Horacio, poeta de Roma para todos los tiempos Ciclos de conferencias Mecenas y su círculo

Horacio, poeta de Roma para todos los tiempos

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Vicente Cristóbal

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  1. Vicente CristóbalVicente Cristóbal

    Es catedrático de Filología Latina en la Universidad Complutense de Madrid desde 1999. Ha traducido al castellano, tanto en prosa como en verso, a varios de los poetas de la Roma antigua, y los ha comentado ampliamente, en varias ediciones: Horacio. Epodos y Odas (1985), Horacio. Odas y Epodos (1990), Ovidio. Heroidas (1994), Virgilio. Bucólicas (1996), Catulo (1996), La leyenda de Eneas. Adaptación de la Eneida de Virgilio (2006) y Vestigios de antigua llama (2015), entre otras. También ha traducido los relatos tardoantiguos de Dictis y Dares sobre la guerra de Troya.

    Como investigador se ha orientado al estudio de la literatura latina, la mitología clásica, y la tradición clásica en la literatura occidental, especialmente en la española, y ha publicado numerosos trabajos sobre esta temática, como su libro Mujer y piedra. El mito de Anaxárete en la literatura española (2002).

    Como poeta ha publicado Silva mitológica (2007), Canto del gallo (2010), Memoria de horizontes amarillos (2011), El paraíso y el mundo (2015) y Siderales sueños (2015).

Horacio vive en la época crucial de Augusto, cuando, tras las duraderas guerras civiles que acaban con el régimen republicano en Roma, se alumbra el nacimiento de un nuevo régimen político, el principado augústeo. Aunque inicialmente militó en el bando anticesariano, acabó integrándose en el círculo de Mecenas y colaborando con la nueva situación política por medio de su poesía.

Poeta de varios géneros y autor de una famosa preceptiva poética en verso, es sobre todo célebre e influyente como poeta lírico: a él se le debe el mérito de la adaptación y romanización de la antigua lírica griega (la de Alceo, Safo, Píndaro) y de su transmisión a la literatura occidental. Poeta de lo privado y de lo público, de la virtud ciudadana y de los placeres de la vida, cantor del carpe diem y de las bellezas naturales, de los bienes de la amistad y de las penas del amor, exhibe en su poesía una riqueza de tonos y sentimientos que se adapta bien con la amplia diversidad de lo humano; sus inquietudes ante cuestiones eternas como la de la muerte o la felicidad lo hacen inteligible y próximo para el hombre de todos los tiempos. Todo ello unido a su forma exquisita lo ha encumbrado desde el Renacimiento como modelo de lirismo para la literatura occidental, y su fortuna es bien evidente en la española. A su sombra, por ejemplo, escriben Garcilaso, Fray Luis, Herrera, Medrano, y una larga lista de nombres; y aún sigue vigente su voz entre nuestros poetas de última hora.

  • Horacio, Epodos y Odas, Vicente Cristóbal (trad., introd. y notas), Alianza: Madrid, 2005.
  • -----, Odas y Epodos, Manuel Fernández-Galiano (trad.) y Vicente Cristóbal (introds. e índice), Cátedra: Madrid, 1990.
  • -----, Odas, Canto secular, Epodos, José Luis Moralejo (intr., trad. y notas), Gredos: Madrid, 2007.
  • -----, Sátiras, Epístolas, Arte poética, José Luis Moralejo (intr., trad. y notas), Gredos: Madrid, 2008.
  • Menéndez y Pelayo, M., Horacio en España: solaces bibliográficos, Imp. de A. Pérez Dubrull: Madrid, 1885 (recogido en su Bibliografía Hispano-Latina Clásica, T. 6, CSIC: Santander, 1951).