Tristeza Viernes Temáticos Las pasiones del alma

Tristeza

  1. Este acto tuvo lugar el
Francisco Rojas
Concordia Viol Consort. Emilia Benjamin, viola da gamba. Reiko Ichise, viola da gamba. Johanna Levine, viola da gamba. Mark Levy, viola da gamba. Alison McGillivray, viola da gamba
Sergio Pagán, presentación

La tristeza es una languidez desagradable, en la cual consiste la incomodidad que el alma recibe del mal o de la falta de algo que las impresiones del cerebro le presentan como cosa que le pertenece. (René Descartes, Les passions de l’âme, 1649)

“Semper Dowland, semper dolens” (“Siempre Dowland, siempre triste”). Quien así titulaba una de sus piezas, nacido bajo el signo de Saturno, fue uno de los más prominentes compositores ingleses de los siglos XVI y XVII: John Dowland. La obra de este autor ejemplifica de modo emblemático la pasión de la tristeza, y en particular la melancolía, ese estado de ánimo que intrigaría a filósofos y médicos de la época y que Santa Teresa de Jesús calificaría de “enfermedad grave”. El erudito Robert Burton rastreó en su Anatomía de la Melancolía (1621) algunas de las causas de esta dolencia, que hoy calificaríamos de depresión: el amor, la religión, la política, el aburrimiento o el influjo de los astros. Hay razones para creer que cualquiera de estos factores pudo haber producido la melancolía de Dowland, autor de las Lachrimae, or Seaven Teares (1604), una colección de pavanas, gallardas y alemandas que trasladan a la música las múltiples caras de la melancolía. Es posible plantear, como hace este concierto, que esta obra sea el equivalente sonoro del tratado de Burton, quien consideraba a la música como “la mayor medicina para elevar y reanimar un alma lánguida”.

Multimedia

      1. John Dowland (1563-1626)
      1. M. Giles Hobies Galiard, de Lachrimae or Seaven Tears
      1. Lectura 1, de The anatomy of melancholy
      1. John Dowland
      1. Lachrimae or Seaven Tears (selección)
      1. Lectura 2, de The anatomy of melancholy
      1. John Dowland
      1. Lachrimae or Seaven Tears (selección)
      1. Lectura 3, de The anatomy of melancholy
      1. John Dowland
      1. Lachrimae or Seaven Tears (selección)
      1. Lectura 4, de The anatomy of melancholy
      1. John Dowland
      1. Lachrimae or Seaven Tears (selección)
      1. Lectura 5, de The anatomy of melancholy
      1. John Dowland
      1. Lachrimae or Seaven Tears (selección)
      1. Lectura 6, de The anatomy of melancholy
      1. John Dowland
      1. Lachrimae or Seaven Tears (selección)
      1. Lectura 7, de The anatomy of melancholy
      1. John Dowland
      1. Lachrimae or Seaven Tears (selección)

  1. Concordia Viol ConsortConcordia Viol Consort

    "El soberbio consort de violas de Mark Levy posee la intensidad, la alegría y la relajación de un cuarteto virtuoso", London Evening Star ."Una impresionante demostración de lo que hace especial a este consort… La fortaleza de Concordia deslumbró desde el escenario", The Times."Con su rica sonoridad, Con-cordia está igualmente implicado en dramatizar el significado del texto… En este matrimonio de maestría técnica y comprensión instintiva, se revelan las complejas posturas psicológicas de Byrd", BBC Music Magazine.

    Concordia, la agrupación de Mark Levy, lleva haciendo música durante casi dos décadas. En su núcleo se sitúa un destacado consort de violas, conocido por sus conmovedoras interpretaciones de las obras de Byrd, Gibbons, Downland y Purcell. Pero Concordia siempre se ha expandido de manera entusiasta más allá de su repertorio central. Con una formación flexible que incluye algunos de los más destacados acompañantes de bajo continuo de arco y cuerda pulsada, Concordia se deleita en forjar creativas colaboraciones con cantantes solistas y grupos vo-cales. Las últimas temporadas han realizado giras con los King’s Singers por Alemania, Polonia y Reino Unido; por Es-paña con el Ensemble Gilles Binchois, así como en los más importantes festivales en Inss-bruck, Potsdam, Dijon, Cuenca, York y en el Festival Lufthansa de Londres. Entre las grabaciones del grupo hay varios discos con los King’s Singers e I Fagliolini. Los registros de Concordia también incluyen álbumes dedicados a Byrd, Gibbons, Lawes y Locke, tres discos de música italiana de los siglos XV y XVI y un recital de música inglesa cuyo libreto incluye un ciclo de poemas especialmente encargado al poeta Glyn Maxwell. 

    La mayoría de los programas de Concordia han sido grabados para su difusión por BBC Radio 3, y pueden escucharse también en diversos programas de la televisión BBC.

  2. Francisco RojasFrancisco Rojas

    Formado en la Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid, y con estudios musicales en el Real Conservatorio Superior de Música de dicha ciudad, ha desarrollado su carrera sobre todo en el teatro y con sólida base en los clásicos del Siglo de Oro, así como Shakespeare o Molière. Ha trabajado con la Compañía Nacional de Teatro Clásico, no solo como actor sino también como Asesor de Verso, en una colaboración de idas y venidas que se remonta a los primeros años de esta compañía, cuando era dirigida por su fundador, Adolfo Marsillach. Ha intervenido en títulos tan significativos como La Gran Sultana y Viaje del Parnaso de Cervantes, Fuenteovejuna y La Estrella de Sevilla de Lope de Vega, Amar después de la muerte de Calderón de la Barca, Los mal casados de Valencia y El curioso impertinente de Guillem de Castro o Don Juan o el festín de piedra de Molière, entre otras.

    Con otras compañías (principalmente con Noviembre Teatro que dirige Eduardo Vasco) ha alternado títulos clásicos y contemporáneos como La bella Aurora y El Amor enamorado de Lope, Orquesta de señoritas de Anouilh, El castillo de Lindabridis de Calderón, Animales nocturnos de Mayorga, Hamlet y El mercader de Venecia de Shakespeare, Madrugada de Buero Vallejo, Auto de la Sibila Casandra de Gil Vicente o el Auto de los Reyes Magos (anónimo). A destacar también su labor como recitante en múltiples conciertos con distintos grupos de música barroca, así como con los Goliardos –que dirige Sergio Pagán– o con el internacional músico catalán Jordi Savall.

  1. Sergio PagánSergio Pagán

    Tras cursar estudios de música e historia, inicia en 1978 su actividad profesional como intérprete, crítico musical y redactor de programas de radio. En 1982 comienza su actividad como guionista en Radio 2 de RNE, y hasta la fecha ha dirigido numerosos programas entre los que destacan los especializados en música antigua: De música antiqua y Música Antigua. También ha realizado programas como Los colores de la noche y Los colores de la tarde. Ha colaborado en Radio 1, Radio 3, Radio 5 y en TVE. Su programa de teatro radiofónico Antonio de Cabezón: La luz sonora obtuvo el premio internacional de radio TIFLOS en 1999.

    Desde 1981 dirige el grupo Goliardos, con el que ha llevado a cabo una extensa labor de difusión de la música medieval y renacentista y ha realizado grabaciones para diversas casas discográficas y para el cine. En 2003 funda la Asociación Luigi Boccherini de Investigación y Difusión Musical, en la que actúa como secretario y miembro de la junta directiva. Como tal ha organizado conciertos en Arenas de San Pedro, La Granja, Madrid, Nápoles y Helsinki. En 2005 colaboró en la dirección artística del festival Les Lumières en Suomenlinna (Helsinki) dedicado a Boccherini, donde estrenó su monólogo Boccherini en Madrid con La Real Cámara.

    Realiza una permanente labor como conferenciante y autor de notas y comentarios. Actualmente es responsable de programación de Radio Clásica y dirige los programas Los colores de la noche, Música Antigua y La hora de Bach.

Antes de que Descartes, Les passions de l’âme (1649), describiese la tristeza como una de las seis pasiones simples y el pesar o melancolía como una especie de tristeza, en Inglaterra habían surgido varios tratados específicos sobre la melancolía. Intelectuales, artistas y aristócratas adoptaron una actitud melancólica ante la vida. La causa y origen de esta moda procedía de la Italia del Renacimiento. Allí, la corriente neoplatónica de Marsilio Ficino, valiéndose también de algunas citas de Aristóteles (“Todos los hombres verdaderamente sobresalientes, ya se hayan distinguido en la filosofía, en la política, en la poesía o en las artes, son melancólicos”), presentaba el furor melancholicus como una cualidad necesaria para alcanzar ese estado superior de sensibilidad entre los hombres. También Alberto Durero, con su grabado Melencolía I, había reivindicado esta melancholia artificialis o melancolía del artista.

John Dowland, el eterno doliente, fue el gran maestro de la melancolía. Sus composiciones, especialmente su colección Lachrymae or seaven teares de 1604, junto a canciones como Fluyen mis lágrimas o Déjame dolerme en la oscuridad le dieron inmediatamente una merecida fama de triste y melancólico. Él mismo fomentó esta imagen: todas sus pavanas lacrimosas comienzan con el dibujo musical de cuatro notas descendentes, a modo de lágrimas fluyendo y firmó sus obras como “Jo: dolandi de Lachrimae”. Antes de morir en 1626, retirado ya de la composición, pudo conocer el monumental tratado de Robert Burton The Anatomy of Melancholy (1621), uno de los libros más consultados de su tiempo.