(I) Ciclos de Miércoles Hugo Wolf en su centenario

(I)

  1. Este acto tuvo lugar el
Manuel Cid, tenor. Irini Gaitani, piano

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NOTAS AL PROGRAMA
PRIMER CONCIERTO
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Los grandes ciclos

Este primer programa de los dos que el ciclo dedica a Lieder de Hugo Wolf está centrado en los cuatro grandes libros de canciones que éste escribió a partir de 1888; más una pequeña selección de las 18 canciones que compusiera entre diciembre de 1886 y la segunda mitad del citado año 1888 sobre textos de Joseph von Eichendorff (1788-1857). Tales colecciones son las 53 piezas sobre Eduard Mörike (1804-1875), que salieron de la pluma de Wolf entre febrero y noviembre de 1888; las 51 canciones de Goethe (1749-1832), que comenzó en octubre del mismo 1888 y finalizó en noviembre del siguiente año; los 44 Lieder agrupados en el Libro español de canciones, que vieron la luz entre octubre de 1889 y abril de 1890; y, por último, el Libro italiano de canciones, elaborado en dos partes: la primera, 22 piezas escritas en el otoño de 1890 y a comienzos del invierno del año siguiente, publicadas en 1892; y, la segunda, integrada por 24 canciones escritas en cinco semanas, cuatro años después de las anteriores e inmediatamente publicadas. Lo que escucharemos, pues, en este recital es una importante selección del "todo Wolf" liederístico, entendiendo por tal sus ciclos monográficos, con la única ausencia del pequeño conjunto de canciones sobre textos de Miguel Ángel, o lo que es lo mismo, sus tres últimas canciones.
Era necesario dar estos datos aunque la lista resultara en exceso prolija, ya que de ellos se deducen algunas características importantes de la obra liederística de su autor; la primera habría de referirse a las fechas. Si repasamos el catálogo de sus publicaciones veremos que antes de 1888 (o sea, cuando Wolf tiene 28 años) su producción liederística es escasísima: apenas una docena de canciones con textos de poetas importantes pero elegidos un tanto indiscriminadamente. Wolf da comienzo a su carrera "oficial", pues, tarde. Pero hay más: prácticamente la totalidad de sus canciones fueron escritas en un período de tiempo relativamente breve -menos de siete años- y entre los 28 y 36 años de edad; es la obra, por consiguiente, de un joven en prematura madurez. Piénsese, por ejemplo, que Beethoven escribe su Sinfonía Heroica a los 33 años, pero que sin negar genialidad a esta música, su autor ha de esperar más de 20 años para alcanzar cenits similares a los que Wolf ya está encaramado en cualquiera de los citados ciclos. Y en segundo término, se hace evidente otra característica esencial: en la parte sustantiva de sus Lieder, Wolf nunca "salta" de un poeta a otro buscando temáticas, estados de ánimo o sentimientos diversificados tratados bajo prismas diferentes; para él el concepto de canción es más restringido que el que, la mayor parte de las veces, tuvieron sus más ilustres antecesores, o incluso contemporáneos; nunca persiguió el álbum de dibujos, interesándose por los grandes maestros del género sólo cuando practicaban su idea, es decir, buscar un todo integrado por pequeñas partes; como si se estuviera pensando en clave sinfónica, o mejor, en clave operística. En otras palabras, siempre miró más hacia -por ejemplo- los Müller de Viaje de invierno o Heine de Liederkreis (por carácter, más hacia poetas como Müller) que hacia las colecciones de contenido poético ecléctico. Aunque de lejos, dígase de paso, porque no sólo en términos expresivos, sino en materia musical pura, Wolf echa bastante tierra de por medio entre lo que él hace y lo que hicieron sus mayores. ¿Dónde encontró las fuentes para esa inspiración, para ese alejamiento de la norma?
Decir, sin más, que en Wagner es fácil; explicarlo, no sé si tanto. Para el autor de Parsifal la ópera debía alcanzar una categoría superior al resto de las manifestaciones artísticas, porque no sólo sumaba a la representación dramática una música, sino que ésta no debía ser ilustrativa del texto y sí, digamos, la misma cosa que él. Wagner hablaba de drama, y no de libreto; de "poema" puesto en música. Para ello, tomó la decisión de hacer él mismo todo, texto y música, y quizá en eso no estuviera tan afortunado. Wolf fue menos ambicioso a la hora de escoger las fuentes literarias para sus canciones -porque él, que nunca se proclamó poeta, no quiso escribir los textos de sus Lieder- pero, en el tratamiento musical de las "letras" acabó siéndo tan exigente como el propio Wagner: Wolf, como Wagner al asignar un valor musical definitorio a cada personaje, objeto o situación dramática de sus óperas, se adentra en el alma no ya del texto sino del propio poeta -cuando éste quedaba ya totalmente exprimido, lo abandonaba- para recrear el contenido desde sus raíces, para bucear en los estados del alma del escritor, y no a través de un acompañamiento pianístico sino de la propia música que es el objeto de la canción, la guía espiritual de la palabra. Y así, como en Wagner, el texto manda, y sólo apropiándose de él es posible encontrar su propia música. Wolf, de esta manera, alcanza un grado de creación incluso superior al del mismo Wagner, pues mientras éste se adueña de un texto que es suyo, Wolf se apropia de un texto ajeno, que en el momento de ser musicado deja de ser del poeta que lo escribió.Él decía que había que encontrar la "música interior" del poema.
Se ha dicho muchas veces que Wolf forma grupo con Liszt y Wagner frente a Mendelssohn y Brahms, "puenteando" a Schubert y Schumann; los modernos frente a los clásicos, pero respetando los orígenes. Gran falacia: Wolf, como Wagner, no va a favor ni en contra de nadie; sólo a favor de la inventiva, de la fuerza creadora como potenciadora de situaciones sonoras y expresivas nuevas, y, como Wagner, cierra una época: Wolf supone el fin de una evolución en el campo del Lied. Y si no, preguntémosnos qué después de él... La respuesta es el Lied con orquesta, o bien en claro retroceso expresivo -por tramposo-, es decir, Mahler; o bien como quintaesencia de un romanticismo último-último y ya perdido, a saber, las 4 últimas canciones de Richard Strauss.

El programa

Como es lógico, los Lieder escogidos no están ordenados por su fecha de composición. Pero como veo más útil hablar de cada uno según el receptor los tenga que ir escuchando, yo tampoco obraré por orden.
Las dos canciones con texto de Goethe elegidas para iniciar la sesión si se escucharán según el orden en que fueron escritas. La primera, "Anakreons Grab" ("La tumba de Anacreonte") data del cuatro de noviembre de 1888, y la otra, "Blumengruss" ("Saludo floral") del 31 de diciembre del mismo año. Nuevamente el dato no es gratuito: revela el complusivo ritmo de trabajo del autor; esta vez, una canción, un día. El asunto volverá a salir a lo largo de estas notas. Frente a la ligereza y el lirismo de "Blumengruss", es un acierto haber situado en primer lugar la otra: es en todos los aspectos un típico ejemplo del universo expresivo de Wolf, pero no en sus más negras trazas. Tras una introducción del piano que actúa como lo hace una obertura en una ópera, la pieza se desarrolla en un clima de contenida y suave serenidad, a tono con la elevada nobleza que irradia la poesía de Goethe.
Con textos de von Eichendorff Wolf escribió hasta 31 canciones. Tres están perdidas, ocho no llegaron a ser publicadas y las otras veinte -las 18 a las que me referí al principio más otras dos de 1880- agrupan lo que hoy conocemos por ciclo Eichendorff. De ellas ecucharemos las tres primeras numeradas en el cuaderno publicado, es decir "Der Freund" ("El amigo", núm. 1), "Verschwiegen Liebe" ("Amor silencioso", núm. 3) y "Der Musikant" ("El músico", núm. 2); de las tres, la tercera le llevó "sólo" un día, mientras que para las otras Wolf tuvo bastante con una mañana...
Freund" es una tormentosa canción provista de una briosa y ondulada parte de piano; para un texto que sin duda se aparta de la equilibrada y rectilínea marcha poética de su autor. Nada que ver con "Verschwiegen Liebe", una melancólica canción al borde de un cierto panteísmo en la que la imaginación modulatoria de Wolf no encuentra límites. De un marcado intimismo y apenado discurso, "Der Musikant" nos habla, muy schubertianamente, de lo "feliz" que puede llegar a ser la vida de los músicos sin techo; la integración de éstos con la Naturaleza, muy a la Friedrich, da por resultado un Lied de maravillosa, rara y algo anhelante belleza. El caracter popular y la sencillez musical de "Der Musikant", por su parte, relaja un poco las cosas; se explica por qué está programada en tercer lugar.
Ahora el salto sí es grande: una selección del Italienisches Liederbuch. Tras Mörike, Goethe, Eichendorff y las canciones españolas, Wolf pareció quedar "seco" de ideas: entre septiembre y noviembre de 1890 compuso siete de las 22 canciones que acabarían integrando la primera parte del Libro italiano. Y, de pronto, se paró y hasta el dos de diciembre de 1891 no volvió a ecribir una nota. Pero entre esa fecha y el 23 del mismo mes, completó dicha primera parte del libro; como siempre, a canción por día, o más, cuando "tocaba" estar inspirado. Pues bien, los seis Lieder que escucharemos hoy pertenecen a esta primera parte del libro, un auténtico milagro de equilibrio formal y continuidad estilística, inexplicable dadas las penosas condiciones en las que salieron de la pluma de su autor, continua y completamente agobiado por los ataques de falta de inspiración, acompañados por frecuentes afecciones respiratorias, insomnio, hipersensibilización ante los ruidos, procesos febriles y tremendos accesos nerviosos. Sin embargo, en el referido período de sequía liederística compuso la ya mencionada música incidental La fiesta de Solhaug. "Simplemente se acabó; no volveré a escribir jamás una nota", decía Wolf el 12 de junio de 1891. No fue así: tras finalizar la primera parte de los Italianos, escribió El corregidor, la segunda parte del Libro y cinco escenas de Manuel Venegas.
Como en el caso del Cancionero español, los textos del Cancionero Italiano son traduciones del poeta berlinés Paul Heyse (1830-1914), en este caso de textos italianos, la mayor parte de ellos de origen toscano. Protegido del rey Maximiliano II de Baviera, Heysel, que llegó a ganar el Nobel de Literatura en 1911, hizo un magnífico trabajo con sus traducciones, de las que a Wolf le interesó el hecho de que siempre fueran más allá de la literalidad, además de su sencillez y cálida belleza meridional, que Wolf recubrió de una elegante pátina intelectual, sabiendo encontrar siempre el perfecto matiz, la respuesta musical -y sonora, con un piano de matices casi orquestales- más ajustada. En definitiva, una maravillosa música, imposible de explicar desde el punto de vista de la relación que en ella guarda el propio resultado y las condiciones en que fue ideada.
La primera canción, "Gesegnet sei" ("Bendito sea") está plagada de sombras y de una soterrada y dolorosa ironía. Digamos que es la cara extrovertida de un sufriente Wolf al que le duele el cielo y la tierra, el mar y los vientos. A destacar cómo el piano remacha todo esto en el post-ludio de los compases finales. "Heb auf dein blondes Haupt" ("Levanta tu rubia cabeza") y "Und willst du deinen Liebsten sterben sehen" ("Y si deseas ver morir a tu amada") plantean sendos preciosos piropos, dos cantos a la belleza femenina de extraordinaria sensibilidad; es increíble cómo un hombre al borde de sus fuerzas físicas y flotando sobre un mundo real para él absolutamente irreal fue capaz de desplegar semejante lirismo; cómo y de dónde extrajo tanta felicidad. En las dos últimas, "Ein Ständchen Euch zu brigen" ("Vine para cantaros una serenata") y "Hoffärtig seid ihr, schönes Kind" ("Eres altiva,hermosa muchacha") aparece el socarrón y en cierta medida bien humorado Wolf; prefiero, si cabe, la primera a la segunda, más anhelante en la expresión y llena de extraños giros musicales.
La segunda parte del recital da comienzo con "Lebe wohl" ("Adiós"), primera de las canciones con texto de Mörike escogidas para el programa. Volveremos a hablar de este ciclo con más detalle al comentar el segundo concierto; adelantemos ahora que, nada más escuchar esta canción, precibimos una especie de temblor especial; con los Lieder italianos nos instalamos en una cierta confortabilidad emocional que ahora vamos a perder de golpe al "entrar" en Mörike. Lo hacemos con un carnoso, sustanciado y vital adios; un rico compendio de matices emocionales guiados por un sentimiento omnipresente hecho de tristeza y terrible soledad; con Mörike, efectivamente, Wolf acongoja más.
Gärtner" ("El jardinero") es menos dura; en su decidido tono schubertiano, es una canción de marcado tono lírico, sólo ligeramente endurecido -como es muy habitual en Wolf- por ciertas desequilibrantes modulaciones. Lo lírico, lo ligero, existe en Wolf, pero siempre de forma muy matizada y con un claro distanciamiento; es casi norma al especular con las "delicias" amorosas, que cuanto mayor es la "crueldad" amorosa, mejor. "Gebet" ("Oración") es un Lied de evidente contenido religioso, pero más entendida la creencia como resignación que como fe. El piano se encarga de explicar esto mejor que el propio texto. Algo parecido ocurre en "Gesang Weylas" ("Canción de Weyla"), aplicado al arraigo o desarraigo hacia la tierra, los lugares de procedencia, las patrias, aunque creo que con algo menos de inspiración musical que en la anterior. La última, "Fussreise" ("Viaje a pie"), se sitúa en un plano de la realidad totalmente tangible, y por eso siempre gozó del favor de los intérpretes históricos de Wolf más renombrados (después nos referiremos a algunos de ellos).
El recital se cierra con una selección del otro libro con traducciones de Heyse, ahora de textos españoles de los siglos XVI y XVII, que realizó en colaboración con Emmanuel Geibel (1815-1884). Wolf compuso, ya ha quedado dicho, 44 canciones para este libro; de ellas 26 fueron sobre traducciones de Heyse y las otras 18 con los textos traducidos por Geibel. ¿Qué reparto se ha escogido para hoy? Serán seis Lieder, de los cuales cinco de ellos fueron escritos en noviembre de 1889 y el otro en marzo de 1890 ("Ach, im Maien war's"); cuatro sobre traducciones de Heyse (textos de Ocaña, Rodrigo Cota, y dos anónimos) y los otros dos sobre Geibel, de un poema anónimo y otro de Lope de Vega.
Wolf dividió el libro en dos partes, canciones sacras y canciones profanas, ambas representadas en la presente selección (las dos primeras programadas pertenecen al grupo de las sacras). Pero si, con independencia del carácter de cada una, hay una característica común a todas ellas ésa es un continuo -pero sutilmente repartido- cromatismo en las partes pianísticas. Este "abuso", lejos de molestar, aporta unas cuantas claves para entender más de una "doble" lectura a que Wolf somete los textos, una especie de tamiz para poner de relieve y en primer plano aquello que es fundamental. Wolf lo hace con desgarro, como en "Alle gingen, Herz, zur Ruh" ("Todos duermen, corazón"), una canción llena de temores ansiedades y desesperaciones; de forma bucólica, como en "Wenn du zu den Blumen gehst" ("Cuando vayas por flores"); con rebeldía y descaro, como en "Blindes Schauen" ("Visión ciega"); como un delicioso ejercicio naturalista, caso de "Ach, im Maien war's" ("Por mayo era"); o, en la canción sacra, más reflexivamente y con mayor sentido de la especulación, "Nun wandre, Maria" ("Sigue andando, María").


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TEXTOS DE LAS OBRAS CANTADAS
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Lieder de L.W. Goethe

Anakreons Grab
Wo die Rose hier blüht, wo Reben um Lorbeer sich schlingen,
Wo das Turtelchen lockt, wo sich das Grillchen engötzt,
Welch ein Grab ist hier, das alle Götter mit Leben
Schön bepflanzt und geziert? Es ist Anakreons Ruh.
Frühling, Sommer und Herbst genoss der glückliche Dichter:
Vor dem Winter hat ihn endlich der Hügel geschützt.

La tumba de Anacreonte
¿Cómo rosas florecen aquí y entretejen lauro y vid sus gráciles ramas,
y la tórtola arrulla y los grillos sonoros roncos sus élitros pulsan?

¿Qué sepulcro éste es que los dioses mantienen benignos
de tal vida animado, de tal viva belleza, irradiando jovial?
Anacreonte aquí yace ¡Oh amigo! Y el dulce, dichoso cantor,
primavera, verano y otoño de Natura propicia los dones disfruta;
y en invierno, mirad esa sierra, de los crudos rigores le libra.

Blumengruss
Der Strauss den ich gepflücket Grüsse dich vieltausendmal,
Ich habe mich oft gebücket Ach wohl eintausendmal
Und ihn am Herz gedrücket Wie hunderttausendmal

Saludo con flores
El ramo que corté te saluda miles de veces,
muchas veces me agaché al menos fueron mil veces
y al corazón lo apreté más de cien mil veces

Lieder de von Eichendorf

Der Freund
Wer auf den Wogen schliefe, Ein sanft gewiegtes Kind,
Kennt nicht des Lebens Tiefe, Vor süssem Träumen blind.
Doch wen die Stürme fassen Zu wildem Tanz und Fest,
Wen hoch auf dunklen Strassen Die falsche Welt verlässt:
Der lernt sich wacker rühren, Durch Nacht und Klippen hin
Lernt der das Steuer führen Mit sichrem, ernstem Sinn.
Der ist von echtem Kerne, Erprobt zu Lust und Pein,
Der glaubt an Gott und Sterne, Der soll mein Schiffmann sein!
El amigo
Quien en las nubes duerme, niño suavemente acunado,
desconoce lo profundo de la vida, por los sueños dulces ciego.
Pero a quien el huracán agarra en loca danza de fiesta,
quien sobre calles oscuras el mundo falso abandona:
Ése aprende a moverse por la noche entre los riscos,
aprende a llevar el timón con serio y firme sentido.
Ése tiene un fondo cierto probado en gozo y en pena,
ése cree en dios y las estrellas, ¡ése será mi tripulante

Verschwiegen Liebe
Über Wipfel und Saaten In den Glanz hinein,
Wer mag sie erraten, Wer hote sie ein?
Gedanken sich wiegen, Die Nacht ist verschwiegen,
Gedanken sind frei.
Errät es nur Eine, Wer an sie gedacht,
Beim Rauschen der Haine, Wenn niemend mehr wacht,
Als die Wolken, die fliegen, Mein Lieb is verschwiegen
Und schön wie die Nacht.

Amor silencioso
Sobre cumbres y siembras camino del esplendor,
¿quién podrá descubrirlo, quién lo alcanzará?
Se mecen los pensamientos, silenciosa está la noche,
los pensamientos son libres.
Sólo una descubre a quién en ella pensó,
al rumor de la arboleda, cuando ya nadie vigila,
salvo la nubes que vuelan, mi amor está callado
y hermoso como la noche.


Der Musikant
Wandern lieb ich für mein Leben, Lebe eben, wie auch kann,
Wollt ich mir auch Mühe geben, Passt es mir doch garnicht an.
Schöne alte Lieder weiss ich, in der Kälte, ohne Schub,
Draussen in die Saiten reiss ich, Weiss nicht, wo ich abends ruh!
Manche Schöne macht wohl Augen, Meinet, ich gefiel ihr sehr,
Wenn ich nur was wollte taugen, So ein armer Lump nicht wär.
Mag dir Gott ein'n Mann bescheren, Wohl mit Haus und Hof versehn!
Wenn mir zwei zusammen wären, Möcht mein Singen mir vergehn.

El músico
Me gusta vagar, por ello me desvivo, vive, pues, cuanto puedas,
aunque quisiera esforzarme, es algo que no me va.
Sé hermosas y viejas canciones, en el frío, sin zapatos,
fuera tocando las cuerdas, ¡no sé donde descansaré a la noche!
Más de una hermosa arquea las cejas, creyendo que le gusto mucho,
si yo quisiera valerme, no fuera un pobre harapo.
¡Que Dios te conceda un hombre, que tenga casa y hacienda!
Si los dos estuviésemos juntos, se me acabara el cantar.

De "Italienisches Liederbuch"

Gesegnet sei
Gesegnet sei, durch den die Welt entstund;
Wie trefflich schuf er sie nach allen Seiten!
Er schuf das Meer mit endlos tiefem Grund,
Er schuf die Schiffe, die hinüber gleiten,
Er schuf das Paradise mit ew'gem Licht,
Er schuf die Schönheit und dein Angesicht.

sea!
Bendito sea aquél por quién el mundo fue;
¡cuán certeramente lo creó en todas sus partes!
El creó el mar con un fondo profundo, sin fin,
creó los barcos que sobre él se deslizan,
creó el paraíso con luz eterna,
creó la belleza y tu semblante.


Heb auf dein blondes Haupt
Heb' auf dein blondes Haupt und schlafe nicht
Und lass dich ja vom Schlummer nicht betören
Ich sage dir vier Worte von Gewicht,
von denen darfst du keinen überhören
Das erste: dass um dich mein Herze bricht
Das zweite: dir nur will ich angehören
Das dritte: dass ich dir mein Heil befehle
Das letzte: dich allein liebt meine Seele.

Alza tu rubia cabeza
Alza tu rubia cabeza y no duermas,
no dejes que el duermevela te venza.
De paso te diré cuatro palabras
y todas debes atenderlas.
La primera: mi corazón por tí se parte
La segunda: sólo de tí quiero ser parte
La tercera: sólo tú en mi salud mandas
La cuarta: sólo a ti ama mi alma.

Und willst du deinen Liebsten sterben sehen
So trage nicht dein Haar gelockt, du holde
Lass von den Schultern frei sie nieder wehen
Wie Fäden sehen sie aus von purem Golde
Wie goldne Fäden, die der Wind bewegt
Schöns sind die Haare, schön ist, die sie trägt!
Goldfäden, Seidenfäden ungezählt,
Schön sind die Haare, schön ist die sie strählt!

Y si quieres ver morir a tu amada
No lleves tu pelo rizado, querida,
deja que ondee libre sobre los hombros.
Hilos parecen, de oro puro,
tus cabellos entre el viento.
¡Bello es tu pelo, bella quien lo lleva!
¡Hilos de oro, hilos de seda sin fin,
Bello tu pelo, bella la que lo irradia!

Ein Ständchen Euch zu bringen
Ein Ständchen euch zu bringen kam ich her
Wenn es dem Herrn vom Haus nicht ungelegen
Ihr habt ein schönes Töchterlein
Es wär wohl gut sie nicht zu streng im Haus zu legen
Und liegt sie schon im Bett, so bitt' ich sehr
Tut es zu wissen ihr von meinetwegen
Dass ihr getreuer hier vorbeigekommen
Der Tag und Nacht sie in den Sinn genommen
Und das am Tag der vierundzwanzig zählt
Sie fünfundzwanzig Stunden lang mir fehlt!

Vine para cantaros una serenata
Para una serenata a vos aquí vine
si al señor de la casa así le place
vos tenéis una hijita hermosa
no sería bueno encerrarla en casa
y si ya está en cama, se lo ruego,
hágale saber de mí al momento,
que su fiel admirador aquí ha pasado,
que siempre la lleva en el pensamiento,
¡Y que en el día de veinticuatro horas
en él me falta veinticinco!

Hoffärtig seid ihr, schönes Kind
Und geht mit euren Freiern um auf stolzem Fuss,
Spricht man euch an kaum dass ihr Rede stehet
Als kostet' euch zu viel ein holder Gruss.
Bist keines Alexanders Töchterlein
Kein Königreich wird deine Mitgift sein
Und willst du nicht das Gold? So nimm das Zinn
Willst du nicht lieben? Nimm Verachtung hin!

Eres altiva, bella doncella
Pasad por vuestras fiestas con paso orgulloso,
si os dirigen la palabra apenas contestar os dignais
como si os costase demasiado dar un saludo cariñoso.
No eres hija de Alejandro,
ningún imperio será tu heredad.
¿No quieres el oro? Pues toma el estaño
¿No quieres amar? ¡Pues acepta el desprecio!


Lieder de E. Mörike

Lebe wohl
"Lebe wohl"! Du fühlest nicht Was es heisst, dies Wort der Schmerzen:
Mit getrostem Angesicht Sagtest du's und leichtem Herzen.
Lebe wohl! Ach tausendmal Hab ich mir es vorgesprochen.
Und in nimmersatter Qual Mir das Herz damit gebrochen!

Adiós
"Adiós". No sientes tú qué significa esta palabra de dolor.
Con tranquilidad en la faz dijiste con aligerado corazón.
¡Adiós! Mil veces lo he pronunciado.
Y en tortura, jamás saturada, con ello me he destrozado el corazón.


Der Gärtner
Veánse los textos en la pág.

Gebet
Herr! Schicke was Du willt, Ein Liebes oder Leides;
Ich bin vergnügt, dass beides Aus Deinen Händen quillt.
Wollest mit Freuden Und wollest mit Leiden
Mich nicht überschütten! Doch in der Mitten
Liegt holdes Bescheiden.

Oración
¡Señor! Envía lo que quieras, amor o sufrimiento;
gozoso me siento porque ambos surgen de tu mano.
¡Puedes colmarme con mil alegrías
o con sufrimientos! Pero en el término medio

está la tierna virtud.

Gesang Weylas
Du bist Orplid, mein Land!
Das Ferne leuchtet;
Vom Meere dampfet dein besonnter Strand
Den Nebel, so der Götter Wange feuchtet.
Uralte Wasser steigen
Verjuengt um deine Hüften, Kind!
Vor deiner Gottheit beugen
Sich Könige, die deine Wärter sind.
Canción de Weyla
¡Eres Orplid, mi país!
La lejanía destella;
el mar tu playa soleada evapora
en niebla que humedece la faz de los dioses.
¡Aguas ancestrales ascienden
rejuvenecidas por tus caderas, muchacho!
Ante tu divinidad se inclinan
reyes que son tus guardianes

Fussreise
Am frisch geschnittnen Wanderstab
Wenn ich in der Frühe
So durch Wälder ziehe,
Hügel auf und ab:
Dann, wie's Vöglein im Laube
Singet und sich rührt,
Oder wie die goldne Traube
Wonnegeister spürt
In der ersten Morgensonne:
So fühlt auch mein alter, lieber
Adam Herbst- und Frühleingsfieber,
Gottbeherzte, nie verscherzte
Erstlings-Paradieseswonne.
Also bist du nicht so schlimm, o alter
Adam, wie die strengen Lehrer sagen;
Liebst und lobst du immer doch,
Singst und preisest immer noch,
Wie an ewig neuen Schöpfungstagen,
Deinen lieben Schöpfer und Erhalter.
Möcht es dieser geben,
Und mein ganzes Leben
Wär' im leichten Wanderschweisse
Eine solche Morgenreise!
Viaje a pie
Con bastón de caminante recién cortado
cuando en la alborada
por los bosques deambulo,
monte arriba y monte abajo:
Entonces, como el pajarillo en la hojarasca
canta y retoza,
o como la dorada paloma
espíritus de placer siente
al comenzar la mañana:
así siente mi viejo y muy querido Adán
la fiebre de otoño y primavera,
divinamente cálida, nunca a la ligera tomada,
gozo primerizo del paraíso.
O sea, no eres tan terrible, Adán querido,
amando y ensalzando sigues,
sigues cantando y alabando
como en días de creación eternamente nuevos
a tu querido creador y conservador.
¡Oh, si tal existiera
y toda mi vida entera
fuese en ligero sudor del camino
un viaje así de mañana!



De "Spanisches Liederbuch"

Nun wandre, Maria (Ocaña / Heyse)
Nun wandre, Maria, nun wandre nur fort
Schon krähen die Hähne und nah ist der Ort.
Nun wandre, Geliebte, du Kleinod mein
Und balde wir werden in Bethlehem sein.
Dann ruhest du fein und schlummerst dort
Schon krähen die Hähne und nah ist der Ort
Wohl seh ich, Herrin, die Kraft dir schwinden;
Kann deine Schmerzen, ach, kaum verwinden.
Getrost! Wohl finden wir Herberg dort
Schon krähen die Hähne, und nah ist der Ort.
Wär erst bestanden dein Stündlein, Marie,
Die gute Botschaft gut lohnt ich sie.
Das Eselein hie gäb ich drum fort!
Schon krähen die Hähne, komm! Nah ist der Ort.

Ponte en camino, María
Camina, María, camina y aléjate,
ya cantan los gallos y cerca está el lugar,
camina, mi amada, oh mi tesoro,
y pronto estaremos en Belén.
Entonces descansar y dormitar podrás,
ya cantan los gallos y cerca está el lugar.
Lo veo, señora, las fuerzas escapan,
tu dolor apenas puedo superar.
¡Confía! Seguro encontramos albergue allá,
ya cantan los gallos y cerca está el lugar.
Superarás tu hora, María,
esfuerzo merece la buena nueva.
Mi asnillo daría gustoso por ella.
¡Ya cantan los gallos, ven! Cerca está el lugar.

Ach, im Maien war's (Anónimo / Heyse)
Ach, im Maien war's, im Maien,
Wo die warme Lüfte wehen,
Wo verliebte Leute pflegen
Ihren Liebchen nach zu gehen.
Ich allein, ich armer Trauriger,
Lieg im Kerker so verschmachtet,
Und ich seh nicht, wann es taget,
Und ich weiss nicht, wann es nachtet.
Nur an einem Vöglein merkt ich's,
Das da drauss im Maien sang;
Das hat mir ein Schütz getötet,
Geb ihm Gott schlimmsten Dank!

Por mayo era, por mayo
Por mayo era, por mayo,
cuando hace la calor,
cuando los enamorados
van a servir al amor.
Menos yo, ¡triste cuitado!
que vivo en esta prisión,
que no sé cuándo es de día
ni cuándo las noches son
sino por una avecilla
que me cantaba al albor.
Matómela un ballestero...
¡Dios le dé mal galardón!


Alle gingen, Herz, zur Ruh (Anónimo / Geibel)
Alle gingen, Herz, zur Ruh,
alle schlafen, nur nicht du.
Denn der hoffnungslose Kummer
scheucht von deinem Bett den Schlummer,
und dein Sinnen schweift in Stummer
Serge siner Liebe zu.

Todos duermen, corazón
Todos duermen, corazón,
todos duermen y vos non.
El dolor que habéis cobrado
siempre os tendrá desvelado,
qu'el corazón lastimado
recuérdale la pasión.

Wenn du zu den Blumen gehst (Anónimo / Heyse)
Wenn du zu den Blumen gehst,
Pflücke die schönsten, dich zu schmücken.
Ach, wenn du in dem Gärtelein stehst,
Müsstest du dich selber pflücken.
Alle Blumen wissen ja,
Dass du hold bist ohnegleichen.
Und die Blumen, die dich sah,
Farb und Schmuck muss ihr erbleiben.
Wenn du zu den Blumen gehst...
Lieblicher als Rosen sind
Küsse, die dein Mund verschwendet,
Weil der Reiz der Blumer endet,
Wo dein Liebreiz erst beginnt.
Wenn du zu den Blumen gehst...

Cuando vayas por flores
Cuando vayas por flores,
recoge las más bellas para adornarte.
Ah, si tú estuvieras en el jardín,
deberías recogerte a ti misma.
Bien saben todas las flores
que tú eres sin comparación la más pura,
y toda flor que te haya visto
ha de perder su color y su olor.
Cuando vayas por flores...
Más amorosos que las rosas
son los besos que tu boca prodiga,
pues el encanto de las flores se disipa
donde empieza tu encanto de amor.
Cuando vayas por flores...

Blindes Schauen (Rodrigo Cota / Heyse)
Blindes Schauen, dunkle Leuchte
Ruhm voll Weh, erstorbnes Leben
Unheil, das ein Heil mir deuchte.
Freudges Weinen, Lust voll Beben.
Susse Galle, durstge Feuchte
Krieg im Frieden allerwegen
Liebe, falsch versprach du Segen
Da dein Fluch den Schlaf mir scheuchte.

Mirada ciega
Mirada ciega, luz oscura,
gloria plena de dolor, vida extinguida,
desgracia que me pareció felicidad
gustoso llanto, placer tembloroso.
Dulce hiel, sedienta humedad,
guerra en la paz reinante,
amor, falsamente prometiste felicidad,
pues tu maldición me ahuyentó el sueño!

      1. Hugo Wolf (1860-1903)
      1. Anakreons Grab (Lied de Goethe)
      2. Blumengruss (Lied de Goethe)
      3. Der Freund (Lied de von Eichendorf)
      4. Verschwiegen Liebe (Lied de von Eichendorf)
      5. Der Musikant (Lied de von Eichendorf)
      6. Gesegnet sei (de “Italienisches Liederbuch”)
      7. Heb auf dein blondes Haupt (de “Italienisches Liederbuch”)
      8. Und willst du deinen Liebsten sterben sehen (de “Italienisches Liederbuch”)
      9. Ein Ständchen Euch zu bringen (de “Italienisches Liederbuch”)
      10. Hoffärtig seid ihr, schönes Kind (de “Italienisches Liederbuch”)
      11. Lebe wohl (De "Mörike-Lieder")
      12. Der Gärtner, Mö17 (De "Mörike-Lieder")
      13. Gebet (De "Mörike-Lieder")
      14. Gesang Weylas (De "Mörike-Lieder")
      15. Fussreise (De "Mörike-Lieder")
      16. Nun wandre, Maria (De “Spanisches Liederbuch”)
      17. Ach, im Maien war’s (De “Spanisches Liederbuch”)
      18. Alle gingen, Herz, zur Ruh (De “Spanisches Liederbuch”)
      19. Wenn du zu den Blumen gehst (De “Spanisches Liederbuch”)
      20. Blindes Schauen (De “Spanisches Liederbuch”)