Autor: Bustelo García del Real, Carlos. 
   España, en la arena internacional     
 
 Informaciones.    27/12/1975.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

España, en la arena internacional

Por Carlos BUSTELO

´"TRAS la lamentable explosión de xenofobia con la que prácticamente se cerró la etapa histórica anterior, nuestra política exterior parece haber entrado en ana nueva fase de mayor realismo y sensatez.

La Corona y sus colaboradores han demostrado gran capacidad de reacción, aprovechando con éxito las oportunidades que se presentaban (recepción del Rey, Conferencia Norte-Sur) para iniciar el lanzamiento de una verdadero «no-nonsense policy» en nuestras relaciones internacionales. Así, en el breve espacio de unas semanas, las democracias occidentales han dejado de ser las culpables de casi todos nuestros males, para convertirse en naciones amigas, dispuestas a echar ana mano en la difícil tarea que tenemos por delante los españoles.

Porque, ¿a dónde nos hubiera llevado lo anterior? El recurso de loa gobernantes al fácil expediente de atizar los instintos nacionalistas de los pueblos —tanto más fácil cuanto más bajo es el nivel cultural y de información de ios ciudadanos— es tan viejo como la Historia misma; de momento, se consigue el fin buscado y, con un poco de organización, se alcanza sin dificultad el éxtasis colectivo al que lleva la excitación patriótica y xenofoba. Y luego, ¿qué? En función de la relación de fuerzas existentes. no hay otra alternativa: o se llevan a la práctica bélica las agresiones verbales y retóricas, o se termina en el mas absoluto aislamiento internacional. Es claro que este último supuesto sería el aplicable a España, y que ello habría resultado muy caro en términos de bienestar económico, de cultura y de libertad política para todos los españoles —salvo, tal vez, para aquella reducida minoría que se beneficiaría de la situación de excepción—. Porque no es serio pensar en este último cuarto del siglo XX que el futuro de España —o de cualquier otro país civilizada— puede construirse sobre la base de continuas agresiones verbales a todas aquellas naciones que lo son casi todo en el mundo al que pertenecemos histórica, cultural, geográfica y económicamente.

Este nuevo enfoque de la política exterior, tal vez por falta de costumbre, preocupa a los sectores más conservadores del país, que ven en ello la posibilidad de «injerencias extranjeras» en la difícil construcción de nuestro futuro. Aunque el señor Areilza ya ha salido al paso frente a posibles recelos de este tipo, me gustarla añadir una reflexión sobre el tema, fruto de una larga experiencia personal en organismos económicos internacionales.

En mi opinión, no cabe imaginar mayor injerencia extranjera que la Indirectamente derivada del hecho probado de no contar para casi nada —como ha sido el caso de España en la época anterior— en el mundo internacional. En verdad, las esencias y rutas imperiales de nuestro pasado reciente no han llevado a España sino a posiciones de extrema debilidad en el tablero internacional. Al lector que encuentre exagerada esta afirmación, le sugiero un repaso a la composición y funcionamiento de comités y comisiones internacionales que han tenido o tienen importancia (grupo de los diez y grupo de trabajo número 3 de la O. C. D. E., comités y Consejos ejecutivos del Pondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, etcétera), o también a la evolución de nuestras negociaciones con la Comunidad Económica Europea y a los acuerdos de «cooperación» con los Estados Unidos.

Pero tampoco debemos engañarnos y lanzar ya las campanas al vuelo. Partimos de una situación tan deteriorada que la recuperación de posiciones dignas y adecuadas no será, tarea fácil y exigirá tiempo. El éxito final, además, dependerá de lo que pase en el interior del país: no hay integración internacional sin una previa integración nacional, como muy bien han aprendido, por ejemplo, los pueblos de América del Sur. Sin embargo, en el terreno de la política exterior también ha renacido estas últimas semanas la esperanza de una nueva era, porque los primeros pasos en la buena dirección se han dado con decisión e inteligencia.

INFORMACIONES POLÍTICAS 3

 

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