(II) Conciertos del Sábado Tribuna de jóvenes intérpretes: I. El violonchelo

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  1. Este acto tuvo lugar el
Irina Comesaña, violonchelo. Duncan Gifford, piano

Las Tribunas de jóvenes intérpretes pretenden mostrar a las nuevas generaciones de intérpretes menores de 30 años que, formados y activos en España, inician ya con éxito los primeros pasos de su carrera. Han sido alumnos hace muy poco, y aún hacen en algunos casos estudios de posgrado, pero ya son auténticos profesionales que enriquecen nuestra vida musical.

DEBUSSY, en los años de la Primera Guerra Mundial, concibió un proyecto de seis Sonatas para diversos instrumentos en el espíritu de las sonatas preclásicas y como homenaje a los autores franceses del XVIII. La primera de las tres que logró componer es la de violonchelo y piano, escrita en el verano de 1915, y se estrenó y publicó al año siguiente. En ella combina magistralmente el rigor (primer movimiento), el sarcasmo (Serenata) y la evocación, muy ligada a veces a sus obras "españolas" (Final). Las otras son el hermoso trío para flauta, viola y arpa (1915) y la Sonata para violín y piano (1917).
BEETHOVEN compuso cinco Sonatas para violonchelo y piano, las dos de la Op. 5 (1796), la Op. 69 (1808) y las dos de la Op. 102 (1815-1816). Con este dúo, que prácticamente está inaugurando el diálogo de violonchelo y pianoforte, recorre pues sus tres épocas estilísticas. En las dos Sonatas Op. 102 la ruptura formal es más que evidente, por lo que no es extraño que en el manuscrito de la primera se lea "Freie Sonate" (Sonata libre). La reacción de sus primeros oyentes fue de extrañeza. En realidad, aunque se discute si está trazada en cuatro tiempos, o con dos (los lentos como mera introducción a los rápidos), la sonata hay que interpretarla de un solo trazo.

PROKOFIEV compuso la Sonata en Do mayor, Op. 119 en 1949 a instancias del joven violonchelista Mstislav Rostropovich, quien la estrenó con Sviatoslav Richter al piano al año siguiente en la sala de cámara del Conservatorio de Moscú. Fascinado el compositor por las posibilidades del violonchelo moderno que le mostraba el joven intérprete, le brindó una obra totalmente clásica en la forma y muy romántica de contenido, de gran eficacia comunicativa.

      1. Claude Debussy (1862-1918)
      1. Sonata para violonchelo y piano en Re menor
      1. Ludwig van Beethoven (1770-1827)
      1. Sonata nº 4 en Do mayor para violonchelo y piano Op. 102 nº 1
      1. Serguéi Prokófiev (1891-1953)
      1. Sonata, Op. 119