Autor: Peces-Barba Martínez, Gregorio. 
 Balance de la Ley de Prensa e Imprenta. 
 La libertad es indivisible     
 
 Madrid.    13/11/1969.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

O Balance de la ley de Prensa e Imprenta

LA LIBERTAD ES INDIVISIBLE

Por Gregorio PECES-BARBA MARTÍNEZ

El "Boletín Oficial del Estado" de 19 de marzo de 1966 publicó el texto de la ley 14/66 sobre Prensa e Imprenta. A los veinte días de su publicación entró en vigor, de acuerdo con la norma general de nuestro Código Civil. Desde entonces, como dice la propia ley, "el derecho a la libertad de expresión de las Ideas reconocido a los españoles en el artículo 12 de su Fuero se ejercita cuando aquéllas se difundan a través de Impresos conforme a lo dispuesto en dicho Fuero y en la presente ley". Han pasado más de tres años y hoy estamos en disposición de juzgar con cierta perspectiva dicho texto legal y las repercusiones de su vigencia en nuestra sociedad.

No cabe duda que la ley de Prensa, dentro del contexto general de nuestra legislación en materia de desarrollo de los derechos fundamentales, es el estuerzo más positivo de cara a una regulación más abierta de la que configuró en un principio el régimen nacido después de nuestra guerra civil 1936-39. Sin embargo, hay que reconocer que a pesar de ella la libertad de expresión a través de los Impresos y la difusión de Informaciones por el mismo medio no tienen un desarrollo suficiente en nuestro pais, aunque, Justo es también decirlo, por dificultades que no se encuentran siempre en el texto de la propia ley.

Para situar el problema de forma radical es necesario en primer lugar comparar el desarrollo de la libertad de expresión y de información a través de impresos con el de las restantes libertades a que se refiere el Fuero de los Españoles. De esta comparación claramente ventajosa para la ley de Prensa e Imprenta, se desprende que la libertad de reunión, por ejemplo, regulada por una ley de 1880, está dificultada por unas órdenes ministeriales de 1939 y 1940. De paso conviene señalar que Junto a la discriminación enorme que esas órdenes ministeriales producen en el ejercicio de esa libertad tan importante, suponen una escandalosa contravención del principio de jerarquía de las normas que establece nuestra ley de Régimen Jurídico de la Administración del Estado, el derogar parcialmente una ley que es de rango superior.

LIMITACIONES ACTUALES DE LA LIBERTAD DE ASOCIACIÓN

La libertad de Asociación, reconocida en el Fuero de los Españoles se ve también muy recortada por la vigente ley de Asociaciones, que establece frente al principio de espontaneidad la necesidad de la autorización administrativa otorgada el ministerio de la Gobernación Lo que podríamos llamar la reunión en movimiento, la reunión dinámica que es el derecho de manifestación, ni siquiera tiene normatividad propia, quedando su autorización o prohibición a la discrecional) dad administrativa, en manos del ministerio de la Gobernacion Con estos efectos, que se podían ampliar a otros supuestos es necesario concluir que la libertad de expresión y de información protegida por la ley de Prensa e Imprenta tiene un perfil más moderno, más liberal que el de los restantes textos que protegen derechos fundamentales y, por supuesto, que aquellos casos que no tienen ninguna regulación y están sometidos al arbitrio de la Administración Esta conclusión, que a primera vista es satisfactoria para la ley de Prensa e Imprenta, no lo es tanto s> profundizamos algo más Como la libertad es indivisible y supone, en el campo social y político, un conjunto armónico de derechos, cada uno en su campo igualmente importante, toda carencia parcial repercute en el con junto. Así las carencias y limitaciones antes señaladas son quizá la más pesada carga, e! "handicap" más grave con que la ley de Prensa e Imprenta se ha encontrado en esa imperceptible conexión de derechos y libertades.

Si en segundo lugar, y dentro del campo de la libertad de expresión y de información, contempIamos al nivel de nuestro tiempo la extensión de este derecho, veremos que la ley de Prensa e Imprenta sólo la regula parcialmente y no comprende todas las posibilidades que las modernas técnicas otorgan hoy.

LIBERTAD DE INFORMACIÓN Y LIBERTAD DE PRENSA

En efecto, la problemática de la Prensa y de la Imprenta es básica para la protección de este derecho fundamenta! en el siglo XIX. Los progresos de la técnica con la utilización masiva de la radio y de la televisión a partir de los años veinte amplían el campo y cambian el sentido de la comunicación de masas. Asi, de libertad de Prensa e Imprenta se pasa al concepto de libertad de Información, más comprensivo por incluir la que se realiza a través de la radio y de la televisión. Nuestra ley de Prensa e Imprenta debería ser completada por un estatuto de la radio y de la televisión que garantizase el ejercicio a través de esos medios de la libertad de expresión e Información y su independencia de la Administración, en concreto del ministerio de Información y Turismo Hasta que eso no se produzca en e! derecho a la libre expresión e información no estará plenamente regulado en España

Los matices que se aportan a la llamada libertad de Prensa desde la perspectiva del progreso de la Historia, con la aparición de las nuevas técnicas de comunicación de masas, y desde la perspectiva de la libertad entendida integralmente y tal como se perfila hoy por los científicos y los filósofos de la política, deben ser completados por una referencia desde el punto de vista de la igualdad.

1 «i gran aportación del movimiento socialista al progreso de la Humanidad es su acentuación de la solidaridad comunitaria frente a los excesos del individualismo capitalista En nuestro tema es muy válida también esa crítica Mientras persista la estructura de la empresa capitalista, la coacción indirecta de la libertad de expresión es perfectamente posible. Las personas físicas o jurídicas interesadas en esa coacción pueden udir a muchos recursos, rivados, por una parte, de la mentalidad generalmente conservadora de los propietarios de empresas periodísticas, o, por otra parte, de la amenaza a sus intereses materiales. Parece, pues, necesario completar la vigente legislación con una ley de Empresas Periodísticas que evite ese peligro y que establezca de alguna forma una importante intervención de los periodistas en la gestión y control de la empresa como interesados más directos en el mantenimiento de la libertad de expresión. La peculiar estructura de nuestro país en materia de Asociaciones Políticas dificulta, a nuestro modo de ver, la intervención de la opinión pública, que es la otra parte directamente interesada en ese mantenimiento. Mientras el control de las empresas por los propios periodistas y por la opinión pública no sea auténticamente efectivo, la libertad de expresión a través de la Prensa puede estar permanentemente amenazada.

 

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