(y III) Ciclos de Miércoles La triosonata

(y III)

  1. Este acto tuvo lugar el
Emilio Moreno, violín y viola. Irmgard Schaller, violín. Lidewij Scheifes, violonchelo

TERCER CONCIERTO
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Juan Oliver y Astorga (1733 -1830) escelente violín de la Real Capilla, era natural de Yecla, obispado de Murcia, de estatura baja, pero de gran vista, y nadie le aventajaba a leer a mucha distancia. Gozó de mucha estima y aprecio en la profesión, por su incuestionable mérito como violinista de primera categoría. Falleció de una caída en Madrid el día 12 de febrero de 1830, a la avanzada edad de noventa y seis años cumplidos, siendo feligrés de la parroquia de San Pedro. Así lo describe Baltasar Saldoni en el tomo I de su Diccionario de Efemérides (1868). Por otras fuentes sabemos que Oliver realizó en su juventud una cierta carrera como virtuoso del violín que le llevó a dar conciertos en Frankfurt (1765) y Londres (1767). En esta última ciudad debió de residir durante varios años al servicio del Duque de Abingdon, al que dedicó dos colecciones de música instrumental: Six sonates a violon et basse, op. 1 (¿1767?) y Six Sonatas for two German Flutes or two Violins and a Bass, op. 3 (¿1769?). Entre ambas publicó su op. 2 (1768), una colección de canciones italianas con acompañamiento de clave y guitarra. Vuelto a España, en 1776 ocupó en la Real Capilla la plaza de violinista, que conservarla hasta su muerte. En los archivos del Palacio Real se conservan once sonatas que le encargaron para los ejercicios de oposición a las plazas de violín y viola de los años 1780 a 1807. En otros archivos (Catedral de Avila) o bibliotecas (Conservatorio de Madrid) se conserva más música de cámara de este autor.
En 1791 se publicó en Salamanca un folleto con el título Disertación sobre la estimación que se debe dar a la música y sus profesores. Su autor, Manuel Antonio Ortega se expresa de esta guisa: Si a Apolo le colocó la Gentilidad entre los dioses, porque tañía bien la lyra, ¿qué haría si en nuestros días [...] a sus oídos llegaran las composiciones y conciertos de Don Josef Hayden, Don Ignacio Pleyel y nuestro español Don Josef Castel?. Aparte de la retórica, lo más significativo de la pregunta estriba en que la equiparación de Castel con Haydn y Pleyel se hace a propósito de sus conciertos y no por la música teatral. José Castel (fl. 1761 -1781) es mencionado en los diccionarios e historias principalmente como autor de tonadillas -de las que se conserva medio centenar- representadas en Madrid por la compañía de Manuel Martínez en fechas anteriores a 1778. También puso música a sainetes, zarzuelas y comedias, en algunos casos con texto de don Ramón de la Cruz, R. Stevenson reseña, incluso (si no es una coincidencia de nombres), una misa a cuatro voces y orquesta fechada en 1777 y conservada en el Archivo Arzobispal de Lima. Pero lo que se escuchará en este concierto es su op. 1/1, un trío para instrumentos de cuerda.
Gaetano Brunetti (1744 -1798) nació en Fano, cerca de Roma, y estudió violín con Pietro Nardini en Livorno. Su llegada a Madrid puede fecharse con anterioridad a 1762, ya que consta haber compuesto en ese año una música para teatro. En 1767 (siendo rey Carlos III) ingresó en la Real Capilla como último violín y poco a poco fue ascendiendo de categoría, como era norma. A su muerte ocupaba el tercer lugar, aunque Carlos IV, al acceder al trono en 1788, le había nombrado director de la Real Cámara. Ya desde tiempo antes Brunetti tenía en la corte atribuciones por encima de su rango de simple violinista. En 1785, por ejemplo, entregó por orden del Príncipe de Asturias el famoso quinteto de Stradivarius al violero Vicente Asensio, porque su sonido, sobre todo el del violín chico, era de mala calidad. Carlos IV tocaba -parece que no muy bien- el violín, gracias al maestro que su padre le había asignado, Felipe Sabatini, y era un ávido devorador de música de cámara. Brunetti fue el encargado de proporcionarle obras nuevas de todo tipo, tanto propias como de los mejores compositores del momento. A él se debe, por tanto, en gran parte el contenido de la importante colección de música del Palacio Real. Allí se conserva la mayor parte de su producción, que alcanza la cifra de 451 composiciones, escritas principalmente para la Real Cámara. Los simples números resaltan la importancia de su obra camerística: 12 sextetos, 66 quintetos 44 cuartetos, 30 tríos y 64 sonatas a solo, para muchas de las cuales se conservan los movimientos centrales -adagio- glosados por el autor. Doce de los tríos fueron publicados en París, seis como op. 2 (1776) y otros seis como op. 3 (1782). En el Palacio de Liria se conserva la parte de violín primero de seis tríos dedicados al Duque de Alba y fechados en 1767 (el mismo año que ingresa en la Real Capilla y, por cierto, el mismo año que Boccherini publica en Paris sus trios, op. 1). En el Palacio Real hay dieciocho trios per divertimento di S[ua] M[aestá] C[atolica] o del Príncipe de Asturias. En todos los casos la plantilla es de dos violines y violonchelo y la estructura, con alguna excepción, tripartita: rápido-lento-rápido. El trío que sonará hoy intercala, por el contrario, un Minuet antes del último movimiento y está dedicado al Infante Don Luis, el protector de Boccherini.
Luigi Boccherini (1743- 1805) nació en Lucca y estudió el violonchelo con su padre, que era contrabajista. Pasó un tiempo en Roma, de donde se trasladó a Viena con su padre para trabajar en la orquesta del teatro de la corte. A los diecisiete años compone su op. 1, Sei Trii per archi (que recibirían el elogio de Gluck), y poco después el op. 2, Sei Quartetti, que se adelantan varios años a los primeros cuartetos de Haydn. Volvió a Italia en 1764, pero tres años más tarde lo encontramos en París, triunfando con sus conciertos y sus ediciones. De allí vino a España en 1768, según unos por invitación del embajador que le aseguraba la protección real y, según otros, tras los pasos de una cantante romana, Clementina Pelicho Martínez, con la que se casaría en 1770. Ese mismo año el Infante Luis Antonio de Barbón, hermano de Carlos III, lo eligió como violón de cámara y compositor de Música. Una de las primeras colecciones que compuso en España comprende Sei Terzetti per due violini e violoncello (op. 9 según la imprenta y op. 6 según el registro que cuidadosamente llevó el propio Boccherini durante toda su vida), dedicados al Príncipe de Asturias, futuro Carlos IV, que, como su padre, tampoco manifestó un especial interés por el músico, sino hasta después de muerto el Infante. Los cuartetos del op. 10 fueron dedicados alli Sigri. Dilettanti di Madrid, lo que parece demostrar que, en efecto, en aquella época existía en Madrid una verdadera afición por la música de cámara. Los años siguientes son los de mayor estabilidad para Boccherini, que en 1772 compone la colección de tríos dedicada al Infante y registrada como op. 14, cuyo nº 4 escucharemos hoy. En este caso la viola sustituye al segundo violín en la plantilla instrumental, disposición utilizada con anterioridad solamente por Haydn y Le Duc: se diría que ya es completo el alejamiento del trío-sonata barroco, pero Boccherini retornará aún varias veces al viejo sistema. El op, 14 será transcrito para teclado por manos desconocidas en fecha muy cercana (1775) con el título de Sei Sonate per il cembalo e violino ad libitum. En 1776 la boda del Infante don Luis obliga a toda su pequeña corte a sucesivos desplazamientos a Boadilla del Monte, Cadalso de los Vidrios, Velada y Arenas de San Pedro. En esta última población durante el verano de 1784 sería retratado por Goya en el bello e interesante cuadro La familia del infante don Luis, en el que también se incluyó el pintor. En el mismo lugar compondría Boccherini tres años antes los seis tríos op. 34, también dedicados a su protector, de los que aquí escucharemos el nº 2. En 1785 muere Don Luis y con ello declina la buena estrella del músico. Sobrevivirá gracias a una pensión de Carlos III, el producto de sus ediciones y la protección de Federico Guillermo II de Prusia, la condesa-duquesa de Benavente y el embajador francés Luciano Bonaparte. Boccherini se traslada a vivir a Madrid y entre febrero y octubre de 1793 compone la serie de los seis tríos, op. 47, también con viola, calificados por el autor como opera piccola, como los del op. 1, por constar de sólo dos movimientos. De 1796 procede su última colección de tríos, op. 54, de nuevo para dos violines y violonchelo, caprichosa y negligentemente editados en París por Pleyel como una demostración, quizás, de que las viejas ramas de antaño ya no servían para los nuevos tri(n)os de hogaño. Por eso, quizás, este ciclo madrileño dedicado al trío-sonata debería acabar con una visita a la calle de la Madera, nº 18, piso primero, donde fueron compuestos los -salvo alguna rara muestra que aparezca por ahí- últimos tríos para dos violines y bajo de la historia de la música hace exactamente 199 años y dos meses: a últimos de diciembre de 1796 enviaba Boccherini a Pleyel el último trío de la serie. No moriría nuestro autor en la casa mencionada, sino que la haría en la calle de Jesús y María, nº 5, un 28 de mayo de 1805. Algo que todo buen madrileño debería saber y, por eso, dicho queda.
TERCER CONCIERTO
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Juan Oliver y Astorga (1733 -1830) escelente violín de la Real Capilla, era natural de Yecla, obispado de Murcia, de estatura baja, pero de gran vista, y nadie le aventajaba a leer a mucha distancia. Gozó de mucha estima y aprecio en la profesión, por su incuestionable mérito como violinista de primera categoría. Falleció de una caída en Madrid el día 12 de febrero de 1830, a la avanzada edad de noventa y seis años cumplidos, siendo feligrés de la parroquia de San Pedro. Así lo describe Baltasar Saldoni en el tomo I de su Diccionario de Efemérides (1868). Por otras fuentes sabemos que Oliver realizó en su juventud una cierta carrera como virtuoso del violín que le llevó a dar conciertos en Frankfurt (1765) y Londres (1767). En esta última ciudad debió de residir durante varios años al servicio del Duque de Abingdon, al que dedicó dos colecciones de música instrumental: Six sonates a violon et basse, op. 1 (¿1767?) y Six Sonatas for two German Flutes or two Violins and a Bass, op. 3 (¿1769?). Entre ambas publicó su op. 2 (1768), una colección de canciones italianas con acompañamiento de clave y guitarra. Vuelto a España, en 1776 ocupó en la Real Capilla la plaza de violinista, que conservarla hasta su muerte. En los archivos del Palacio Real se conservan once sonatas que le encargaron para los ejercicios de oposición a las plazas de violín y viola de los años 1780 a 1807. En otros archivos (Catedral de Avila) o bibliotecas (Conservatorio de Madrid) se conserva más música de cámara de este autor.
En 1791 se publicó en Salamanca un folleto con el título Disertación sobre la estimación que se debe dar a la música y sus profesores. Su autor, Manuel Antonio Ortega se expresa de esta guisa: Si a Apolo le colocó la Gentilidad entre los dioses, porque tañía bien la lyra, ¿qué haría si en nuestros días [...] a sus oídos llegaran las composiciones y conciertos de Don Josef Hayden, Don Ignacio Pleyel y nuestro español Don Josef Castel?. Aparte de la retórica, lo más significativo de la pregunta estriba en que la equiparación de Castel con Haydn y Pleyel se hace a propósito de sus conciertos y no por la música teatral. José Castel (fl. 1761 -1781) es mencionado en los diccionarios e historias principalmente como autor de tonadillas -de las que se conserva medio centenar- representadas en Madrid por la compañía de Manuel Martínez en fechas anteriores a 1778. También puso música a sainetes, zarzuelas y comedias, en algunos casos con texto de don Ramón de la Cruz, R. Stevenson reseña, incluso (si no es una coincidencia de nombres), una misa a cuatro voces y orquesta fechada en 1777 y conservada en el Archivo Arzobispal de Lima. Pero lo que se escuchará en este concierto es su op. 1/1, un trío para instrumentos de cuerda.
Gaetano Brunetti (1744 -1798) nació en Fano, cerca de Roma, y estudió violín con Pietro Nardini en Livorno. Su llegada a Madrid puede fecharse con anterioridad a 1762, ya que consta haber compuesto en ese año una música para teatro. En 1767 (siendo rey Carlos III) ingresó en la Real Capilla como último violín y poco a poco fue ascendiendo de categoría, como era norma. A su muerte ocupaba el tercer lugar, aunque Carlos IV, al acceder al trono en 1788, le había nombrado director de la Real Cámara. Ya desde tiempo antes Brunetti tenía en la corte atribuciones por encima de su rango de simple violinista. En 1785, por ejemplo, entregó por orden del Príncipe de Asturias el famoso quinteto de Stradivarius al violero Vicente Asensio, porque su sonido, sobre todo el del violín chico, era de mala calidad. Carlos IV tocaba -parece que no muy bien- el violín, gracias al maestro que su padre le había asignado, Felipe Sabatini, y era un ávido devorador de música de cámara. Brunetti fue el encargado de proporcionarle obras nuevas de todo tipo, tanto propias como de los mejores compositores del momento. A él se debe, por tanto, en gran parte el contenido de la importante colección de música del Palacio Real. Allí se conserva la mayor parte de su producción, que alcanza la cifra de 451 composiciones, escritas principalmente para la Real Cámara. Los simples números resaltan la importancia de su obra camerística: 12 sextetos, 66 quintetos 44 cuartetos, 30 tríos y 64 sonatas a solo, para muchas de las cuales se conservan los movimientos centrales -adagio- glosados por el autor. Doce de los tríos fueron publicados en París, seis como op. 2 (1776) y otros seis como op. 3 (1782). En el Palacio de Liria se conserva la parte de violín primero de seis tríos dedicados al Duque de Alba y fechados en 1767 (el mismo año que ingresa en la Real Capilla y, por cierto, el mismo año que Boccherini publica en Paris sus trios, op. 1). En el Palacio Real hay dieciocho trios per divertimento di S[ua] M[aestá] C[atolica] o del Príncipe de Asturias. En todos los casos la plantilla es de dos violines y violonchelo y la estructura, con alguna excepción, tripartita: rápido-lento-rápido. El trío que sonará hoy intercala, por el contrario, un Minuet antes del último movimiento y está dedicado al Infante Don Luis, el protector de Boccherini.
Luigi Boccherini (1743- 1805) nació en Lucca y estudió el violonchelo con su padre, que era contrabajista. Pasó un tiempo en Roma, de donde se trasladó a Viena con su padre para trabajar en la orquesta del teatro de la corte. A los diecisiete años compone su op. 1, Sei Trii per archi (que recibirían el elogio de Gluck), y poco después el op. 2, Sei Quartetti, que se adelantan varios años a los primeros cuartetos de Haydn. Volvió a Italia en 1764, pero tres años más tarde lo encontramos en París, triunfando con sus conciertos y sus ediciones. De allí vino a España en 1768, según unos por invitación del embajador que le aseguraba la protección real y, según otros, tras los pasos de una cantante romana, Clementina Pelicho Martínez, con la que se casaría en 1770. Ese mismo año el Infante Luis Antonio de Barbón, hermano de Carlos III, lo eligió como violón de cámara y compositor de Música. Una de las primeras colecciones que compuso en España comprende Sei Terzetti per due violini e violoncello (op. 9 según la imprenta y op. 6 según el registro que cuidadosamente llevó el propio Boccherini durante toda su vida), dedicados al Príncipe de Asturias, futuro Carlos IV, que, como su padre, tampoco manifestó un especial interés por el músico, sino hasta después de muerto el Infante. Los cuartetos del op. 10 fueron dedicados alli Sigri. Dilettanti di Madrid, lo que parece demostrar que, en efecto, en aquella época existía en Madrid una verdadera afición por la música de cámara. Los años siguientes son los de mayor estabilidad para Boccherini, que en 1772 compone la colección de tríos dedicada al Infante y registrada como op. 14, cuyo nº 4 escucharemos hoy. En este caso la viola sustituye al segundo violín en la plantilla instrumental, disposición utilizada con anterioridad solamente por Haydn y Le Duc: se diría que ya es completo el alejamiento del trío-sonata barroco, pero Boccherini retornará aún varias veces al viejo sistema. El op, 14 será transcrito para teclado por manos desconocidas en fecha muy cercana (1775) con el título de Sei Sonate per il cembalo e violino ad libitum. En 1776 la boda del Infante don Luis obliga a toda su pequeña corte a sucesivos desplazamientos a Boadilla del Monte, Cadalso de los Vidrios, Velada y Arenas de San Pedro. En esta última población durante el verano de 1784 sería retratado por Goya en el bello e interesante cuadro La familia del infante don Luis, en el que también se incluyó el pintor. En el mismo lugar compondría Boccherini tres años antes los seis tríos op. 34, también dedicados a su protector, de los que aquí escucharemos el nº 2. En 1785 muere Don Luis y con ello declina la buena estrella del músico. Sobrevivirá gracias a una pensión de Carlos III, el producto de sus ediciones y la protección de Federico Guillermo II de Prusia, la condesa-duquesa de Benavente y el embajador francés Luciano Bonaparte. Boccherini se traslada a vivir a Madrid y entre febrero y octubre de 1793 compone la serie de los seis tríos, op. 47, también con viola, calificados por el autor como opera piccola, como los del op. 1, por constar de sólo dos movimientos. De 1796 procede su última colección de tríos, op. 54, de nuevo para dos violines y violonchelo, caprichosa y negligentemente editados en París por Pleyel como una demostración, quizás, de que las viejas ramas de antaño ya no servían para los nuevos tri(n)os de hogaño. Por eso, quizás, este ciclo madrileño dedicado al trío-sonata debería acabar con una visita a la calle de la Madera, nº 18, piso primero, donde fueron compuestos los -salvo alguna rara muestra que aparezca por ahí- últimos tríos para dos violines y bajo de la historia de la música hace exactamente 199 años y dos meses: a últimos de diciembre de 1796 enviaba Boccherini a Pleyel el último trío de la serie. No moriría nuestro autor en la casa mencionada, sino que la haría en la calle de Jesús y María, nº 5, un 28 de mayo de 1805. Algo que todo buen madrileño debería saber y, por eso, dicho queda.

      1. Juan Oliver (1733-1830)
      1. Trío para dos violines y baxo en Re menor
      1. Joseph Castel (0-1785)
      1. Trío en Si bemol mayor, Op. 1 nº 1
      1. Gaetano Brunetti (1744-1798)
      1. Trío para dos violines y baxo dedicado al Sermº. Sr. Infante Don Luis, en La mayor
      1. Luigi Boccherini (1743-1805)
      1. Trío en Re mayor, Op. 14 nº 4, G. 98 "para S.A.R. Don Luis de España"
      2. Trío en Sol mayor, Op. 34 nº 2 "para S.A.R. Don Luis, Infante de España"