Bach interpreta a Quintiliano: la retórica musical Viernes Temáticos Las pasiones del alma

Bach interpreta a Quintiliano: la retórica musical

  1. Este acto tuvo lugar el
Ensemble Da Kamera
Luis Robledo Estaire, presentación

La erudición bachiana bebió de múltiples fuentes, no exclusivamente musicales. En su biblioteca, Bach atesoraba más de ochenta libros (una cantidad nada desdeñable en la época), la mayoría de temática religiosa y piadosa. Pero hay motivos para pensar que el compositor también conoció a fondo la tratadística clásica sobre la retórica, en la que ocupan un lugar destacado las Institutio oratoria (95 d. C) de Marco Fabio Quintiliano. El autor de Calahorra fue redescubierto por el humanismo renacentista, y desde entonces quedó asentado como uno de los pilares de la retórica moderna. Hasta tal punto que algunos compositores trataron de aplicar sus principios a la música, revistiendo sus obras de una estructura equivalente a un discurso ideal (exordio, exposición, argumentación, peroración…). La utilización de los recursos y las normas de la oratoria buscaban, a través del sonido, un fin análogo al de la retórica: conmover y convencer al oyente. Aunque una gran parte de las obras de Bach rezuma este pensamiento, algunos musicólogos han planteado que la Ofrenda musical es la expresión en música más fiel y literal de los principios de Quintiliano. Este recorrido por las pasiones del alma –la codificación de la retórica más elaborada– culmina con la interpretación de esta obra maestra, un auténtico tratado de retórica musical.

Multimedia

      1. Johann Sebastian Bach (1685-1750)
      1. Ofrenda musical BWV 1079

  1. Ensemble Da KameraEnsemble Da Kamera

    El conjunto Da Kamera fue fundado en 2014 por intérpretes que llevaban compartiendo escenarios desde hacía más de diez años, colaborando como músicos de cámara y en distintas formaciones orquestales. Guillermo Peñalver comenzó sus estudios musicales en el Conservatorio de Sevilla y, becado por la Junta de Andalucía, realizó estudios de perfeccionamiento de flauta travesera barroca en los conservatorios de Toulouse y La Haya. Desde 2014 es profesor de traverso en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid. Músico austriaco de origen japonés, Hiro Kurosaki creció en Viena y es uno de los artistas más demandados en el campo de la interpretación historicista. Es profesor de violín barroco en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, además de profesor en la Universidad de Música y Artes Interpretativas de Viena y en el Mozarteum de Salzburgo. Ruth Verona nace en Las Palmas de Gran Canaria, donde comienza sus estudios musicales con el profesor Pedro Ruiz en el Conservatorio Superior de Música. Posteriormente se traslada a Holanda para estudiar en el Conservatorio de Zwolle y en el Koninklijk Conservatorium de La Haya. Allí se especializa en violonchelo barroco con Lucia Swarts. Ha actuado en teatros y auditorios de toda Europa. Alberto Martínez Molina estudia clave en la Guildhall School of Music and Drama de Londres con David Roblou y en Ámsterdam con Richard Egarr. Compagina su actividad concertística con la docencia en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, centro en el que es profesor de clave, bajo continuo y música de cámara desde 1999.

  1. Luis Robledo EstaireLuis Robledo Estaire

    Es catedrático de Estética y Filosofía de la Música y de Historia de la Música en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid. Ha publicado diferentes estudios y ediciones musicales correspondientes a la época de los Habsburgo españoles, así como estudios sobre emblemática musical y sobre el influjo de la música en el pensamiento humanista y la retórica eclesiástica españoles. Actualmente lleva a cabo un estudio sistemático de las imágenes y referencias musicales en los libros de emblemas españoles, así como un estudio de la actividad musical relacionada con las cofradías en el Madrid del siglo XVII.

En todos los tratados de retórica, desde la antigüedad clásica hasta tiempos recientes, se prescribe la suscitación de emociones como elemento indispensable para la persuasión del discurso oratorio. Esta carga afectiva y una estructura ordenada y elegante son los dos elementos fundamentales del discurso. Obviamente, el conocimiento de las diferentes emociones (o afectos, o pasiones) es indispensable para que el orador pueda asegurarse la voluntad del auditorio.

En la modernidad temprana, ese periodo que englobamos con las denominaciones de Renacimiento y Barroco, se asumió universalmente la dimensión retórica del discurso musical y, por consiguiente, su capacidad de generar estados de ánimo en el oyente. Desde el siglo XVI se publican tratados musicales orientados a la consideración del acontecimiento musical como operación retórica, ensayándose identificaciones entre las partes del discurso y los diferentes segmentos de la obra musical, e incluso se llega a codificar una serie de procedimientos musicales como traslación de las figuras retóricas al arte de los sonidos. Fueron los teóricos alemanes los más consecuentes y explícitos en este proceso de identificación entre ambos discursos, cimentando una tradición muy viva en Alemania que culmina en la obra de Mattheson y de la que también participa su contemporáneo Johann Sebastian Bach, quien estuvo siempre muy interesado por la retórica.

El interés de Bach por la dimensión retórica del discurso musical encuentra su más perfecta expresión, según algunos estudiosos, en la Ofrenda musical, concebida como la puesta en música de un discurso ideal ofrecido a Federico II a partir de las prescripciones de la Institutio Oratoria de Quintiliano. Más allá de coincidencias puntuales y del reto que supone encontrar correspondencias precisas entre las dos fuentes, la Ofrenda musical se percibe como una música orientada hacia el arte de la persuasión; una persuasión que no ocupará el lugar central en estéticas posteriores.