Thomas Mann: la vida desde la barrera Ciclos de conferencias Thomas Mann: su vida, su obra, su tiempo

Thomas Mann: la vida desde la barrera

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Rosa Sala Rose

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  1. Rosa Sala RoseRosa Sala Rose

    Licenciada en Filología Anglogermánica y doctora en Filología Románica por la Universidad de Barcelona. Miembro de la Goethe-Gesellschaft, fue cofundadora y secretaria de la Sociedad Goethe de España entre 1999 y 2004. Ha traducido y editado la autobiografía de Goethe Poesía y Verdad (1999), Conversaciones con Goethe (2006) de Johann Peter Eckermann y Mozart de camino a Praga (2006) de Eduard Mörike. Como ensayista ha publicado el Diccionario crítico de mitos y símbolos del nazismo (2003), El misterioso caso alemán. Un intento de comprender Alemania a través de sus letras (2007) por el que obtuvo el I Premio Qwerty al mejor libro de no-ficción, Lili Marleen. Canción de amor y muerte (2008), La penúltima frontera. Fugitivos del nazismo en España (2011) y El marqués y la esvástica. Cesar González-Ruano y los judíos en el París ocupado (2014) en colaboración con Plàcid García-Planas. Ha participado en diversos encuentros y coloquios, y ha impartido talleres, cursos y seminarios tanto en España como en Alemania.

    De Thomas Mann, ha traducido La voluntad de ser feliz y otros relatos (2000) y Hermano Hitler y otros escritos sobre la cuestión judía (2006), y en 2003 la biografía Thomas Mann. La vida como obra de arte. Una biografía de Hermann Kurzke.

Thomas Mann logró la proeza de equilibrar una tensión heredada del Romanticismo y que parecía imposible de resolver: la de vivir simultáneamente como burgués y como artista. A costa, eso sí, de renunciar a la sensualidad y a la vida: lo que él llamaba elocuentemente “los perros encadenados en el sótano”. Las inevitables tensiones que producía ese equilibrismo forzado afloran una y otra vez en su trayectoria vital, pero Thomas Mann supo sublimarlas en su literatura. A ellas les debemos lo mejor de su extraordinaria obra, tan imbricada con su vida como en su día lo estuvo la de Goethe, de quien Thomas Mann se creía legítimo sucesor.