONARQUÍA

LA festividad de San Juan, onomástica de S. A. R. don Juan Carlos de Borbota, no se registró con solemnidad pública alguna, lo que no fu» obstáculo para que el Príncipe recibiera numerosas testimonias d» adhesión.

Para el futuro habrá que pensar algún día conmemorativo de la instauración de la Monarquía. En tiempos tuvo mucho relieve social «i día de San Alfonso, patrono del rey, y quizá ello puedaí servir de precedente.

Pero los tiempos son otros y quizá se opte o por no hacer nada especial o por elegir una fecha más objetiva, como puede sar oí 22 de Julio, día en que S. E. el Jefe del Estado hizo la histórica proposición a las Cortes Españolas y éstas la aceptaron.

"TOMAS de posesión de subsecretarios y directores generales con * el agridulce protocolo de costumbre.

No son días de discursos programáticos, sino de reiteración de lealtades de entrantes y salientes en una perfecta mecánica de relevo.

Quizá la frase más llamativa sea la del ministro de Educación, señor Rodríguez, quien pidió a sus colaboradores que trabajen con sentido de permanencia, pero tengan las maletas hechas "por si nos tuviéramos que ir mañana mismo"

PARA la clase política hubo Interesante lectura este fin de semana. Don Torcuato Fernández Miranda hizo «u primer discurso como yicepresiednte en ora acto bien simbólico: un homenaje a José Antonio.

Fue un discurso conciliador, en el qua aconsejó a los falangistas con tendencias Inquisitoriales que dejen esa tarea para pasado mañana, porque el hoy es día de conciliación y de agrupamiento.

El discurso, en el contexto general de la importantísima crisis .ministerial, tiene un gran sentido y servirá de fuente interpretativa. Por ejemplo, fue muy Interesante su análisis del punto d*l primitivo programa de Falange Española, el que se negaba a pactos con otras fuerzas políticas. La historia ha superado ampliamente la circunstancia concreta de aquel punto.

En otra área de la compleja política española surgió un artículo de "Tácito", seudónimo colectivo de un grupo de pensamiento político. Este grupo concibe la acción de gobierno más necesaria en nuestros días como aquella que "organice con acierto un sistema jurídico de libertades públicas, garantizado tanto frente al abuso díl poder como frente al abuso que de ella hagan los ciudadanos".

Como mínimo, se aprecia que la política ha perdido la brusquedad de lenguaje padecida no hace mucho.

Eso salimos ganando todos. SI se mira bien la cosa,, ei vicepresidente pide que no haya exclusivismos y otros piden que haya sitio para todos bajo unas normas objetivas.

Luis APOSTUA

 

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