1/3 Ciclos de Miércoles Bach en el siglo XX

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  1. Este acto tuvo lugar el
Miguel Borrego, violín

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NOTAS AL PROGRAMA
PRIMER CONCIERTO
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Johann Sebastian Bach (1685-1750)
Partita en Re menor, BWV 1004

En el campo de la música instrumental Bach muestra una decidida predilección por la música de cámara y, dentro de ella, una mayoría significativa está dedicada únicamente a  un instrumento a solo, por encima de las que cuentan con cembalo obligato y las pocas que incluyen el bajo continuo. El grupo más importante de las primeras reune las tres Sonatas y las tres partitas para violín solo, al que se suman las seis suites para violoncello solo, y en ambos casos el tratamiento de los respectivos instrumentos tiene un carácter polifónico. No se puede decir que fueran los primeros ejemplos, pero sí que Bach alcanzaba cotas de dificultad y de hallazgos en los recursos que aún no habían sido planteados por sus contemporáneos. De hecho, no sólo en su tiempo, sino incluso en el nuestro siguen siendo un hito y, en muchas ocasiones, ejemplo para los compositores de los siglos siguientes, incluidos los del XX.
Las obras destinadas al violín abren la catalogación de su música de cámara con las Tres Sonatas y las Tres Partitas, BWV 1001 a 1006, que se alternan en el orden  de numeración, empezadas en fecha no concretada pero terminadas en Köthen en 1720. Se sabe que además de excelente clavecinista y organista Bach había estudiado violín con su padre y prueba su dominio el que fuera contratado en Weimar como violinista.
Karl Geiringer califica la Partita nº 2 en Re menor, BWV 1004, como "plato fuerte" de la serie, constituida por cinco aires de danza, de los que los cuatro primeros Allemanda, Corrente, Sarabande y Giga, por su menor duración y por su mayor sencillez parecen cumplir las funciones de amplia introducción, eso si, a la Chacona final, con un juego espectacular y brillante de variaciones. El efecto ha sido descrito por Philipp Spitta como una riqueza de sonoridades que van de la "del órgano a la de unade una orquesta de violines".
Eugène Ysaÿe (1858-1931)
Sonata nº 3, Op. 27 (Ballade)

Violinista, compositor y director de orquesta, Eugène Ysaÿe nació en Lieja, en cuyo Conservatorio inició sus estudios de violín con Rodolphe Bassart, para pasar luego al de Bruselas en donde completó su formación con Vieuxtemps y Wieniawski. Pronto destacó como concertista, solista y animado emprendedor de aventuras de difusión de la música de cámara con la creación en 1894 del Cuarteto que llevó su nombre. Esa preocupación por la interpretación le llevó a la dirección de orquesta en Bruselas, de cuyo Conservatorio fue profesor desde 1886 a 1897, y más tarde, en concreto en 1918, debido sin duda a sus éxitos como violinista, fue nombrado director de la Orquesta Sinfónica de Cincinnati, tras una gira de conciertos por Estados Unidos.
Su prestigio explica que César Franck le dedicara su Sonata para violín y piano, que fuera nombrado maestro de capilla de la corte de Bélgica y que su país diera su nombre a un prestigioso concurso de violín que pasaría a llamarse Concurso Reina Isabel que se ha prolongado hasta nuestro tiempo.
El conjunto de su obra como compositor no es numéricamente significativo y alcanza a una treintena de piezas dedicadas a diversas formas, como la ópera, la música de cámara, algunas canciones  y, las tal vez más interpretadas, Seis Sonatas para violín solo,  Op. 27, escritas en 1923 y publicadas en 1924. Todas responden a una estructura en varios tiempos, salvo la nº 3, conocida con el sobrenombre de Balada, de un solo trazo, compuesta y dedicada a su amigo el también compositor y violinista rumano George Enesco, muy en la tradición entre las aspiraciones virtuosísticas y la  impronta del posromanticismo.
Bela Bartok (1881-1945)
Sonata para violín solo, Sz 117

En el mundo de dificultades en el que tantas veces se vio envuelto Bela Bartok hubo paréntesis ocasionales, casi siempre relacionados con su trabajo creador y con la solución aunque fuera transitoria de las económicas. Aparece uno de ellos en 1943, porque tras el encargo de Koussevitzky del Concierto para orquesta surge el de Yehudi Menuhin para que componga para él una sonata, encargo que concluye el 14 de marzo de 1944 con su Sonata para violín solo, que estrena el gran violinista y director el 26 de noviembre del mismo año
Se ha escrito mucho sobre las concomitancias de esta Sonata con las de Bach y hay datos objetivos que lo confirman, como los títulos de algunos de sus tiempos. Por ejemplo, el primero, Tempo di ciaconna es de fácil asimilación con Bach, aunque ese ritmo no se mantenga en la obra de Bartok, mientras que el juego de las regiones graves  con las agudas pasa a ser una característica que reaparece en los otros tiempos. El segundo, Fuga. Risoluto, non troppo vivo, podría tomarse como otro acercamiento, pero finalmente se manifiesta como lo que es un medio expresivo que forma parte de la estética del autor. El tercero, Melodía, presenta un entramado lírico que se manifiesta como una exhibición de virtuosismo. El cuarto, Presto, es una especie de rondó que recuerda la militancia del autor en el nacionalismo.

  1. I
      1. Johann Sebastian Bach (1685-1750)
      1. Partita nº 2 en Re menor para violín solo BWV 1004
  2. II
      1. Eugène Ysaÿe (1858-1931)
      1. Sonata en Re menor Op. 27 nº 3, "Ballade"
      1. Béla Bartók (1881-1945)
      1. Sonata para violín solo, Sz. 117