(I) Conciertos del Sábado Segunda tribuna de jóvenes intérpretes: el violín

(I)

  1. Este acto tuvo lugar el
Rafael López Bolivar, violín. Sebastián Mariné, piano

Las Tribunas de jóvenes intérpretes pretenden mostrar a las nuevas generaciones de intérpretes menores de 30 años que, formados en España, inician ya con éxito los primeros pasos de su carrera. Han sido alumnos hasta hace muy poco, y aún realizan en algunos casos estudios de posgrado, pero ya son auténticos profesionales que enriquecen nuestra vida musical.


RAVEL compuso en su juventud una Sonata para violín y piano en un solo movimiento (1897) que no se publicó entonces. La que se conoció en vida del autor como única Sonata para violín y piano, también en Sol mayor (1923-1927), su última obra camerística, se oirá en el cuarto concierto de este ciclo. Tanto el violinista Georges Enesco como el pianista y autor, que habían sido compañeros en el Conservatorio de París, leyeron entonces la Sonata de 1897, que quedó inédita hasta 1975, cuando la Ed. Salabert la publicó con ocasión del centenario de Ravel: Es una obra cíclica de gran perfección formal y de ímpetu vigoroso a pesar del carácter "muy dulce". Fue "estrenada" el 26 de Febrero de 1975 en Nueva York por Gerald Tarack y Arbie Orestein.
PROKOFIEV comenzó a idear su Primera Sonata para violín y piano en 1938, pero no la estrenó hasta octubre de 1946. Para entonces ya había transformado la Sonata Op. 94 para flauta y piano en una Sonata para violín y piano, estrenada en junio de 1944 como Sonata nº 2. La Primera Sonata Op. 80 es una obra densa, trágica y un punto lúgubre en sus movimientos impares, hasta el punto que fueron elegidos por el violinista David Oistraj -amigo del músico e intérprete del estreno de ambas sonatas- para los funerales del compositor en 1953.
PÄRT es el más brillante de los compositores de Estonia, formado en el Conservatorio de Talín y uno de los adalides de las recientes miradas hacia la historia de la música -desde el gregoriano a J.S. Bach- sin abandonar la contemporaneidad. Autor de obras religiosas y sinfónicas, Fratres es una de sus obras más conocidas por las numerosas versiones que de ella hizo el compositor. La original, de 1977, es para quinteto de viento, cuarteto de cuerdas, contrabajo y percusión: La de violín y piano es de 1980, el año en que, perseguido por los soviéticos, decidió emigrar a Viena y luego a Berlín.
El navarro P. SARASATE fue uno de los mejores violinistas del mundo en el último tercio del siglo XIX. Para él compusieron obras concertantes Bruch, Lalo, Saint-Säens, Wienawski, Joachim, Dvorak... y él mismo, que las llevó por todos los continentes. Las ocho Danzas españolas, publicadas de dos en dos en 1878 (Op. 21), 1879 (Op. 22), 1880 (Op. 23) y 1882 (Op. 26), siempre en Berlín, son amables rememoraciones castizas sin más trascendencia que el extremado virtuosismo. El Zapateado es una de las más célebres y fue muy imitada.

      1. Maurice Ravel (1875-1937)
      1. Sonata póstuma para violín y piano (1897)
      1. Serguéi Prokófiev (1891-1953)
      1. Sonata nº 1 para violín y piano en Fa menor Op. 80
      1. Arvo Pärt (1935)
      1. Frates, para violín y piano
      1. Pablo Sarasate (1844-1908)
      1. Zapateado de Danzas españolas Op. 23, nº 2