Lunes Temáticos: Doblan las campanas de párvulos

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El año 1888 es considerado como el comienzo de la etapa de madurez de Hugo Wolf, autor que pasó en Viena la práctica totalidad de su vida creativa especialmente destacada por una extensa producción de Lieder gestada en muy poco tiempo. En el lapso de seis meses escasos compuso no menos de 50 canciones sobre textos de Goethe publicadas en Viena en 1890, entre las que se encuentran los cuatro Lieder de Mignon (números 5, 6, 7 y 9 de la colección), fechados con precisión en los autógrafos entre el 17 y el 22 de diciembre de 1888. Que Wolf tomara textos de Goethe para su música era previsible teniendo en cuenta el legado de sus predecesores, aunque siempre procuró evitar los poemas más conocidos. Por eso sorprende la elección de estos cuatro poemas de Mignon, en particular el último, todos previamente utilizados por Schubert y por Schumann (algunos también por Brahms y por Liszt), algo que debe interpretarse como una especie de reto personal frente a la historia. Estas cuatro canciones reflejan bien los rasgos generales de su escritura liederística, moldeada por la tendencia wagneriana de los excesos cromáticos y el desarrollo intenso —rasgo también muy brahmsiano— de los motivos.

Estos poemas aparecen recitados en boca de Mignon, una niña de penosa infancia en transición hacia la adolescencia. Las traumáticas experiencias de su pasado y la transformación que empieza a experimentar su cuerpo confieren a la música un tono grave y solemne, que en manos de Wolf se manifiesta en armonías complejas y melodías evocadoras tratadas de modo puntillista. Aquí reside uno de los logros notables de la obra de Wolf: la concepción dramatúrgica de Wagner condensada hasta su quintaesencia en los escasos compases que dura un Lied.

Junto a Goethe y a algunos otros pocos poetas, fue la colección de textos Des Knaben Wunderhorn (traducida a veces como El cuerno mágico del muchacho) una de las antologías clásicas elegidas por los compositores germánicos como base para su música, desde Weber y Mendelssohn hasta Wolf y Schoenberg. Esta recopilación de poemas populares alemanes publicada por Clemens Brentano y Achim von Anim entre 1805 y 1808 también fue empleada por Gustav Mahler para numerosas obras compuestas entre 1892 y 1901, incluyendo la parte vocal de su Sinfonía nº 4, varios de sus Lieder und Gesänge (aparecidos en tres volúmenes con el subtítulo añadido del editor: “aus der Jugendzeit”) y, por supuesto, los doce que conformaban el ciclo específicamente titulado Des Knaben Wunderhorn. Los ejes temáticos de estas obras giran, como es habitual en Mahler, en torno a la naturaleza, al amor a veces de tintes juveniles y a la confrontación entre la vida y la muerte.

La composición de los Kindertotenlieder se prolongó por espacio de tres años, desde el verano de 1901, cuando Mahler, aún convaleciente de una reciente operación, se asentó es su nueva villa cerca del lago Wörthersee en los Alpes, hasta el verano de 1904. Su estreno tuvo lugar a comienzos del siguiente año en Viena bajo la batuta del propio compositor. Estas cinco “Canciones sobre la muerte de los niños” se basan en un texto del poeta Friedrich Rückert y describen el profundo dolor por la pérdida de los hijos que el propio poeta había tenido la desgracia de haber sufrido. Pese al dramatismo del tema, la música de Mahler, originalmente concebida para una orquesta inusualmente reducida en el contexto de su música sinfónica, transmite la sensación más de una desolación honda por momentos esperanzada que la de una desesperación trágica. No deja de ser una cruel paradoja que la propia hija del compositor muriera dos años después, cumpliéndose así la terrible profecía de su mujer Alma. Los poemas rememoran cinco estados anímicos narrados en primera persona: un amanecer que no resulta reconfortante, la nostalgia al recordar el brillo que desprendían los ojos de los niños, la persistencia de los recuerdos sobre el pasado, la esperanza infundada al imaginar que los niños sólo estaban paseando y el lamento inútil por haberles dejado salir en medio de una gran tempestad. El empleo de instrumentos como el carrillón y el tam-tam en la orquestación original remiten, como en otras obras mahlerianas, a la idea de la vida eterna después de la muerte. Pero más allá de la literalidad del texto, los Kindertotenlieder tienen una fuerte carga simbólica como han señalado algunos estudiosos del compositor. La obra puede entenderse no sólo en su literalidad como la pérdida de los hijos, sino como una metáfora de la sensación de vacío y quebranto del sentido vital que muchos contemporáneos percibieron en los albores del nuevo siglo que entonces se iniciaba.
Fecha: 3 octubre 2011
Lugar: Salón de actos de la Fundación Juan March
Hora: 19:00 horas
Intérpretes: , Pequeños cantores, Sete Lágrimas, Schola Antiqua , Carmen Deleito, Ksenia Dyachenko, Daniela Lehner, Juan Pérez Floristán, Pilar Vázquez, Ana González Gómez, Filipe Faria, Juan Carlos Asensio, , ; Elisa Rapado, ; Josep Colom, ; José Luis Gayo, ; Laura Sánchez, ; Sergio Peixoto, ; Cuarteto de Cuerda de la JORCAM, ; Tiago Matias, ; Tiago Matias, , ; Rui Silva
Entrada libre

CICLO: La infancia en la música

Programa en PDF de "La infancia en la música"

Programa del ciclo:

  • (I) Doblan las campanas de párvulos (3 octubre)
    • Pilar Vázquez, mezzosoprano; Elisa Rapado, piano
    • Obras de Gustav Mahler y Hugo Wolf
  • (II) Escenas de niños (7 noviembre)
    • Juan Pérez Floristán, piano
    • Obras de Claude Debussy, Manuel de Falla, Wolfgang Amadeus Mozart, Maurice Ravel y Robert Schumann
  • (III) Villancicos del Barroco portugués (12 diciembre)
    • Sete Lágrimas (Filipe Faria, Director y canto; Sergio Peixoto, canto; Tiago Matias, guitarra barroca; Tiago Matias, laúd y vihuela; Rui Silva, percusión)
    • Obras de Juan de Anchieta, Pedro de Cristo, Diogo Dias Melgaz, A. Dorumsgaard, Gaspar Fernandes, Gaspar Sanz y Sete Lágrimas
  • (IV) Natividad y Epifanía en el Medievo (9 enero)
    • Schola Antiqua (Juan Carlos Asensio, Director
    • Obras de Pierre De Corbeil
  • (V) Cuentos (6 febrero)
    • Carmen Deleito, piano; Josep Colom, piano
    • Obras de Georges Bizet, Gabriel Fauré, Edvard Grieg y Maurice Ravel
  • (VI) Nanas (5 marzo)
    • Daniela Lehner, mezzosoprano; José Luis Gayo, piano
    • Obras de Benjamin Britten, Aaron Copland, Alberto Ginastera, Carlos Guastavino, Joaquín Mª Nin-Culmell, Joaquín Rodrigo, Robert Schumann y Vincent Wallace
  • (VII) Niños rusos (9 abril)
    • Ksenia Dyachenko, piano
    • Obras de Dimitri Kabalevsky, Sergey Prokofiev, Dimitri Shostakovich, Georgi Sviridov y Piotr Ilyitch Tchaikovsky
  • (y VIII) Los niños del coro (7 mayo)
    • Pequeños cantores (Ana González Gómez, Director; Laura Sánchez, piano; Cuarteto de Cuerda de la JORCAM
    • Obras de David Azurza, Béla Bartók, Benjamin Britten, Antón García Abril, Witold Lutoslawsky, Francis Poulenc y Einojuhani Rautavaara
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