La visión rusa Viernes Temáticos Clichés musicales: visiones de España

La visión rusa

  1. Este acto tuvo lugar el
Ana Guijarro, piano. Mariana Gurkova, piano
Elena Torres, presentación

Mijaíl Glinka recorrió la geografía peninsular entre 1845 y 1847. Su contacto con los habitantes del país le permitió a anotar melodías (como la de la jota aragonesa) que usó más tarde en algunas de sus obras. El denominado Álbum español de Glinka pasaría luego a manos de su discípulo Mili Balákirev y del resto de miembros del Grupo de los Cinco, quienes compusieron obras españolas convencidos de la existencia de un vínculo esencial entre Rusia y España.

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      1. Mijaíl Glinka (1804-1857)
      1. Recuerdos de una noche de verano en Madrid (Obertura española nº 2) (arreglo de Mili Balákirev)
      2. Capricho brillante sobre el tema de la jota aragonesa
      1. Mili Balákirev (1837-1910)
      1. Fandango-étude
      2. Mélodie espagnole
      3. Obertura sobre un tema de marcha española (arreglo de Serguéi Liapunov)
      1. Nikolái Rimski-Kórsakov (1844-1908)
      1. Capricho español Op. 34, arreglo del compositor para piano a cuatro manos

  1. Ana GuijarroAna Guijarro

    Ana Guijarro es una de las pianistas más reconocidas de su generación. Formada principalmente en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid con los insignes pianistas Antonio Lucas Moreno y Carmen Díez Martín −su referente más decisivo−, amplía estudios en Roma, bajo la dirección de Guido Agosti y en l’École Normale de Musique de París, siguiendo los consejos de Marian Rybicki.

    Desde muy temprana edad ofrece recitales a solo y en agrupaciones de música de cámara, así como conciertos en auditorios y salas de prestigio de las más importantes ciudades europeas. Como solista, ha actuado bajo la batuta de Yuri Simonov, Viékoslav Sutej, Max Bragado, Leo Brower, Francisco de Gálvez, Juan Luis Pérez, José Luis Temes, Jeffrey Schindler, Ernst Martínez Izquierdo, Collin Metters, Luis Aguirre y Manuel Hernández Silva, entre otros.

    Es una profunda conocedora de la obra para piano del ilustre compositor sevillano Manuel Castillo, a quien ha dedicado una buena parte de su carrera profesional. Musicólogos e investigadores requieren frecuentemente sus conocimientos para escribir sobre la vida y obra de este reconocido compositor de la Generación de 1950.

    Profunda y activamente interesada en la enseñanza musical es, desde sus comienzos como catedrática de conservatorios, muy demandada por jóvenes pianistas de toda España y del extranjero. Cuenta con una estela innumerable de alumnos que ostentan puestos de responsabilidad en la enseñanza musical, no solo en España sino en países de la Unión Europea y los Estados Unidos, siendo formadora de algunas de las figuras más relevantes del panorama pianístico actual.

  2. Mariana GurkovaMariana Gurkova

    Comienza a estudiar piano a la edad de cinco años en Sofía (Bulgaria), su ciudad natal. A los diez años ofrece su primer recital y a los once actúa por primera vez con orquesta interpretando el Concierto nº 1 de Mendelssohn. Tras graduarse en el Instituto Musical de Sofía, continúa sus estudios en el Conservatorio Superior Nacional de Bulgaria bajo la dirección de B. Starshenov y posteriormente con Joaquín Soriano en el Real Conservatorio Superior de Madrid, ciudad donde reside desde 1988.           

    Ha obtenido máximos galardones en concursos nacionales e internacionales como los de Jaén, Senigalia (Italia), Santander, Cincinnati (Estados Unidos), Jacinto Guerrero (Madrid), José Iturbi (Valencia), Ettore Pozzoli (Italia), Svetoslav Obretenov y Juventudes Musicales de Bulgaria, entre nosotros. Su actividad concertista la ha llevado a las más prestigiosas salas de España, además de realizar recitales y conciertos con orquesta en Bulgaria, Francia, Italia, Alemania, Grecia, Checoslovaquia, Estados Unidos., Brasil, México, India, Japón, Australia y Sudáfrica. Ha actuado bajo la batuta de directores de la talla de Comisiona,  Entremont, Pehlivanian, Rahbari, Stankovski, Bauer, Natanek, Mikelsen, Kostin, García Asensio y Galduf, entre otros.

    Ha grabado para distintas cadenas de radio y televisión tales como la RAI, RTVE, Radio Melbourne, Radio Yokohama y RTV Búlgara. Su interpretación y grabación de la integral de los Estudios de Chopin ha merecido los mayores elogios del público y la crítica.

    Actualmente compagina la actividad concertista con la docente en el Real Conservatorio Superior de Madrid.

  1. Elena  TorresElena Torres

    Elena Torres es profesora titular de la Universidad Complutense de Madrid. Centra su actividad investigadora en la música española del siglo XX, y fundamentalmente en la figura y la obra de Manuel de Falla –autor sobre el que ha publicado cuatro libros monográficos y más de 25 artículos y capítulos de libro–. Asimismo, movida por una visión interdisciplinar, ha explorado ampliamente las relaciones entre música y literatura, por lo que ha colaborado activamente en diversos proyectos de este ámbito del conocimiento.

    Sus trabajos han sido reconocidos con el Premio de Investigación Musical concedido por la Sociedad Española de Musicología (2004) y con la Beca Leonardo a investigadores y creadores culturales de la Fundación BBVA (2017). Ha realizado estancias de investigación en el Institut de recherche sur le patrimoine musical en France, perteneciente al Centre national de la recherche scientifique de París, en la Universidad de California, Riverside y en UCLA Departament of Music. Entre otros hitos profesionales, ha sido directora de la Revista de Musicología, integrante del Consejo de redacción de las revistas Quodlibet y Estudios bandísticos y directora del congreso internacional El amor brujo, metáfora de la modernidad (1915-2015).

Oriente al cuadrado: visiones rusas de una España exotizada

  1. Más de 4000 kilómetros separan Madrid de San Petersburgo; una distancia jalonada por numerosos accidentes geográficos, pero sobre todo por diferencias idiomáticas y culturales difíciles de salvar. Sin embargo, esa distancia no impidió que entre Rusia y España surgieran unos hilos imaginarios, un hermanamiento entre naciones, un querer reconocerse en el otro que abrió las puertas al intercambio artístico y musical.

    Como muy bien ha señalado Cristina Aguilar, esta red de relaciones comenzó a tejerse en torno a las guerras napoleónicas, cimentada en la posición geocultural que ocupaban ambas naciones. Al fin y al cabo, tanto Rusia como España actuaron como bisagras entre dos mundos –el oriental y el occidental–, razón más que suficiente para que el gigante eslavo fijara su mirada en el laberinto ibérico. Comenzó así un nutrido peregrinar de viajeros rusos por la España del siglo xix, guiados por una auténtica hispanomanía. Entre ellos encontramos a Mijaíl Glinka, quien según narra en sus memorias, cruzó los Pirineos con tres mulas de carga soportando su equipaje, en busca de la “verdadera” música popular española. A partir del material recopilado durante esta estancia –que se extendió entre 1845 y 1847– compuso su Jota aragonesa y su Segunda obertura española, dos obras en las que –¡atención!– Manuel de Falla situó el origen de la música sinfónica española. Posteriormente, fueron muchos los compositores rusos que escribieron obras de inspiración hispana, bien a partir de las transcripciones que el propio Glinka les cedió –como Mili Balákirev–, bien tomando como punto de partida los cancioneros publicados en la época –tal fue el caso de Rimski Kórsakov–. Todas ellas son, al fin y al cabo, testimonios directos de esa voluntad, a la postre compartida, de identificación.