(II) Ciclos de Miércoles Manuel de Falla y su entorno

(II)

  1. Este acto tuvo lugar el
Alberto Blancafort, dirección
Mª Teresa Bordoy, soprano
Coro RTVE. Esperanza Rumbau Hernandis, contralto. Ángel Iznaola, tenor. Gregorio Poblador, bajo. Esther Zillarbide, piano

SEGUNDO CONCIERTO_________________________________________________

  Manuel de Falla y su entorno

Calificadas como "versiones expresivas", el catálogo de Falla presenta una curiosa colección de "reconsideraciones" de obras del Renacimiento español. Contamos hoy con cuatro ejemplos, pero hay algunasobras de otras procedencias que surgen en Granada en los últimos años de la década de 1930- En cada caso la aportación de Falla buscaba subrayar o acentuar determinadas cualidades expresívas del original. En el caso del Ave María de Tomás Luís de Victoria, Juan María de Thomas, director-fundador de la Capella Clássica de Palma de Mallorca, comenta en su libro Manuel de Falla en la Isla: "Lo más personal y característico
de esta versón consistía en la duplicación de valores que daba al periodo ternario del Santa María . No ignoraba Don Manuel las normas que rigen el movimiento y regulan el paso del binario al tempus perfectus en la polifonía clásica. Pero, guiado por su admirable intuición y por su profundo sentido místico, entendía que este pasaje victoriano constituía una excepción harto justificada". Y esto resume la idea de las "versiones expresivas".

Durante años estas versiones no tuvieron mucha fortuna. Tampoco la tuvieron algunos arreglos posteriores, surgidos entre 1940 y 1942, pero se han ido recuperando para la edición y, en ocasiones, para la interpretación años después de su estreno que fue su motivo inmediato para el que fueron realizadas. Algunas nacieron al borde la guerra civil y ello explica, por ejemplo, que tanto Tan buen ganadico como Romance de Granada tuvieran que esperar a 1971 para se estrenadas en Madrid, precisanebte por el Coro de RTVE.


Isaa Albéniz:
Salmo VI

Salmo VI del Oficio de Difuntos, para 4 voces mixtas, indica la edición, primera, del Instituto de Bíbliografia Musical, Madrid, 1994. Edción y revisión de Jacinto Torres que aporta además información muy concreta sobre el nacimiento de la obra: "El salmo Domine ne in furore fue compuesto por Isaac Albéniz en los últimos días de diciembre de 1885, con ocasión del fallecimiento del rey Alfonso XII, de quien años atrás había obtenido una pensión para realizar estudios musicales en el Conservatorlo de Bruselas."

Hasta esta primera edición se conservaba inédito en la biblioteca del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid. Asi, la primera referencia pública corresponde a su inclusión en facsímil en un trabajo de Jacinto Torres aparecido en la Revista de Musicología. XIII/1, 1990, y tampoco hay menciones en las biografías y catálogos de Albéniz de este Salmo VI, su única composición para voces solas.

  Henri Duparc:
Benedicat vobis Dominus

  La voz domina en esencia lo que nos ha quedado de Marie Eugene Henrí Fouques-Duparc, conocido como Henrí Duparc, compositor francés nacido en París en 1848 y muerto en Mont-de-Marsan en 1933, tras haber quedado ciego casi cincuenta años antes.

Compuso poco y destruyó mucho de lo que había creado volviendo una y otra vez sobre sus obras en una obsesíón perfeccionista. Algunas de sus obras orquestales -pocas- y una serie significativa de canciones aseguran su presencia en las programaciones.

Entre estas últimas, Soupir, Chanson triste e Invitation au voyage ocupan los primeros puestos a la vez que abrían una carrera llena de esperanzas que quedó sólo confirmada en parte, con lo que puede considerar su especial contribución a la idea del poema sinfónico con voz, que se ha visto secundado como "forma" por otros compositores hasta nuestros días. Sin embargo, Benedicat vobis Domnus, un motete de 1882, es una de sus escasas composiciones religiosas para voces solas, que hay que asociar a la vinculación con su único maestro, César Franck.
  

Gabriel Fauré:
Madrigal, Op. 35
Cantique de Racine, Op II
Pavane, Op. 50

La canción y la música de cámara sustentan más que ningún otro género el prestigio y la difusión de la obra de Gabirle Fauré, aunque, como escribía uno de sus biógrafos más tempranos, aún en vida del compositor "todavía se le conoce imperfectamente. No hay que entristecerse por él". Y Louis Vuillemin vaticinaba en 1920: "Se le conocerá mejor dentro de diez años, y definitivamente, dentro de cincuenta". Para algunas de sus obras fue una premonición acertada, entre ellas las tres canciones incluídas en este concierto, representativas de otras tantas etapas de su actividad creadora. Cantique de Jean Racine, su Op. II, es la más antigua. Fue compuesta para coro y órgano en 1865, versión publicada en 1876, pero revisada en 1866 en una segunda versión para coro, armonía, quinteto de cuerda, para ser orquestada finalmente en 1906. Una combinación vocal-instrumental que se repite en las otras dos. Madrigal, sobre un texto de Armand Silvestre, su Op. 35, está fechada el 1 de diciembre de 1883, se publica al año siguiente, y se conseva en dos versiones, para cuatro voces y piano, y para coro y orquesta. Por último Pavane, Op. 50, nace en 1887 sobre un poema del Conde Robert de Montesquiou-Fezensac, para coro y orquesta, con una versión para cuatro voces y piano de 1891, tras un arreglo previo, de 1889, para piano solo. Y en versión para piano solo es la que más ha influido en la primera imposición fuera de su país, del nombre de Fauré. De esta Pavane se han hecho numerosas versiones para distintas combinaciones instrumentales y para orquesta sola por diferentes"arregladores". En el libro ya comentado de Louis Vuillemin, distíngue estos tres títulos en su valoración de la obra, sin duda presintiendo que marcarían otros tantos jalones en el conjunto de su producción, basándose en que "son las interpretadas con frecuencia".

Eric Satie:
Misa de los pobres

Se considera que con la Misa de los pobres, fechada en 1895, concluyó la primera época creadora de Satie. Conservará una serie de iniciativas previas, la más importante su sentido estructural de la música, pero una serie de cambios van a marcar algunas diferencias. Unos cambios que explican que durante dos años, hasta las Pieces froides de 1897, no volviera a componer. Además, traslada su centro de operaciones, del viejo Montmartre, viejo pero con estilo, e inventa su propio mundo en Arcueil-Cachan, en las afueras de Paris, en un ambiente calificado siempre de "sórdido" industrial, pero con tanta fuerza que dará nombre a la llamada "escuela de Arcueil". Son como los "imposibles" de los que Groucho Marx supo sacar partido en el mundo del humor. Y en cuanto a las referidas estructuras, seguirán asomando en su música de amueblamiento". No se le comprende casi nunca, sobre todo en los prímeros años, pero poco a poco se introdujo su música en "normalidad" de los conciertos, sin que, en cualquíer caso, se llegue a comprender del todo el mundo de equivalencias que propone su visión con ceptual de la música y la realidad sonora de esa misma música, en cada momento.

Por lo que se reflere a la Misa de los pobres, que cierra la época Montmartre, se trata de una premonición. Cuando llega a Arcueil se une al comité socialista del barrio e inicia su preocupación y sus atenciones con los niños pobres de la zona, una situación a la que ya había pusto música, que también es premonitoria de la de "amueblamiento". Aunque hay una versión para solistas, coro y orquesta de la Misa de los pobres, se trata de una orquestación de David Díamond, porque el original nace con profunda economía de medíos, es decir, para voces y órgano o piano. Y al igual que ante muchas de sus obras, cabría en este caso repetir lo que el propio Satie pedía al público en el programa de mano de la presentación de su Sócrates, "que aquellos que no le comprendiesen hicieran el favor de adoptar una actitud de total sumlsión e inferioridad".

Claude Debussy:
Tres Canciones de Charles
d'Orleans


Escritas para sopranos, contraltos, tenores y bajos, son excepción en la obra de Debussy como composiciones "a capella". Las escribe en 1908, pero desde 1904 estaba Interesado en los Poemas del soldado, Poeya y mecenas Charles d'Orleans (1391-1465). Fue entonces cuando compuso los dos "rondels" incluidos en Tríos Chansons de France. En esta nueva ocasión selecciona Dieu! qu'il la fait bon regarder!, Quand j'ai ouy le taborin sonner e Yver, vous n'estes qu'un villain, cuya música recupera en gran medida las esencias del contrapunto primitivo, en una doble identificación con el rigor y la fecha de los poemas, importantes ante una poesía de métrica estricta; luego, su carácter melancólico se asocia con su música para el mundo poético y símbolista de su ópera Peleas y Melisenda. Heinrich Strobel, en su blografía-estudío de Debussy, no puede reprimir su entusiasmo y escribe: "Evocación del espíritu antiguo a partir del estilo de los nuevos tiempos.¡De qué modo tan encantador está cap tado el sonido del pandero en la segunda pieza, una auténtica idea debussysta!. Y en la tercera, una alegre canción estival, aparecen incluso contrapuntos".

Vicent d'Indy:
Tres canciones populares
francesas

La Sinfonía sobre un canto montañés francés, cerca de doscientas canciones populares francesas y la fundación en 1894, con Bordes y Guilmant de la Schola Cantorum como centro de estudíos y enseñanza, definen la preocupación por lo popular en general y por lo francés en particular, de Vicent d'Indy, nacido y muerto en París (1851-1931), pero buen conocedor y residente en otras zonas de Francia, muy relacionadas casi síempre con su interés por la música popular.

El trabajo Principal de esta actividad se refleja en dos libros o colecciones que aparecen en su catálogo con los números Op. 52 y Op.101, junto con otras ediciones más reducidas de canciones de Viravais ode Vercors. Pero no concluye con estas ediciones para voz y piano su sabor sobre temas populares y estas Tres canciones populares francesas a cuatro voces, fechadas en su edición en 1924, forman parte de otra vertiente en la que el coro es principal destinatario. La querelle d'amour, Lisette y L'histoire du jeune soldatresponden a su valoración simultánea de los elementos y giros de la música popular francesa y del rigor que preside su preocupación formal, heredado de César Franck y enfrentada a las nuevas corrientes impulsadas por Debussy. Para 1924 la postura de Vincent d'Indy en relación con el cuidado en el tratamiento de lo popular desde un ángulo de exigencias formales llegaba a su punto culmitante, tras un proceso por el género que había iniciado en la última década del siglo XIX.

Maurice Ravel:
Tres canciones: Nicolette, Tríos
Beaux oisseaux du Paradis y
Ronde

También en el caso de Ravel, como en las Tres canciones de Charles d'Qrleans de Debussy, se trata de una dedicació excepcional al coro "a capella". Fechadas en 1915, fueron escritas para alguno de los conjuntos corales de Cíboure, su ciudad natal en la costa vasco-francesa, o de alguna próxima, como Biarrítz o San Juan de Luz. También escribe él mismo los textos, como había hecho en 1905 con Navidad de los juguetes, inspirándose en canciones del Renacímiento.en el caso de Nicolette. Más personal, más raveliana, es la música Para Tríos beaux oisseaux du Paradise, una de sus más hermosas combinaciones melódicas, con la gravedad actuando a modo de testimonio de la guerra europea que seguía su curso. En Ronde el texto es motor de la vivacidad de la música.

Manuel de Falla:
Balada de Mallorca
L'Atlántida: La nit-suprema


Es de nuevo el libro Mauel de Falla en la  Is1a de Juan María Thomas la referencia obligada, aún más en este caso, al referirse a Balada de Mallorca. El punto de arranque se encuentra en Comité Pro Chopin creado en Mallorca en 1930, del que surgió el Festiva1 y para el que se confiaba en contar con música de Falla, precisamente L'Atlántida, para su estreno en la Cartuja de Valldemosa. Para el Festival de 1933 no fue posible, no lo sería nunca, pero Juan Maria Thomas ha dejado constancia del "recurso", con el que quiso honrar la memoria de Chopin con un fragmento del mismo poema de Verdaguer, con música de Chopín, la de la Balada número 2 en Fa mayor, Op. 38. El ensamblaje de la música de Chopin con el texto de Jacinto Verdaguer, realizado por Falla, fue estrenado finalmente en 1a Cartuja el 21 de mayo de 1933, en el Tercer Festival Chopin, a cargo de la Capella Clássica de Mallorca, dirigida por Juan María Thomas.

La nit suprema forma parte del dilatado proceso creativo de L'Atlántida, que culimina con la intervención de Ernesto Halffter para alcanzar: su f1nalización y su estreno. Obra maestra en su conjunto, destacan algunos fragmentos, como la Salve marineray esta Nit suprema, especialmente indicada para un concíerto que es homenaje a Falla y a su entorno.

      1. Manuel de Falla (1876-1946)
      1. Tan buen ganadico (versión de la obra de Juan del Encina)
      2. Romance de Granada (versión de la obra de Juan del Encina)
      3. Prado verde y florido (versión expresiva de la obra de Francisco Guerrero)
      4. Ave María (versión expresiva de la obra de Tomás Luis de Victoria)
      1. Isaac Albéniz (1860-1909)
      1. Salmo VI del Oficio de difuntos
      1. Henri Duparc (1848-1933)
      1. Benedicat vobis Dominus
      1. Gabriel Fauré (1845-1924)
      1. Madrigal
      2. Cantique de Jean Racine
      3. Pavane
      1. Erik Satie (1866-1925)
      1. Misa de los pobres
      1. Claude Debussy (1862-1918)
      1. Tres canciones de Charles d'Orleans
      1. Vincent D' Indy (1851-1931)
      1. Tres canciones populares francesas
      1. Maurice Ravel (1875-1937)
      1. Tres canciones
      1. Manuel de Falla
      1. Balada de Mallorca
      2. L'Atlántida: La nit suprema (Verdaguer)