(II) Ciclos de Miércoles Flautas, del barroco al siglo XX

(II)

  1. Este acto tuvo lugar el
Juana Guillem y María Antonia Rodríguez, flauta

Salvador Brotons, que se formó precisamente en la flauta, se ha servido asiduamente del instrumento en lo que es ya un abundante catálogo creativo. Para definir su estilo suele recurrirse al adjetivo cada vez más utilizado de "neorromanticismo", aunque las influencias detectables en su música no dejen de pertenecer de pleno derecho al lenguaje del siglo XX: Shostakovich, Prokofiev, Hindemith y Bartók. Más que de un retorno a la tonalidad, los autores que han estudiado la producción del joven compositor se refieren a un ordenamiento "polar" en sus obras. Benet Casablancas, en la edición de 2001 del New Grove, trata de acotar el estilo de Brotons como "libre de prejuicios estéticos e influencias de vanguardia", caracterizado además por su "accesibilidad expresiva y naturalidad idiomática". Es interesante destacar que Casablancas hace hincapié en la experiencia norteamericana de Brotons en los años ochenta como parte sustancial de la formación de su idioma.
El Dúo de flautas op. 11 es una pieza que tiene ya algunos años, puesto que fue escrita en 1976 y editada en Madrid por EMEC en 1978. Su breve curso, inferior a los cinco minutos, es ajeno a las innovaciones de notación o las demandas extremas -interválicas o de dinámica- a que el instrumento se había visto sometido en los decenios previos. Brotons escribe idiomáticamente para la flauta y su música se circunscribe a su ámbito natural; el gusto por el legato y el melodismo rigen la pieza. La estructura es tripartita: se inicia la obra con un Allegro vivace, le sucede un Andante central y se retoma seguidamente el tempo I.
Como la siguiente obra del programa -la secuencia beriana, sin cuyo ejemplo sería difícilmente concebible la pieza del español-, Debla de Cristóbal Halffter explora los límites de las capacidades de la flauta sola. Halffter ya había compuesto en el pasado otras partituras para el instrumento en solitario, las juveniles Tres piezas (1959), de muy diferente léxico, y la Pequeña Suite (1969), extraída de Fibonacciana. Debla nace a finales de la primavera de 1980 -el autógrafo aparece firmado en Madrid, el 14 de junio- con destino al Festival de Montepulciano de ese año, donde María Halffter, hija del compositor, se encargaría del estreno. Está dedicada a Hans Werner Henze, amigo de Halffter. Como ha indicado Emilio Casares, en la entrada correspondiente del Diccionario de la Música Española e Hispanoamericana, Debla puede relacionarse con el Tiento para orquesta (1986), en el sentido de que ambas obras toman elementos de la tradición musical española; Debla los recoge del flamenco y se basa en el cante de este nombre, con copla de cuatro versos. Aunque con ese punto de partida, Halffter escribe una música idiomática para la flauta y con un lenguaje plenamente contemporáneo.
Sin indicación de compás, la página contiene gestos extremos en cuanto a dinámica, saltos interválicos, o velocidad, por ejemplo cuando se pide que un pasaje sea tocado "tan deprisa como posible" o se le de a otro un talante "histérico". Los límites de emisión monódica de la flauta son traspasados muy esporádicamente, como en la sección que cuenta con una nota grave repetida que semeja un bordón y funciona de contrapunto a la virtuosística figuración en el agudo. El desarrollo melismático constituye el recurso del que se sirve Halffter -como ha indicado Charles en su lúcido análisis- para conservar en Debla el perfil general del cante jondo de partida. Dichos desarrollos suelen culminar en picos climáticos en un registro muy agudo.

Escrita en 1958, la Sequenza I, para flauta sola, de Luciano Berio inicia la serie de obras de este título que el compositor italiano ha venido dedicando a diversos instrumentos a solo, desde la viola al trombón o del piano al acordeón. La pieza aparece dedicada al flautista Severino Gazzelloni, que la estrenaría en el curso del Festival de Darmstadt de ese mismo año y cuyas capacidades técnicas hicieron avanzar la escritura para su instrumento. De hecho, numerosos compositores le dirigieron obras de decidida vanguardia en los años cincuenta y sesenta. La Sequenza I de Berio es representativa de las diversas corrientes actuantes -a veces en conflicto- en la música occidental del momento. Aleatoriedad y serialismo se alzan como polos contrapuestos, pero Berio elude el problema por medio de una notación proporcional que escapa de la medida del compás y al mismo tiempo integra la libertad otorgada al intérprete dentro de lo reglamentado por el autor. Se suele citar la idea de "obra abierta", debida al semiólogo Umberto Eco, o incluso las composiciones de este mismo sesgo, en lo que respecta al grado de determinismo, del compositor norteamericano Earle Brown, para ubicar la Sequenza I, pero tal vez bastase con indicar que el intérprete ve aumentada su responsabilidad como cocreador del resultado final. Llama la atención, por lo demás, que el planteamiento de Berio de toda esta cuestión del determinismo/indeterminismo sea de una gran flexibilidad y la aleatoriedad controlada se encuentre claramente al servicio de una finalidad estética muy bien medida.
A pesar de su concisión -la obra dura unos cinco o seis minutos-, la secuencia beriana rastrea los límites de la flauta tal como se entendían a finales de los años cincuenta. La dinámica es extrema, desde el infrapianísimo, señalado pppp, a un forte que ha de ser el mayor al que pueda acceder el ejecutante: "el máximo" o "el posible", en las indicaciones de Berio. La introducción de sonidos multifónicos -una polifonía en ciernes, cuyo efecto completo se confía muchas veces a la memoria del oyente- es uno de los grandes logros de la página, que emplea también otros muchos recursos: trémolos, pasajes estáticos, máxima velocidad articulatoria, Flatterzunge (emisión secundada con un ligero temblor de la lengua) y sonidos producidos por la percusión de las propias llaves, un efecto que figura por primera vez en Density 21,5 (1936) de Edgar Varèse.
Los aspectos de virtuoso de la flauta y enseñante del instrumento de Raymond Guiot vuelven a aparecer en su Cividale-Duo, una composición orientada al jazz en la que se plasman algunas de las dotes para la improvisación con las que sobresale el músico francés. La actividad de Guiot se encuentra muy ligada a Italia, ya que es profesor en la Academia de Flauta de Roma; por lo que respecta a la localidad del Friuli que da nombre a la obra, el intérprete y compositor ha estado ligado largo tiempo a las actividades musicales organizadas por la también flautista Luisa Sello, que fuera alumna de Guiot. A ella le está dedicado el Cividale-Duo, que ambos tocaron -según las críticas- con gran compenetración y virtuosismo en 1988.
El compositor y director de orquesta iraní Nader Mashayekhi ha regresado recientemente a su país, donde ha tomado la responsabilidad de la dirección titular de la Orquesta Sinfónica de Teherán, luego de vivir un cuarto de siglo en Viena.
Duell, para dos flautas, fue escrita en 1990; se trata de la tercera obra del catálogo de Mashayekhi  que tiene a la flauta como instrumento destinatario; antes fueron miusik vor flut (1986), para flauta sola, y Fünfhundertzwölfstel (1988), también para una única flauta. Con posterioridad, han seguido makulaturen/ 1. stapel (1992), para flauta sola, y au pair (1993), para flauta y violonchelo. En fié ma fié (1998), Mashayekhi retoma la vieja idea del conjunto de flautas, formado en esta ocasión por siete instrumentos. Duell, de discurso conciso y caligrafía moderna, propone un planteamiento agonístico entre las dos flautas.
Masque, para dos flautas, pertenece a los primeros años de la carrera compositiva del japonés Toru Takemitsu. Se trata, en efecto, de su tercera obra de cámara. De estructura bipartita, Continu fue escrita en 1959 e Incidental al año siguiente; el estreno tuvo lugar en Tokio, en abril de 1960, por los flautistas Soichi Minegishi y Shinya Koide. Se ha pretendido a menudo que la música de Takemitsu posee muchas similitudes con el arte de la caligrafía de su país; sea como fuere, son irrebatibles la búsqueda poética y el refinamiento del timbre, que en su primera época parece proceder de Debussy. Masque explora algunos elementos primordiales del sonido. Pero lo más significativo es que su gesto musical ha vuelto de alguna manera a Occidente; Masque, en concreto, suscitó la respuesta del compositor Chester Biscardi, de Wisconsin, con su Tenzone para dos flautas y piano (1975).
Tomás Marco escribió su Pequeña Serenata diurna (Eine kleine Tagmusik), para dúo de flautas, en 1999, a resultas de un encargo del Dúo Holandés de Flauta. Esta formación se disolvió antes de que pudiera tocar la nueva composición del autor madrileño, por lo que no llegarían a ser los destinatarios primitivos, sino otros músicos, los únicos que han tocado la obra y ello en una sola ocasión: los flautistas Vicente Martínez, padre e hijo, quienes la hicieron sonar en Salamanca el 22 de noviembre de 2000.
Es evidente que el título es un guiño a la archifamosa "Pequeña serenata nocturna" de Mozart, aunque con él Marco buscó también sugerir la libertad formal, la ligereza de la música y la pretensión de luminosidad. Las dos flautas se reparten, duplican o complementan el único material temático en el que se basa la obra, para elaborar sobre el mismo una variación doble. Marco está en su Pequeña Serenata muy atento a la dimensión tímbrica, sustentada en las articulaciones, maneras de atacar el soplo o la emisión circunstancial de cuartos de tono. La obra aparece dedicada al musicólogo Lothar Siemens y su esposa Liliana, en tanto que testigos del encargo, que tuvo efecto durante el Congreso Internacional de Flauta, habido en Francfort, en 1999, cuando se estrenó otra página marquiana destinada a una auténtica banda de flautas, Rosa de los vientos, para veinticinco de estos instrumentos.

      1. Salvador Brotons (1959)
      1. Dúo de flautas, Op. 11
      1. Cristóbal Halffter (1930)
      1. Debla
      1. Luciano Berio (1925-2003)
      1. Sequenza per flauto solo (1958)
      1. Raymond Guiot (1930)
      1. Cividale-Duo (1988) *
      1. Nader Mashayekhi (1958)
      1. Duell (1990) *
      1. Toru Takemitsu (1930-1996)
      1. Masque (1960) *
      1. Tomás Marco (1942)
      1. Pequeña Serenata diurna (Eine kleine Tagmusik) (1999) **
  1. * Estreno en España
  2. ** Estreno en Madrid