(y IV) Conciertos del Sábado Del pianoforte al piano

(y IV)

  1. Este acto tuvo lugar el
Consolación de Castro y Margarita Degeneffe, piano

NOTAS AL CUARTO CONCIERTO

El dúo de pianos es también receptor de excelente literatura pianística. En el concierto de hoy repasaremos algunas obras a él destinadas en nuestro siglo.

Las Tres danzas andaluzas de Manuel Infante, andaluz de Osuna pero francés de residencia, se inscriben en ese españolismo tan convencional como gracioso y agradable que tanto adoran los franceses.

Darius Milhaud; del famoso Grupo de los seis que con gran ruido rompieron con simbosistas e impresionistas, nos propone con Scaramouche una obra alegre y divertida, propia de la estética de entreguerras. Secretario de Claudel en Brasil, el folklore de este país es bien patente en algunas de sus obras y en el final de ésta.

Antón García Abril, catedrático de composición del Conservatorio madrileño y académico de Bellas Artes, hace muchos años que puede permitirse el lujo de escribir al margen de modas y modos. En esta obra, como en otras muchas, nos invita a ser felices.

El Concertino de Shostakovich, uno de los grandes de la composición soviética, es obra de 1953, un año antes de que fuera nombrado «Artista del pueblo». Quedan ya lejos los tiempos de experimentación y ha aceptado ya las reprimendas del partido, pero sigue siendo siempre excelente músico.

La Valse de Ravel es obra coreográfica nacida para la orquesta en 1920. Al mismo tiempo, pero no como versión original sino como transcripción, nacieron versiones para piano solo y dos pianos. Cualquiera de ellas (más brillante, como es lógico, esta última) permiten la comparación con los otros valses de Ravel, los «nobles y sentimentales».

Consolación de Castro, piano
Margarita Degeneffe, piano

Manuel Infante (1883-1958)
Tres danzas andaluzas

Darius Milhaud (1892-1974)
Scaramouche

Antón Garda Abril (1933)
Invitación a la felicidad

Dimitri Shostakovich (1906-1975)
Concertino Op. 94

Maurice Ravel (1875-1937)
La Valse