"El Golem" (1920) de Paul Wegener y Carl Boese Cine mudo Cine de misterio

"El Golem" (1920) de Paul Wegener y Carl Boese

  1. Este acto tuvo lugar el
Emilio Gutiérrez Caba

El Golem ("Der Golem", 1920, Alemania) de Paul Wegener y Carl Boese (85')
Presentación: Emilio Gutiérrez Caba

En el gueto judío de Praga, bajo el reinado autoritario de Rodolfo II de Habsburgo, el rabino Loew crea un hombre de arcilla de poderosa complexión, al que dota de vida para que defienda a los judíos contra su opresión.

El sábado se proyecta el vídeo de la presentación del día anterior.

Multimedia

  1. Emilio Gutiérrez CabaEmilio Gutiérrez Caba

    (Valladolid, 1942) Comenzó a representar teatro en su etapa como estudiante en el Instituto San Isidro de Madrid. En 1962 se incorporó como profesional a la compañía de Lilí Murati, con la que realizó su primera gira por España. Un año después interpretó en el Teatro María Guerrero el papel protagonista en Peter Pan y debutó en el cine con la película El Llanero (1963) dirigida por Jesús Franco. En 1968 creó su propia compañía teatral junto con María José Goyanes. Algunos de sus trabajos más reconocidos son El sí de las niñas de Leandro Fernández de Moratín, El príncipe y la corista de Terence Rattigan, La muerte y la doncella de Ariel Dorfman, La Orestíada de Esquilo y A Electra le sienta bien el luto de Eugene O’Neill y, más recientemente, Poder absoluto, por la que consiguió el Premio Ceres 2013.

    Como actor de cine, en su extensa filmografía destacan producciones como La caza de Carlos Saura (1964), Nueve cartas a Berta de Basilio Martín Patino (1964), La petición de Pilar Miró (1976), La colmena de Mario Camus (1982), Las bicicletas son para el verano de Jaime Chávarri (1984), ¿Qué he hecho yo para merecer esto? de Pedro Almodóvar (1984), La comunidad de Álex de la Iglesia (2000), El cielo abierto de Miguel Albaladejo (2001) y La torre de Suso de Tom Fernández (2007), Cinco metros cuadrados de Max Lemcke (2011) y Palmeras en la nieve de Fernando González Molina (2015). En televisión ha participado en series como Seis Hermanas, La forja de un rebelde, Niños robados, Gran reserva o Amar en tiempos revueltos.

    Entre los galardones que ha recibido se encuentran el Premio de la Unión de Actores en 1996, 1999 y 2000; el Premio Goya como mejor actor de reparto en 2000 y 2001, por La comunidad y por El cielo abierto, respectivamente; el Premio Max al mejor actor por A Electra le sienta bien el luto, en 2006; y el Premio Ondas y el Premio de la Academia de Televisión por su papel protagonista en la serie Gran reserva. También ha recibido el Premio Ercilla 2013 en reconocimiento a su trayectoria artística, así como los Premios Ceres (2013) y de la Unión de Actos como mejor actor (2013). Recientemente ha recibido el Pi d'Honor de la Mostra de Teatre de l'Alfàs del Pi a la trayectoria teatral (2015), el Premio Luis Ciges (2016) y el Biznaga Ciudad del Paraíso.

Leyenda o realidad el Golem discurre por las páginas de la literatura europea desde el Medioevo y llega casi hasta nuestro días con la búsqueda de la formula mágica que crea un superhombre a partir del barro. Ese superhombre al que el judío Loew infunde vida en el barrio judío de Praga y que llega muy pronto al cine, en 1914 de la mano de Paul Wegener, quien interpreta también el film. En 1916 se rueda en Dinamarca otra versión de la leyenda, dirigida esta vez por Urban Gad. En 1917 el propio Wegener filma El Golem y la bailarina. Hasta que, finalmente, en 1920 el mismo director insiste en el tema para rodar una cinta escalofriante que se podría decir inaugura, dentro del mundo del cine, la figura del androide, del hombre artificial.

Excelentemente rodada, con una magistral fotografía en blanco y negro de Karl Freund. Posteriormente, en 1936, Julián Duvivier, rueda otra versión del mito. En 1951 el mismísimo cine checo rueda su propia película sobre la leyenda y Peter Beauvais, en 1971, dedica un telefilme para la televisión alemana al mismo tema.

Esta verdadera joya del cine mudo sienta las bases, como antes escribí, para que el cine mundial acoja la temática de los humanoides, de las criaturas fantasmagóricas que el ingenio humano puede crear a partir de sus ambiciones, de sus temores o de su altruismo. Criaturas que, llegadas a un punto, adquieren vida propia, sentimientos propios y se descontrolan, enloquecen. Tal vez son ni más ni menos que un reflejo de sus creadores que, abandonando su frágil condición, creen ser capaces de inmortalizarse desafiando todas las leyes humanas y divinas.