Laberinto e historia. 1933-1973 Ciclos de conferencias Pablo Ruiz Picasso: su vida, su obra, su tiempo

Laberinto e historia. 1933-1973

Este acto se encuentra suspendido hasta una fecha por determinar

Eugenio Carmona
  • Dónde Fundación Juan March. Castelló, 77. Madrid. Ver en Google Maps

  • Entrada Libre hasta completar el aforo.

El surrealismo quiso ponerse al servicio de la revolución, pero la tentativa no funcionó. Aún así, la vida intelectual y creativa se politizó como nunca lo había estado. Picasso se vio en la encrucijada. Los biógrafos del artista han extremado el sentido de una frase suya en la que afirmaba que estos fueron los peores años de su vida. Quizás exageraba, pero en el desarrollo de los hoscos años treinta, Picasso necesitó un álter ego. El artista ya había jugado con otros heterónimos, aunque sin duda, junto al "Arlequín", el "Minotauro" acabó siendo el más poderoso.

Parece que todo lo relativo al "Picasso Minotauro" está dicho y parece que tratar de nuevo el asunto puede bordear la cualidad del tópico. Es verdad que la Suite Vollard se ha expuesto mucho. Pero ¿en qué contexto fue producido y entendido el Minotauro picassiano en los años treinta? El Minotauro picassiano no debe ser abordado como un desarrollo iconográfico aislado, sino que actúa en relación con otros grupos de signos, no solo los de "el taller del artista" y la propia tauromaquia, sino el de las "figuras monstruosas" y las "imágenes petrificadas". El minotauro sirve para evocar y recorrer toda la "metáfora taurina" que en Picasso es temprana, dilatada e intensa. Picasso, la imagen del toro y el caballo es siempre un significante a la espera de un significado. Y el Minotauro sirvió a Picasso para plantear dos conflictos intelectuales y vivenciales inherentes a los años treinta: la relación entre Cultura y Naturaleza, y la relación de Eros, no con Thánatos, como planteara Freud, sino con Ethos, tal como empezaron a comprobar los individuos de un tiempo que derribaba prejuicios y convencionalismos.

El Minotauro fue además el verdadero camino hacia Guernica, pues la obra puede ser entendida tanto como una intervención política concreta como el punto culminante del propio imaginario picassiano.

El reverso del Minotauro en estos años fue la escritura. En realidad, de ella debemos partir en esta tercera entrega de la vida y la obra de Picasso. En la escritura depositó Picasso el habla de su sujeto y trajo al presente sus propios orígenes, preparándose a sí mismo par el "Picasso después de Picasso".

  1. Eugenio CarmonaEugenio Carmona

    Es catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Málaga. Ha sido fundador, patrono y miembro del comité ejecutivo del Museo Picasso Málaga, vocal de la Comisión Andaluza de Artes Plásticas, asesor de arte de la Fundación Telefónica, asesor de la dirección del Museo Patio Herreriano de Valladolid y miembro del patronato y miembro del comité ejecutivo del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.

    Autor de numerosos artículos y publicaciones sobre Picasso, Georges Braque, Juan Gris y las narraciones de la vanguardia en España, entre las que destacan los catálogos de las muestras El cubismo y sus entornos y Picasso and Spanish Modernity: Works from the Collection of the Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Fue investigador en el Centro Georges Pompidou de París y asesor científico en la Shrin Kunsthalle de Fráncfort, el Palazzo Strozzi de Florencia, el Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires, la Fundación MAPFRE y la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, entre otras instituciones.

    Actualmente es director de la Cátedra Picasso-Fundación Málaga y asesor del Museo Picasso Málaga.