(III) Ciclos de Miércoles Piano italiano del siglo XX

(III)

  1. Este acto tuvo lugar el

Alfredo Casella: Dos Ricercares sobre el nombre de B.A.C.H.
A altas horas de la noche

Véase su comentario en las notas al primer concierto, pág.  

Luciano Berio: Sonata para piano
El llorado Luciano Berio, uno de los máximos exponentes de la música italiana del siglo XX tardío, ha dedicado al piano diversas obras importantes. La Sonata para piano, finalizada en el año 2001, es una obra de amplias proporciones que el compositor describió de esta forma: "Todas las sonatas, de cualquier tiempo y lugar, proponen y desarrollan, siempre y de cualquier modo, un diálogo entre diversos caracteres expresivos, entre diversas identidades estructurales y técnicas, entre la continuidad y la discontinuidad, entre lo simple y lo complejo, entre la presencia y la esencia... En esta Sonata mía -compuesta en el año 2001 y dedicada a Reinhold Brinkmann- ese diálogo está verdaderamente presente pero su distribución en el tiempo, es decir, su sintaxis, es indiferente a la naturaleza de sus mismos caracteres expresivos". Es ésta la obra más grande de Luciano Berio para piano, basada en parte en un fragmento precedente -Interlinea- compuesto con ocasión del 75° cumpleaños de Pierre Boulez. Interlinea hace uso de una estructura de notas repetidas que vuelve a aparecer en la Sonata y se convierte en parte estructural de la misma. La música se devana sobre un aislado Si bemol, percibido con fuerza en el exordio y repetido primero en un ritmo lentísimo, después poco a poco más velozmente hasta los furiosos episodios centrales, donde se unen racimos de clusters en violentas explosiones de sonido. El desarrollo fragmentado, puntuado por clusters y varios efectos fantásticos, parece dar a la música un carácter casi obsesivo. Procedimientos rítmicos y figuraciones refinadas llevan a la obra a su conclusión, siempre sobre las enrarecidas repeticiones del Si bemol inicial. Obra muy compleja, técnicamente difícil, esta Sonata fue interpretada por primera vez por Andrea Lucchesini, estrecho colaborador de Berio durante muchos años, en la Tonhalle de Zurich el 2 de julio de 2001.

Ferruccio Busoni: Fantasía contrapuntística

Ferruccio Benvenuto Dante Michelangelo Busoni nació en Empoli, cerca de Florencia, en 1866. Aprendió de su madre, egregia pianista, los rudimentos de la música y demostró un talento precocísimo tanto al piano como en la composición. Su padre, clarinetista itinerante, no se pensó dos veces el encauzar a su hijo por la senda de los conciertos, y ¡Busoni debutó a la edad de seis años! Se afianzó como uno de los más grandes virtuosos de su instrumento y creó muchas obras para piano para ser interpretadas por él mismo. Gran apasionado del contrapunto, admirador casi fanático de Bach, intelectual de primera fila que buscaba en la fusión de lo viejo con lo nuevo el futuro de la música, Busoni desempeñó un papel de primerísimo orden en el panorama musical europeo de los años a caballo entre el siglo XIX y el XX. Docente asiduo, formó a generaciones de importantes pianistas y justamente un antiguo alumno, Wilhelm Middelschulte, le sugirió durante una gira de conciertos en América, que finalizase El arte de la Fuga, obra maestra indiscutida que Johann Sebastian Bach dejó incompleta. Busoni se apasionó con el proyecto inmediatamente y a pesar de la magnitud de los programas que interpretaba como pianista, encontró tiempo para poner muy rápidamente los cimientos de dicho proyecto. Así se expresaba en carta a su esposa en Marzo de 1910: "La Fuga es mi obra pianística de mayor importancia, excepto el concierto. Me hacen falta dos días para transcribirla. Dicha consta de: Primera fuga, Segunda fuga, Tercera fuga (todas pendientes de elaborar). Interludio - I. Variación - II. Variación - III. Variación - Cadencia - Cuarta fuga - Coda. Como ves, el piano no es algo corriente. Y cada nota permanece". A esta primera versión, publicada por Schirmer en edición numerada en 1910 como "Grande fuga, Fantasia contrappuntistica su frammenti incompiuti di J. S. Bach", siguieron otras tres: Fantasia contrappuntistica (edición definitiva, siempre en 1910 pero sustancialmente aumentada), una versión menor de la misma aparecida en 1912 y una transcripción para dos pianos completada en 1921 y ejecutada por vez primera en el Festival Internacional de Música de Salzburgo en 1923. Se trata de una obra de vastas proporciones, en la que la escritura resulta difícil en todo momento. Busoni escribió en 1912 que "la Fantasía contrapuntística no ha sido pensada ni para piano, ni para órgano ni para orquesta. Es música. Los medios sonoros que comunican esta música al oyente son de importancia secundaria".

    La versión aquí presentada es la segunda, que se abre con la misma armonización que el coral "Gloria al Señor del Cielo", que ya había aparecido como el número 3 de las Elegías en 1907. El coral introduce las tres fugas, cada una basada en uno de los tres temas de la fuga incompleta de Bach. La escritura polifónica es magistral, con los tres temas que llegan a encajarse unos con otros y a conmover simultáneamente en la Fuga III, basada en el "tema de Bach", es decir, Si bemol, La, Do, Si natural. Después de un breve pero necesario Interludio, hay tres variaciones, siempre de carácter polifónico, pero menos austeras que las fugas precedentes. Los ritmos en tercetos de corcheas dan la impresión de un acelerando continuo que desemboca en una Cadencia donde aparece, por vez primera, el ritmo punteado que abre la Fuga IV. Ésta se disuelve en una estratificación armónica notable que evoca ciertas sonoridades al estilo de Scriabin antes de presentar de nuevo el Coral del comienzo sobre un gentil ostinato en los graves. En fin, la figura de los graves se hace preponderante en el Tiempo acelerado final, que cierra la obra en un clima de grandeza monumental.

© Sandro Ivo Bartoli, 2004


      1. Alfredo Casella (1883-1947)
      1. Due ricercari sul nome “B.A.C.H.”
      2. A notte alta
      1. Luciano Berio (1925-2003)
      1. Sonata per pianoforte solo
      1. Ferruccio Busoni (1866-1924)
      1. Fantasia contrappuntistica