Lunes Temáticos: Réquiem (1)

Introducción

El oficio de difuntos en el ritual gregoriano

Este concierto presenta una reconstrucción parcial de la música necesaria, según el ritual gregoriano, para la celebración del officium defunctorum u oficio de difuntos, esto es, el conjunto de ceremonias que tenían lugar tras la defunción de un cristiano.

Para un devoto de la Iglesia Católica romana del Antiguo Régimen, morirse implicaba la celebración de una serie de servicios litúrgicos según un ritual complejo y definido. Ritual que, por supuesto, venía acompañado con una música igualmente estipulada. Dependiendo de la posición social y económica del difunto, la elaboración de esta ceremonia podía variar considerablemente: desde una misa rezada por un capellán, pasando por una misa en canto llano, entonada por un grupo de clérigos, hasta prolongados servicios litúrgicos oficiados por canónigos, con polifonía vocal e instrumental interpretada por una capilla de música. El paso de un mundo a otro siempre implicaba un rito religioso que los herederos evitaban que transcurriera en silencio.

Este concierto presenta una reconstrucción parcial de la música necesaria, según el ritual gregoriano, para la celebración del officium defunctorum u oficio de difuntos, esto es, el conjunto de ceremonias que tenían lugar tras la defunción de un cristiano. Las fuentes musicales más tempranas de este repertorio gregoriano datan del siglo X, momento a partir del cual se multiplican las copias, aunque el corpus, en su conjunto, no supera unos pocos centenares.

El oficio de difuntos comprende la práctica de unos servicios u horas en momentos concretos del día o de la noche, pero con algunas diferencias con respecto al oficio divino en general, al limitarse a maitines, laudes, misa y vísperas (todas las horas menores son, por lo tanto, suprimidas). El concierto se abre con maitines (Ad matutinum), en origen celebrado a las tres de la mañana, pero luego trasladado a horas matutinas para atraer a los fieles, que incluye el primer nocturno de los tres habituales. La alternancia estereotipada de antífonas con salmos y lecciones con responsorios, siempre en grupos de tres, es la esencia de esta ceremonia. El servicio más importante del oficio de difuntos era la misa de réquiem (Ad Missam), también llamada Missa pro defunctis o Missa defunctorum, nombre derivado del comienzo del introito “Requiem aeternam” (“reposo eterno”). Esta misa variaba con respecto a la fiesta dominical al uso por la omisión del Gloria y del Credo y la inclusión del “Dies irae” y de otros versos que aluden directamente a la muerte, como el “Lux aeterna”. Pero era el servicio In Exequias. Ad sepulturam el más distintivo de la ceremonia funeraria, en el que el alma del difunto recibía los últimos parabienes antes de su ingreso en el paraíso y descanso en paz ad aeternum.

Fecha: 4 octubre 2010
Lugar: Salón de actos de la Fundación Juan March
Hora: 19:00 horas
Intérpretes: Schola Antiqua (Juan Carlos Asensio, Director y canto
Entrada libre

CICLO: Músicas para el buen morir

Programa en PDF de "Músicas para el buen morir"

Programa del ciclo:

  • (I) Réquiem (1) (4 octubre)
    • Schola Antiqua (Juan Carlos Asensio, Director y canto
    • Obras de
  • (II) Stabat Mater dolorosa (15 noviembre)
    • Contrasto Armonico (Stefanie True, soprano; Joanna Huszcza, violín; Michelle Mallinger, alto; Enrique Gómez Cabrero Fernández, violín; James Hewitt, viola y violín; Marta Semkiw, violonchelo; Marco Vitale, Director); Marco Vitale, Director; Marco Vitale, clave
    • Obras de Georg Friedrich Händel, Giovanni Battista Pergolesi y Francesco Maria Veracini
  • (III) Memento mori (13 diciembre)
    • Herman Stinders, clave
    • Obras de Antonio de Cabezón, Louis Couperin, Johann Jakob Froberger, Denis Gaultier, Johann Pachelbel, Samuel Scheidt, Johann Gottfried Walther y Sylvius Leopold Weiss
  • (IV) Réquiem (2) (10 enero)
    • Música Ficta
    • Obras de Tomás Luis de Victoria
  • (V) Dies Irae (7 febrero)
    • Raúl Prieto, órgano
    • Obras de Johann Sebastian Bach, César Franck, Max Reger y Julius Reubke
  • (VI) Réquiem (3) (7 marzo)
    • Cuarteto Voce (Cécile Roubin, violín; Sarah Dayan, violín; Guillaume Becker, viola; Florian Frère, violonchelo)
    • Obras de Wolfgang Amadeus Mozart y Franz Schubert
  • (VII) Tombeau. In memóriam (4 abril)
    • Ana Guijarro, piano
    • Obras de Manuel Castillo, Claude Debussy, Manuel de Falla, Maurice Ravel y Joaquín Rodrigo
  • (y VIII) Lamentos (9 mayo)
    • Ensemble Laboratorio 600 (Giuseppe de Vittorio, tenor; Ilaria Fantin, archilaúd; Katerina Comte El Ghannudi, arpa; Franco Pavan, tiorba)
    • Obras de Giovanni Ambrosio Colonna, Giovanni Girolamo Kapsperger, Carlo Milanuzzi, Francesco Provenzale y Luigi Rossi
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