2/3 Ciclos de Miércoles Bach en el siglo XX

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  1. Este acto tuvo lugar el
Dimitri Furnadjiev, violonchelo

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SEGUNDO CONCIERTO
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Johann Sebastian Bach (1685-1750)
Suite nº 2 en Re menor, BWV 1008

Si no eran muchos los antecedentes de las obras anteriores a Bach escritas para violín solo, en el caso del violoncello el número se reduce prácticamente a las compuestas por Domenico Gabrielli (1651-1690), boloñés virtuoso del instrumento autor de algunos ricercari y algunas sonatas. Si a esto sumamos el grado de las aportaciones virtuosísticas de Bach, entre las que destacan las texturas polifónicas, las dobles cuerdas y unos desarrollos armónicos que parece dejar en entredicho su clasificación como "instrumento melódico sin acompañamiento", nos encontraremos con el sorprendente trabajo de sus seis Suites para violoncello compuestas en Köthen entre 1717 y 1723 cuando abandona la ciudad para trasladarse a Leipzig. Y puede decirse que partiendo de algo casi sin antecedentes, su trabajo pasa a ser modelo y fuente de sugerencias hasta el presente.
Nos han llegado en copia manuscrita de Anna Magdalena, en un conjunto en el que coinciden en sus estructuras similares aunque, eso sí, con algunas diferencias. La Suite nº 2 en Do menor, BWV 1008, al igual que sucede en las restantes, presenta en el Preludio el tiempo más importante, pero el que sea uno de los dos únicos escritos en tono menor le confiere un tono melancólico que le aparta de los restantes. Ese relativo patetismo se prolonga en la Allemanda y en la Couranta, para alcanzar un mayor brillo en la Sarabanda. El Menuetto I y el Menuetto II, que en otras Suites encuentran su equivalente en otras tantas Galanterien, son los tiempos más severos aunque sin perder su aire de danza, para concluir con la brillante intesidad de la Gigue final.
Martín Zalba (1958)
Homenaje a Bach (Estreno)

Nacido en Pamplona, Martín Zalba comienza su formación musical en la Escolanía Loyola con Javier Sagüés (S.J.). Pasa después al Conservatorio Superior Pablo Sarasate para cursar Piano y Composición. Obtiene los premios Fin de Carrera y Paulino Caballero de interpretación pianística. A continuación prolonga estos estudios con los de perfeccionamiento de piano con Zdravka Radoilska, catedrática del Conservatorio de Sofía (Bulgaria), y con Mme. Doué en Bayona, y prepara repertorio de concierto en Madrid con Ramón Coll. Completa esta formación con la asistencia a cursillos nacionales e internacionales de interpretación y pedagogía. Alterna la docencia del piano con una intensa actividad concertística y forma parte de diversos jurados en concursos de piano.
En la actualidad es profesor de contrapunto y fuga en el Conservatorio Superior Pablo Sarasate de Pamplona.
Su actividad como compositor le ha llevado a estrenar obras de diferentes géneros en conciertos y certámenes de música contemporánea y en 1995 obtuvo el Premio de Composición del Ayuntamiento de Pamplona. Entre sus obras figuran: Attendite, La noria, La estrella, Preludios para piano, Tres momentos musicales, para piano; Syrinx, música de cámara; Concierto para piano y orquesta, y entre los estrenos más recientes Tres Proverbios (1997), para voz, clarinete y piano, sobre textos de Antonio Machado; Caleidoscopio. Imágenes, (1998), para dúo de arpas, y Rapsodia para violoncello solo (1998), tras el que con su estreno de hoy, su Homenaje a Bach, se acerca de nuevo al instrumento tratado a solo.
Homenaje a Bach es una suite para cello solo escrita en Octubre de 1999 por encargo del violonchelista Dimitar Furnadjiev y dedicada a él con motivo del 250 aniversario de la muerte de J.S.Bach.
La obra está articulada en seis movimientos: Preludio, Sinfonía, Musette, Nocturno, Arietta, Corrente, de distinto carácter y estructura cada uno. Todos ellos están inspirados en algún motivo, diseño, etc. de las suites para cello de Bach y la SINFONIA es realmente el homenaje a Bach.
El autor utiliza un lenguaje melódico tonal pero sin tonalidad definida y recursos melódico-polifónicos al estilo de Bach.
El preludio no tiene compás escrito y quiere ser una improvisación libre a modo de recitativo polifónico.
La sinfonía bebe directamente del lenguaje Bachiano en sus características armónicas y melódicas más sobresalientes.
El Nocturno es una visión algo melancólica  de la melodía pero que toma desde el primer momento un carácter polifónico. Poco rubato con fantasía, sin compás, pero con pulso constante de semicorcheas.
Arietta Movimiento molto cantabile, sin medida, de estructura ternaria, cuya línea melódica es más libre desde el punto de vista ritmico  e interválico.
Corrente movimiento de carácter vigoroso muy modulante y que recorre una amplia extensión del instrumento, muy dinámico.

  Benjamín Britten (1913-1976)
Suite para violoncello solo nº 1, Op. 72.

Son tres, Opp. 72, 80 y 87, las Suites para violoncello solo compuestas por Britten tras esta primera de 1964, a las que hay que añadir la Sonata para violoncello y piano, Op. 65, y la Sinfonía para violoncello y orquesta, Op. 68, para recordar que todas estas obras, con la dedicatoria  "For Slava" (Para Slava), están dedicadas a su gran amigo el violonchelista y director Mstislav Rostropovich, responsable en gran medida del interés del compositor por el instrumento.
Al calificarlas de "suite" se asegura una cierta libertad de expresión sin perder el marco de un cierto rigor en la forma. Fue estrenada en el Festival de Aldeburgh el 27 de junio de 1965, naturalmente por Rostropovich. Está dividida en seis movimientos y casi desde aquel momento ha sido descrita como un ciclo de canciones sin palabras. Los tres Cantos que fijan la secuencia de los movimientos, dividiéndolos en bloques de tres, son, como apunta el crítico Eric Roseberry un equivalente del "Paseo" en los Cuadros de una exposición de Mussorgsky.
Zoltan Kodály (1882-1967)
Sonata para violoncello solo, Op. 8

Compuesta en 1915, esta Sonata para violoncello solo, con su estructura en tres tiempos -básicamente Allegro-Adagio-Allegro-, no sólo responde a una organización clásica de la forma, sino que actualiza a grandes trazos la idea inicial de Bach con sus Suites. Porque al contrario que Bach, que entraba en un campo desconocido, Kodály se sirve de las incursiones anteriores, una larga historia, para encontrar nuevas posibilidades. Uno de sus más afortunados intérpretes, Janos Starker, que tuvo ocasión de presentarla en tres ocasiones con el compositor como testigo, ha comentado el ciclo histórico del proceso de la vitalidad del instrumento.
Como ha escrito, todo empieza, efectivamente, con Bach,  "el segundo cambio importante llega con Debussy que introduce el pizzicato y los armónicos. Kodály se sirve del violoncello de arriba a bajo. Todos los dedos están ocupados. Tres tocan las ideas melódicas mientras los otros pulsan las cuerdas. El uso del pulgar es un invento importante. El tocar cerca del puente (sul ponticello) es una nueva técnica en el instrumento". Lo cierto es que después de 1915, cuando la Sonata de Kodály empezó a ser conocida, el tratamiento del violoncello en conciertos y formas de cámara ya no ha sido el mismo

  1. I
      1. Johann Sebastian Bach (1685-1750)
      1. Suite nº 2 en Re menor para violonchelo solo BWV 1008
      1. Martín Zalba (1958)
      1. Homenaje a Bach *
  2. II
      1. Benjamin Britten (1913-1976)
      1. Suite nº 1 en Sol mayor, Op. 72 para violonchelo solo
      1. Zoltán Kodály (1882-1967)
      1. Sonata para violonchelo solo, Op. 8
  1. * Estreno absoluto