"Las manos de Orlac" (1925) de Robert Wiene Cine mudo Género policíaco

"Las manos de Orlac" (1925) de Robert Wiene

  1. Este acto tuvo lugar el
Carlos F. Heredero

Las manos de Orlac ("Orlacs Hände", 1925, Alemania) de Robert Wiene (112')
Presentación: Carlos F. Heredero

Basado en una novela de Maurice Renard, muestra cómo el pianista Orlac pierde sus manos en un accidente y le injertan otras que proceden de un asesino y que parecen empujarle angustiosamente al crimen.

El sábado se proyecta el vídeo de la presentación del día anterior.

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  1. Carlos F. HerederoCarlos F. Heredero

    Es historiador y crítico de cine. Dirige la revista Caimán Cuadernos de Cine (antes Cahiers du cinéma España) desde 2007 y es profesor de Historia del Cine en la Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de la Comunidad de Madrid (ECAM). Ha sido el crítico titular de Diario 16 (1988-2001) y colaborador habitual en las revistas Dirigido por, Cinemanía y Nosferatu.

    Autor de numerosos ensayos, estudios historiográficos y monografías sobre cineastas (Sam Peckinpah, John Huston, Eric Rohmer, Joseph L. Mankiewicz, Manuel Gutiérrez Aragón, Pedro Beltrán, Wong Kar-Wai, Aki Kaurismäki, etc.), en 1995 recibió el Premio Sant Jordi de Cinematografía por los libros Las huellas del tiempo. Cine español 1951-1961 (1993) y El lenguaje de la luz. Entrevistas con directores de fotografía del cine español (1994). En 2010 publicó, con A. Santamarina, La biblioteca del cine español y en 2011 y 2012 el Diccionario de Cine Español e Iberoamericano (10 vols.), que dirigió junto con Eduardo Rodríguez Merchán e Iván Giroud.

    Miembro del jurado de la FIPRESCI en el Festival de San Sebastián de 1993. Ha sido director de los cursos de cine de verano de la Universidad del País Vasco y guionista de varios documentales sobre cine, dirigidos por Carlos Rodríguez. Sus más recientes publicaciones son Abismos de pasión: “Amantes”, de Vicente Aranda (2016, con C. Gómez) y la monografía dedicada al director hongkonés Wong Kar-wai (2018).

A la vez indagación en la dialéctica entre la naturaleza y la ciencia, meditación sobre los deseos reprimidos y "la bestia que todos llevamos dentro", reflexión sobre la fascinación atávica que pueden llegar a ejercer las fuerzas del mal, metáfora sobre la supuestamente esquizofrénica alma germana y parábola sobre el "enemigo interior" que amenaza con tomar posesión del mundo consciente, Las manos de Orlac (Robert Wiene, 1924) camina sobre la frontera ambivalente del relato criminal y del cine fantástico para contar la historia de un refinado pianista a quien, tras haber perdido sus manos en un trágico accidente, le implantan las de una maníaco criminal.

Una premisa argumental de ciencia ficción por aquel entonces (el primer trasplante de mano se llevó a cabo en 1966) sirve así como pretexto para desarrollar un relato de inquietante ambigüedad que explora la oscura disyuntiva entre las pesadillas del mal y las luces de la razón. El director de El gabinete del Doctor Caligari (1919) dirige con este film una película de formas más naturalistas que las de aquella pieza fundacional del expresionismo alemán, pero expresamente deudora del sustrato temáticamente más perturbador y formalmente más estimulante de aquel movimiento artístico.