"Varieté" (1925) de E.A. Dupont Cine mudo Género policíaco

"Varieté" (1925) de E.A. Dupont

  1. Este acto tuvo lugar el
Jenaro Talens

Varieté (1925, Alemania) de E.A. Dupont (72’)
Presentación: Jenaro Talens

Basado en una novela de Felix Hollander, puesta en escena con gran virtuosismo técnico, muestra a un presidario que, antes de abandonar la cárcel, narra a su director su historia pasada en el mundo del espectáculo: su pasión amorosa por su compañera de ejercicios de trapecio y su infidelidad, que le condujo a asesinar a su atractivo rival.

El sábado se proyecta el vídeo de la presentación del día anterior.

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  1. Jenaro TalensJenaro Talens

    Catedrático de Comunicación Audiovisual en la Universidad de Valencia y profesor emérito de Literaturas Hispánicas, Literatura Comparada y Estudios europeos en la Universidad de Ginebra, ha ocupado sucesivamente las cátedras de Literatura Española y de Teoría de la Literatura de 1982 a 1999 en la Universidad de Valencia; además ha sido profesor invitado en diversas universidades europeas y americanas (Minnesota, California-Irvine, Montréal, Texas-Austin, Buenos Aires, Aarhus, Technische de Berlín, Lausanne y Bari). Licenciado en Filología Románica por la Universidad de Granada, se doctoró en Filología Románica en la misma universidad con una tesis sobre la poesía de Luis Cernuda.

    Ha traducido a numerosos poetas clásicos y contemporáneos (Petrarca, Shakespeare, Goethe, Hölderlin, Novalis, Trakl, Brecht, Beckett, Pound, Walcott, entre otros) y publicado una veintena de libros de poesía, recogidos en los volúmenes Cenizas de sentido. Poesía 1962-1975, El largo aprendizaje. Poesía 1975-1991 y Puntos cardinales. Poesía 1991-2006, a los que hay que añadir su colección más reciente, Un cielo avaro de esplendor (2011) y Tabula rasa - El sueño del origen y la muerte (2013). Su poesía ha sido traducida al francés, italiano, portugués, inglés, alemán, ruso, polaco, búlgaro, chino y hebreo. Ha recibido, entre otros, el Premio de la Crítica de la Comunidad Valenciana o el Loewe de Poesía.

    Sobre cine ha escrito El ojo tachado, y editado, con Santos Zunzunegui, Contracampo. Ensayos sobre teoría e historia del cine, y los cuatro primeros volúmenes de Historia general del cine.

Varieté, también conocido por su título norteamericano como Jealousy, es un film alemán dirigido en 1925 por Ewal André Dupont, producido por Erich Pommer y fotografiado por uno de lo más importantes directores de fotografía del cine de Weimar, Karl Freund –que ya había dado muestras de su talento con anterioridad en Der Golem (Paul Wegener, 1920) o Der letzte Mann (F.W. Murnau, 1924) y que seguiría demostrándolo más tarde en Metropolis (Fritz Lang, 1926) o Dracula (Tod Browning, 1931) y en un Hollywood donde dirigiría joyas como The Mummy (1932, con Boris Karloff) o Mad Love (1935, con Peter Lorre). Aunque el género en el que hoy se le suele inscribir (el noir) aún no había obtenido carta de naturaleza –no lo haría hasta dos décadas después–, tanto la temática, las tipologías de personajes o las características técnicas (desde la iluminación o la planifi­cación, muy novedosas en su momento) han convertido el film en un clásico y un título de referencia para los aficionados al thriller de la época inmediatamente anterior a la llegada del sonoro.

La anécdota argumental que sirve de soporte al guión procede de la novela de Felix Hollaender, Der Eid des Stephan Huller y cuenta una historia bastante tópica y previsible: el dueño de una escuela de trapecistas de Hamburgo, "Boss" Huller, (un magnífico Emil Jannings) se enamora de una acróbata mucho más joven que él, Bertha (Lya de Putti), abandona por ella a su familia y se marcha a Berlín para formar un nuevo espectáculo junto con su joven amante y el equilibrista Antinelli (Warwick Ward). El trío profesional se convierte pronto en triángulo amoroso y las celos desembocan en la muerte de Antinelli y la prisión para Boss, quien, tras confesar el crimen a su esposa, se entrega a la policía.

Cuando se inicia el film han pasado varios años y Boss acaba de solicitar el indulto. La historia es leída por el director de la prisión, quien finalmente concede la libertad al preso arrepentido.

El tópico y convencional happy ending no elimina, con todo, lo más atractivo de la película: la brillante utilización de la cámara subjetiva, convertida ella misma en personaje del relato o el uso del montaje como sujeto enunciativo, lo que hace casi innecesarias las apoyaturas explicativas de los intertítulos (algo ya establecido con éxito un año antes por el mismo Freund) en secuencias como la de los trapecistas en acción, vistos unos y otros desde los propios ojos de los personajes o reflejados en las gafas de lo espectadores. El director, que triunfaría más tarde con Piccadilly (1929) antes de desaparecer en el más completo de los olvidos, no tenía mucho margen de maniobra, sometido al estricto control de Pommer y la libertad concedida por el productor al director de fotografía. No obstante consiguió construir un film más que notable, dando al mismo tiempo una imagen cercana al efecto documental de una ciudad y un país sumido en la depresión post-bélica. Todo ello hace de Varieté una joya y una rareza muy representativa del cine europeo en los años finales del cine mudo.