(I) Ciclos de Miércoles Piano: música para la mano izquierda

(I)

  1. Este acto tuvo lugar el
Jan Wijn, piano

NOTAS AL PROGRAMA
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PRIMER CONCIERTO

    Este programa tiene la peculiaridad de contener obras de tres compositores, Lipatti, de Groot y Blumenfeld, que han sido más famosos como pianistas, siendo realmente remarcables en esta faceta, aunque Blumenfeld alcanzó todavía más prestigio como pedagogo. Las demás obras pertenecen a compositores de renombre, como son Johannes Brahms, Camille Saint-Saëns y Alexander Scriabin, habiendo quedado el nombre de Carl Reinecke un tanto más olvidado.

    La "Chaconne" extraída de la segunda Partita para violín solo de J.S. Bach es bien conocida de los pianistas en la transcripción de Busoni, pero menos en la que el compositor alemán Johannes Brahms (1833-1897) efectuó antes que aquélla (fue publicada en 1879). Es la de Brahms la que permanece más fiel al original, y conlleva muy pocos añadidos, siendo el texto de Bach suficiente para poner a prueba la capacidad técnica del pianista. Quizá es debido a esta simplicidad de escritura, que respeta así al máximo la belleza del original, por la que cada día se interpreta más esta obra, habiéndola incluido en su repertorio pianistas tan destacables como K. Zimerman o M. Béroff.

    La música para piano del compositor francés Camille Saint-Saëns es mayoritariamente música de salón, salvo los tres cuadernos de estudios y las Variaciones sobre un tema de Beethoven para dos pianos. En estos cuadernos de estudios (Op. 52, Op. 111 y Op. 135) tenemos una escritura firme, ingeniosa, a veces atrevida, y con las influencias del piano de Liszt. Los Seis estudios Op. 135 (para la mano izquierda) están dirigidos a Mme. Montigny-Rémaury, a la que un accidente le había privado del uso de su mano derecha. Se pueden considerar como un simple divertimento, y el mismo compositor no preveía ningún porvenir para esta serie de piezas, que transparencian la facilidad con que fueron escritas. La nº 4 y la nº 5 son las que han conservado más notoriedad: una Bourrée franca y robusta, y una Elégie pseudo-schumaniana, que son lo más diversificado de todo el ciclo, tanto por sus procedimientos técnicos como por su material musical. La serie tiene un final centelleante con los "staccatos" de una Gigue, cuyo dinamismo se carga por momentos de equívocas rítmicas binaria-ternaria.

   Carl Reinecke (1824-1910) fue un pianista, violinista, compositor y director de orquesta alemán que ocupó importantísimos cargos - llegó a ser director del Conservatorio de Leipzig-  desarrolló una actividad artística extraordinaria y abarcó casi todas las formas musicales, sobre todo las corales, sinfónicas y las de cámara. Pese a haber disfrutado de popularidad y admiración en su época, sus composiciones no han arraigado plenamente en el repertorio de los intérpretes, y hoy en día no son muy conocidas. Clásicas en la forma y refinadamente construidas, tienen influencias de Schubert, Mendelssohn y Schumann, y es por eso que se le puede considerar un romántico, o más propiamente un "romántico retrógrado". Quizá su Sonata Op. 179 sea la obra más ambiciosa de las escritas para la mano izquierda, pues, de grandes dimensiones, aborda la forma Sonata de cuatro movimientos: Allegro moderato, Andante lento (con la cita del autor "Amada mía: no vayas al trigal"), Menuetto (de clara influencia beethoveniana), y un Finale (Allegro molto) con ráfagas de arpegios de carácter atormentado, entre lo que destaca una melodía realizada cómodamente por el pulgar, y que recuerda el Preludio en Mi menor de Mendelssohn.

   Cor de Groot (1914) ha sido uno de los mejores pianistas holandeses. Primer premio del Concurso Internacional de Viena, en la década de los 50-60 fue conocido en España por sus giras de conciertos, interpretando bastante repertorio español. Como compositor ha escrito obras orquestales, conciertos para solista y orquesta, música de cámara y para piano, aunque no son muy conocidas. En un momento dado tuvo problemas en su mano derecha, y fue cuando compuso Apparitions, serie de siete pequeñas piezas en las que se refleja la idea de la guerra: amenazas, horror, marchas de soldados... a menudo en una escritura de influencia rusa y checa (Janacek).

   Dinu Lipatti (1917-1950) fue un famosísimo y malogrado pianista y compositor rumano, ya que tuvo una muerte prematura. Estuvo inmerso en el medio musical, pues de madre pianista y padre violinista, su padrino fue George Enesco. A los cuatros años da sus primeros recitales y empieza a componer. Paul Dukas, poco antes de su muerte, le admitió en su clase de composición, y después continuó sus estudios con Nadia Boulanger y con Igor Stravinski. Después de residir en Rumanía, tocando junto a Enesco y Mengelberg, fue profesor en el Conservatorio de Ginebra, y sus pocas grabaciones datan del período 1946-50, siendo famoso el Concierto de Schumann con Karajan como director. Como compositor es autor de algunas obras orquestales y de la Sonatina para la mano izquierda: construida en tres movimientos, Allegro, Andante y Allegro, emplea elementos de la música folklórica de su país en el primero - a modo de perpetuum movile-  y en el tercero (rondó), siendo el segundo una sarabanda solemne de clara influencia raveliana.

    El Preludio Op. 9 nº 1 y el Nocturno Op. 9 nº 2 constituyen un díptico compuesto en 1894, cuando el compositor ruso Alexander Scriabin (1872-1915) tenía una grave neuralgia en la mano derecha. Escritos en dos pentagramas, da la impresión de exigir la participación de las dos manos y necesita, de hecho, de desplazamientos a menudo peligrosos. Obras primeriza, el Nocturno es más interesante, con su amplia cantinela subrayada de movimientos ascendentes del bajo. El estilo se acerca al del Liszt de las piezas líricas, con las inevitables cadencias virtuosísticas en el medio y al final.

   Félix Blumenfeld (1863-1931) fue un músico completísimo: pianista, compositor, director de orquesta y pedagogo. Famoso como pianista y sobre todo como profesor en el Conservatorio de Moscú, sus métodos influenciaron a muchos profesores soviéticos, incluyendo a su sobrino H. Neuhaus - también célebre pedagogo- , y entre sus discípulos hay que destacar a W. Horowitz. Como compositor estuvo influenciado por Chopin, resaltando su ciclo de canciones y su obra pianística, de la que sobresalen sus Variaciones Op. 8 y Op. 34 y los 24 preludios. Sus obras para piano son muy refinadas y muy bien escritas para el instrumento; así, en el Estudio Op. 36 para la mano izquierda da la impresión de estar escuchando una obra ejecutada a dos manos, empleando el recurso del pedal tonal.

      1. Johann Sebastian Bach (1685-1750)
      1. Chacona, de la Partita en Re menor BWV 1002 (arreglo para la mano izquierda de J. Brahms)
      1. Camille Saint-Saëns (1835-1921)
      1. Seis Estudios para la mano izquierda, Op. 135 (nº 4, 5 y 6)
      1. Carl Reinecke (1824-1910)
      1. Sonata en Do menor, Op. 179
      1. Cor de Groot (1914)
      1. Apparitions núms. 1, 3, 4, 5 y 6
      1. Dinu Lipatti (1917-1950)
      1. Sonatina
      1. Aleksandr Skriabin (1872-1915)
      1. Preludio para la mano izquierda en Do sostenido menor, Op. 9 nº 1
      2. Nocturno para la mano izquierda en Re bemol mayor, Op. 9 nº 2
      1. Félix Blumenfeld (1863-1931)
      1. Estudio para la mano izquierda en La bemol mayor, Op. 36