Diálogo con Marcos Ordóñez y lectura dramatizada, a cargo de Lucía Quintana y Alfredo Sanzol, de fragmentos de obras de este último Poética y Teatro Alfredo Sanzol

Diálogo con Marcos Ordóñez y lectura dramatizada, a cargo de Lucía Quintana y Alfredo Sanzol, de fragmentos de obras de este último

  1. Este acto tuvo lugar el
Alfredo Sanzol y Marcos Ordóñez
Alfredo Sanzol, dirección
Alfredo Sanzol y Lucía Quintana, actuación

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  1. Alfredo SanzolAlfredo Sanzol

    Licenciado en Derecho por la Universidad de Navarra y en Dirección de Escena por la Real Escuela Superior de Arte Dramático. En 1999 dirige Como los griegos de Steven Berkoff, nominado como mejor espectáculo revelación en los premios Max 2000, y funda la compañía Producciones del Callao. En 2000 escribe y dirige Carrusel Palace, espectáculo ganador de la Maratón de Teatro Breve de la Comunidad de Madrid. En 2001 dirige la lectura dramatizada de Las cenizas y los farolillos de Nöel Renaude; y ese mismo año escribe y dirige Couscous y churros, que estrena en la Sala Cuarta Pared, y dirige El problema de los viejos de Dario Fo. En 2002 estrena su texto Missing, dirigido por Julián Quintanilla, en el Festival Escena Contemporánea, y crea la comedia para televisión Living Lavapiés.

    En 2003, 2004 y 2005 respectivamente, escribe y dirige Móviles; Caleidoscopio; y Cómo levantar piedras sin hundirte en las aceras, sendos espectáculos de calle para el Festival Valencia Escena Oberta (VEO). En 2006 y 2007 escribe y dirige Risas y destrucción, y en 2008 escribe y dirige Sí, pero no lo soy, por la que recibe cuatro nominaciones a los Premios Max 2009. En 2009 dirige La cabeza del bautista de Valle-Inclán, dentro del espectáculo Avaricia, lujuria y muerte producido en el Centro Dramático Nacional. En 2010 escribe y dirige Delicadas, estrenada en el Festival Grec y posteriormente en el Teatro Español; también en 2010 escribe y dirige Días estupendos. En 2011 escribe y dirige En la luna, por la que recibe ocho nominaciones a los premios Max. En 2012 dirige La importancia de llamarse Ernesto para la Fundación Teatro Gayarre y escribe y dirige Aventura! para T de Teatre, estrenada en el Teatre Lliure. En 2013 dirige Esperando a Godot, de Samuel Beckett, en el Centro Dramático Nacional.

    Ha impartidos cursos y talleres en Casa de América, La Casa Encendida, Teatro Nacional de Bogotá, Sala Beckett, Escuela Navarra de Teatro y Juneda Incursió. Ha obtenido los premios Max al mejor autor 2011 por Delicadas, Premio Max al mejor autor 2012 por Días Estupendos, Premio Ceres al mejor autor 2012 por En la luna, Max al mejor autor 2013 por En la luna y Max al mejor espectáculo 2013 por En la luna.

    En otoño de 2014 ha estrenado, en el Centro Dramático Nacional, su última obra, La calma mágica, de la que es autor y director.

    (Última actualización: 28/11/2014)

  2. Lucía QuintanaLucía Quintana

    Actriz. Debutó en el teatro con once años y a los quince realizó una gira por Estados Unidos con un montaje de La zapatera prodigiosa, que dirigió su padre, el actor y director Juan Antonio Quintana. Licenciada en Interpretación por la Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid. Su carrera incluye dos nominaciones a los premios Max por Las bicicletas son para el verano de Fernando Fernán Gómez y por En la luna de Alfredo Sanzol. También ha participado en series de televisión como El Comisario, Living Lavapiés, Hospital Central, Vis a Vis y Matadero, y en películas como Todas las mujeres de Mariano Barroso (2013).

    Entre sus galardones se encuentran el Premio Luis Mate por su papel en El avaro de Molière, y los premios Melia Parque y Racimo de Serrada por su interpretación en Tío Vania de Chejov, además ha recibido por su trayectoria teatral el Premio de Teatro Provincia de Valladolid 2003. Es medalla de oro de la Diputación de Valladolid por su trayectoria teatral.

    Entre sus últimos trabajos en el teatro cabe destacar Mujeres y criados de Lope de Vega, con dirección de Laurence Boswell y Rodrigo Arribas; Jardiel, un escritor de ida y vuelta de Enrique Jardiel Poncela, dirigida por Ernesto Caballero; y Woyzeck de Georg Büchner, Maribel y la extraña familia de Miguel Mihura, por el que recibió en 2015 el premio Ercilla a mejor actriz revelación, Los hermanos Karamázov de F. Dostoyevski y Sueños de Quevedo, dirigidas por Gerardo Vera.

  3. Marcos OrdóñezMarcos Ordóñez

    (Barcelona, 1957), escritor y periodista. Ha trabajado, entre otros medios, en El Correo Catalán, ABC, El Observador, Avui y, desde 2000, en El País, donde semanalmente publica la columna “El hombre que fue Jueves”, la crítica “Puro Teatro” en Babelia y el blog “Bulevares Periféricos” en la edición digital. Es también profesor de guion, teatro, crítica y narrativa en las universidades Pompeu Fabra, Blanquerna/Ramon Llull e IDEC/UPF de Barcelona.

    Su primer libro, Gato Pérez, apareció en 1987. Siguieron El signo de los tiempos (1988), A cualquiera puede sucederle (1990), La esencia del guaguancó (1991), Una vuelta por el Rialto (1994), La bestia anda suelta (1997), Rancho Aparte (1997, por el que obtuvo una mención especial del jurado del Premio Nadal) y la recopilación de sus críticas teatrales Molta comèdia (1996). Desde entonces ha publicado, entre otros, Puerto Ángel (2000), Comedia con fantasmas (2002, reeditado en 2015), A pie de obra (2003), Beberse la vida: Ava Gardner en España (2004), Detrás del hielo (2006), Ronda del Gijón (2007), Alfredo el Grande: vida de un cómico (2008), Turismo interior (2010), Telón de fondo (2011), Un jardín abandonado por los pájaros (2013) y Big time, la gran vida de Perico Vidal (2014).

Alfredo Sanzol tiene la mirada de un niño muy sabio, comprensivo y burlón, perpetuamente extrañado y maravillado; un niño solo, en una azotea o una buhardilla, mirando, al anochecer, hacia el otro lado de la luna con un telescopio de muchísimos aumentos, y al otro lado de la luna hay adulterios familiares, atracos que no son lo que parecen, tumbas reabiertas, historias insólitas, historias divertidísimas y terribles.

Alfredo Sanzol se ha consagrado con un quinteto espectacular –Sí, pero no lo soy (2008), Días estupendos (2010), Delicadas (2010), En la luna (2011) y Aventura (2012)– al que bien podría sumarse La calma mágica, su última comedia, que ha estrenado este otoño.

Función tras función, Sanzol está escribiendo sobre la escena una biografía lateral e impresionista de su infancia y adolescencia (los inviernos en Pamplona y Madrid, los veranos eternos en Quintanavides) que sintetiza en esta frase memorable: “Cuento las historias para inventar los hechos que no recuerdo, y para contar me sirvo de las sensaciones que sí guardo”.

En su penúltima pieza, Aventura, ha escrito sobre lo que le rodea y nos rodea: la crisis y los miedos y carcomas que genera.

 

Estrategias de Sanzol:

1) su gusto por la gente corriente y fabulosa, a la que contempla “en redondo”, con sus grandezas y miserias, con humor y poesía, con ligereza y secreta hondura.

2) su talento para trazar retratos completosy complejos en pocos minutos y, abatiendo nuestros prejuicios, hacernos comprender puntos de vista que quizás hubiéramos considerado indefendibles.

3) su capacidad para la detección de turbulencias subterráneas, y su forma de construir situaciones cómicas de las que brota una amenaza creciente, sin que podamos prever hacia qué lado se decantará la balanza.

4) su forma de abrazar los riesgos de la sutileza, del avance lateral, del atreverse a huir de lo esperado (y lo esperado suele ser la trepidación sin tregua que parece exigírsele hoy a la comedia).

 

Si escribiera relatos, Sanzol sería un cuentista de la altura de Roal Dahl o Pere Calders; si hiciera televisión sería el nuevo Jaime de Armiñán. Pero ha elegido la comedia dramática, sea por episodios o en formato “largo”, y en ambos casos engarza sus textos como una cuidadísima partitura de contrapuntos, con un oído portentoso para el diálogo y la narración. Teatro popular y complejo, que no remarca sus intenciones, que jamás subestima a su público, que le hace reír y le emociona.