Miguel Sáenz Autobiografía intelectual

Miguel Sáenz

Miguel Sáenz en diálogo con Luis Gago
  • Dónde Fundación Juan March. Castelló, 77. Madrid. Ver en Google Maps

  • Entrada Libre hasta completar el aforo. Un tercio del mismo se puede reservar, desde siete días antes.

  • Emisión En directo por Canal March y YouTube

El traductor, jurista y militar Miguel Sáenz (Larache, Marruecos, 1932), miembro de la Real Academia Española y de la Academia de la Lengua Alemana y traductor al español de Thomas Bernhard, Günter Grass, Bertolt Brecht, Michael Ende o Franz Kafka, dialogará sobre su trayectoria vital y creativa con el traductor y musicólogo Luis Gago.

El protagonista de esta sesión homenaje es doctor en Derecho y licenciado en Filología Alemana, traductor literario y de organismos internacionales como Naciones Unidas. Experto en derecho aeronáutico y del espacio, es general auditor del Cuerpo Jurídico Militar, procedente del Ejército del Aire, y ha sido fiscal de la Sala Quinta del Tribunal Supremo.

Por su labor de traducción, ha sido condecorado con premios como el Fray Luis de León de Lenguas Germánicas (1981) por la traducción de El rodaballo de Günter Grass, el Nacional de Literatura Infantil (1983) por La historia interminable de Michael Ende, el Nacional a la Obra de un Traductor (1991), el Nacional de Traducción de Austria (1996), el Aristeion de la Unión Europea (1998) por Es cuento largo de Günter Grass y el Premio María Martínez Sierra de Traducción Teatral (2007) por el Teatro completo de Bertolt Brecht.

Es autor de ensayos como Homenaje a F. K. (1975), Jazz de hoy, de ahora (1971), Thomas Bernhard. Una biografía (1996) o Servidumbre y grandeza de la traducción (2013). En 2017 presentó su novela autobiográfica Territorio.

En reconocimiento a su trayectoria, ha recibido la Medalla Goethe de la República Federal de Alemania (1997), la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (2017) y el Premio Friedrich-Gundolf de la Academia Alemana de la Lengua y la Poesía (2018).

No hay ningún traductor en España que haya recibido más premios ni haya disfrutado de mayor reconocimiento nacional e internacional que Miguel Sáenz (Larache, 1932). Sus méritos le llevaron a recibir en 2002 el primer doctorado honoris causa concedido en España a un traductor (por la Universidad de Salamanca) y a ocupar desde 2013 la silla b de la Real Academia Española, donde tomó posesión de su puesto de académico con un discurso titulado "Servidumbre y grandeza de la traducción". Ha recibido en dos ocasiones el Premio Nacional de Traducción: por su versión española de El rodaballo, de Günter Grass, en 1981 (cuando aún llevaba el nombre de premio Fray Luis de León) y, diez años después, por el conjunto de su obra. Otra traducción del novelista alemán (a quien le unió una estrecha relación), Es cuento largo, le valió en 1998 la concesión del Premio Aristeion, el más importante de la Unión Europea. Desde 1999 es miembro de la Deutsche Akademie für Sprache und Dichtung.

A lo largo de su dilatada trayectoria profesional, en la que ha compaginado la dedicación al Derecho, la traducción para organismos internacionales (especialmente Naciones Unidas) y la traducción literaria, Miguel Sáenz ha vertido al español la mayor parte de la obra del escritor austriaco Thomas Bernhard, sobre quien publicó asimismo una biografía en 2004 y cuyo éxito editorial en nuestro país es indisociable de la calidad de sus traducciones, que han dejado a su vez una profunda huella en el estilo de muchos escritores españoles contemporáneos. Su nombre está estrechamente unido, asimismo, a los de Franz Kafka, Arthur Schnitzler, Bertolt Brecht, Günter Grass, Henry Roth y Salman Rushdie, aunque la nómina de autores que ha traducido es amplísima. En 2017 publicó unas memorias de su infancia africana con el título de Territorio y veinte de sus discursos y conferencias han sido recopilados en Traducción, un volumen publicado en 2013 por la Universidad de Salamanca.

Maestro de traductores de varias generaciones y admirado unánimemente por sus colegas, Miguel Sáenz ha escrito que "no conozco actividad más satisfactoria que la traducción literaria [...] el traductor, el lector más apasionado que existe, vive permanentemente en mundos fantásticos".