(II) Conciertos del Sábado Segunda tribuna de jóvenes intérpretes: el violín

(II)

  1. Este acto tuvo lugar el
Luis Esnaola, violín. Juan Carlos Garvayo, piano

Las Tribunas de jóvenes intérpretes pretenden mostrar a las nuevas generaciones de intérpretes menores de 30 años que, formados en España, inician ya con éxito los primeros pasos de su carrera. Han sido alumnos hasta hace muy poco, y aún realizan en algunos casos estudios de posgrado, pero ya son auténticos profesionales que enriquecen nuestra vida musical.


J.S. BACH compuso entre 1717 y 1723, durante su estancia en la corte calvinista de Coethen, mucha música instrumental, ya que estaba liberado de escribir música vocal religiosa. A esta época pertenecen las tres Sonatas y tres Partitas para violín solo, y las seis Suites para violonchelo solo. Las Sonatas siguen generalmente el plan de la Sonata de iglesia, mientras que Partitas y Suites obedecen al de la Sonata de cámara. La Sonata en Sol menor BWV 1001 es la primera de la serie y consta de cuatro movimientos: Al Adagio y la Fuga (Allegro) siguen una Siciliana con tiempo lento y un Presto. La Fuga fue transcrita por el mismo Bach para laud (BWV 1000) y para órgano (BWV 539), y no es infrecuente escucharla en transcripción moderna a la guitarra.
PAGANINI comenzó a componer en 1802 y editó en Milán en 1820 su celebérrima colección de 24 Caprichos para violín solo que se convirtieron pronto en la biblia del violín moderno. Pero no sólo influyeron en los violinistas, sino en otros instrumentos como el piano, que trataron de imitar su técnica "trascendente". El Capricho nº 24 en La menor, en forma de variaciones sobre un breve tema, ha suscitado además una buena serie de obras que, desde Liszt o Brahms hasta Rachmaninov o Lutoslawski, han partido de las ideas de Paganini para tejer variaciones propias.

BRAHMS compuso en sus años de madurez tres sonatas para violín y piano, la primera en Sol mayor Op. 78 (1880), la segunda en La mayor Op. 100 (1887) y la tercera en Re menor Op. 108 (1889). Las tres son magistrales, pero la tercera, dedicada "a su amigo Hans von Bülow" -el primer marido de Cósima Liszt, luego Cósima Wagner-, es una de las grandes obras de su autor, ya por encima de todas las polémicas y componiendo con toda la libertad que permite un oficio impecable y el no tener nada que demostrar. En cuatro movimientos de soberana belleza (las dos anteriores sólo tienen tres), Brahms explora todos los registros: emoción, brillantez, profundidad, capricho... Merece especial atención el Adagio, ciertamente milagroso.
El navarro Pablo SARASATE fue en su época la gran estrella internacional del violín, y a él le fueron dedicadas muchas obras por compositores como Bruch o Sain-Saëns. Él mismo compuso para sus giras muchas piezas más o menos brillantes, siempre amables y en las que tomaba temas del folklore o hacía música de salón sin excesiva trascendencia. Como estaban de moda, también trazó glosas sobre las óperas más conocidas. Hoy escuchamos la Fantasía sobre Carmen de Bizet. La ópera había sido estrenada en 1875 con libreto de Meilhac y Halévy sobre Mérimée. El manuscrito de Sarasate para violín y orquesta está fechado el 26 de marzo de 1881. En la actualidad se interpreta muchas más veces la versión de violín y piano, sin que la obra se resienta lo más mínimo.

      1. Johann Sebastian Bach (1685-1750)
      1. Sonata nº 1 en Sol menor BWV 1001
      1. Niccolò Paganini (1782-1840)
      1. Capriccio en La menor, Op. 1 nº 24: Quasi Presto: Tema e Variazione
      1. Johannes Brahms (1833-1897)
      1. Sonata para violín y piano nº 3 en Re menor, Op. 108
      1. Pablo Sarasate (1844-1908)
      1. Fantasía sobre "Carmen" de Bizet Op. 25