(I) Ciclos de Miércoles El piano iberoamericano

(I)

  1. Este acto tuvo lugar el
José Gallego y Ángel Gago, piano

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NOTAS AL PROGRAMA
PRIMER CONCIERTO
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Carlos Guastavino - Romance del Plata, para piano a cuatro manos

música porque la amo. Amo la melodía, amo cantar. Y he averiguado con placer que hay un público allí fuera muy interesado en mi música siempre que la publique. ¡Eso es fantástico! Me niego a componer sólo música pensada para ser descubierta y entendida por generaciones futuras." Así se expresaba  Carlos Guastavino ( Santa Fe, Argentina, 5-4-1912; 28-10-2000), explicando simple y claramente su ideología musical. Se le considera como la mayor personalidad del nacionalismo romántico argentino, poseedor de un estilo propio muy enraizado en el siglo anterior, siendo evidentes las influencias que sobre él ejercieron compositores como Alberto Williams o Julián Aguirre. No quiso acompañar la evolución de la música de su país que protagonizó Ginastera, entre otros. Fue, en cambio, alto ejemplo a imitar por los músicos populares argentinos contemporáneos, tal es su cercanía al sentir autóctono.
Guastavino había realizado sus estudios musicales en su Santa Fe natal con Esperanza Lothringer y Dominga Iaffei, y a los 25 años, gracias a una beca, en Buenos Aires con Athos Palma. Pudo conocer a Manuel de Falla cuando éste vivió en Alta Gracia, en la Córdoba argentina, con quien intercambió ideas. Como compositor, Guastavino compuso más de un centenar de canciones, que acompañó, como buen pianista que era, en muchas ocasiones. Inmensa popularidad ganaron, por ejemplo, La rosa y el sauce y, sobre todo, Se equivocó la paloma. Es importante la música para piano solo, de la que en este mismo concierto tendremos un buen ejemplo con la Cantilena nº 4, "El ceibo". Aunque con menor proyección popular, también compuso para orquesata y para coro.
    Romance del Plata, es una Sonatina para piano a cuatro manos dedicada a Miguel Zanetti. Fue compuesta en 1987 y es su última obra para piano. Consta de tres movimientos: Allegretto cantabile en La mayor, Andante cantabile sereno en Re menor y Rondó, otra vez en La mayor. Está escrita en un estilo de alguna forma próximo al de nuestro Antón García Abril, excepto en el último movimiento, que posee un mayor carácter nacionalista.


Astor Piazzolla - Milonga del ángel

    Se atribuye a la célebre Nadia Boulanger la frase: es el Piazzolla que me interesa. No lo abandone nunca", cuando le escuchó tocar en 1954 su tango Triunfal. Frase que resultó determinante para que  Astor Piazzolla  de Plata, Argentina, 11-3-1921; Buenos Aires, 4-7-1992) se afirmara en el camino que le llevaría a la celebridad como el gran renovador del tango. En este ciclo de Piano Iberoamericano podemos encontrar algunos casos de lo que se está dando en llamar "músicos fronterizos", es decir, cuando su senda creadora de ubica a caballo entre la música académica y la música popular. Uno de ellos es, desde luego, Piazzolla. Él tuvo una formación escolástica, no en vano pudo recibir lecciones de Ginastera durante seis años. Fue el inolvidable pianista Artur Rubinstein quien recomendó al joven Astor en llamada telefónica al maestro. "Ir a la casa de Ginastera era como ir a la casa de la novia. Él me enseñó el misterio de la música, me mostró sus partituras, me hizo conocer y analizar a Stravinsky. Ahí me metí en el mundo de la Consagración de la primavera, me la aprendí de memoria...", recordaría tiempo después. Por otra parte, con apenas 11 años había empezado a estudiar el bandoneón, al que rescataría de ser simplemente un instrumento de orquestas de baile, conviertiéndolo en protagonista en salas de concierto. Por entonces ya había grabado en Nueva York para Carlos Gardel varias piezas de su película El día que me quieras. Cuando vuelve a Argentina en 1937 es cuando inicia su carrera de bandoneonista en la orquesta de Aníbal Troilo. Su fuerte personalidad le llevó a crear un nuevo tango, que hoy es indiscutido, pero que en su momento encontró no poca oposición. Él mismo diría, pasado el tiempo: "Tuve que defenderme, pelear, discutir, pero también confieso que me divertí. Sin darse cuenta me ayudaron a forjar la fama de Astor Piazzolla." Sería propio de un estudio monográfico escribir detalladamente de la obra del compositor. Por ello, qué mejor que citar su Adiós, Nonino, el hermoso y emocionante tango escrito en memoria de su padre desaparecido.
    La Milonga del ángel en su versión pianística está escrita en la tonalidad de Si menor y en compás de 4/4. Es una pieza de carácter sumamente nostálgico en forma tripartita, en la que en la secciones extremas predomina la línea melódica, de gran inspiración. En la sección central, subdividida en dos breves partes, es preponderante el ritmo algo más marcado, aunque sin perder el aire evocador general. Es un excelente ejemplo de las mejores cualidades de Piazzolla como creador de melodías de gran belleza y de armonías en apariencia sencillas, pero de notable impronta personal.


Ernesto Lecuona - Danza negra

Ernesto Lecuona Casado (Guanabacoa, Cuba, 6-8-1895; Santa Cruz de Tenerife, 29-11-1963) es otro ejemplo de "músico fronterizo". Como Piazzolla, él también tuvo una formación clásica. Había comenzado a estudiar piano con su hermana Ernestina y continuó después con los profesores Peyrellade, Saavedra, Joaquín Nin y Hubert de Blanck. Muy dotado para el piano, pronto lo dominaría. Ya a los once años trabajaba como pianista en el cine mudo y a los doce componía sus primeras obras. Se convirtió en un extraordinario pianista, dando constancia de ello en muchos conciertos en buen número de países, especialmente en la década de 1920 y comienzos de la de 1930. Posteriormente la composición fue ganando cada vez más terreno, sus apariciones como pianista fueron menos frecuentes y su repertorio se fue limitando a sus propias obras. Por otra parte, organizó orquestas con las que hizo giras por varios países de América y Europa dirigiendo sus propios espectáculos escénicos. En España fue frecuente su presencia a partir de 1924.
    Como compositor, su producción es inmensa. Su catálogo comprende obras principalmente para voz y piano y para piano solo, pero también muchas otras para la escena como ballets, zarzuelas, operetas, una ópera, sainetes, revistas y comedias musicales. En total, nada menos que 851 obras, según el catálogo del autor publicado por la Sociedad  General de Autores y Editores en 1995. Quizás lo más importante de la obra de Lecuona se encuentra en sus piezas para piano, de las que son claros antecedentes las contradanzas de Manuel Saumell y las danzas de Ignacio Cervantes. Como escribe Ana Luisa Tamayo Barrera en El arte musical de Ernesto Lecuona (SGAE): "En la cancionística, el teatro musical y en las obras para piano se halla lo mejor de la creación lecuoniana. En esta última vertiente, cada pieza constituye un aporte a la literatura pianística, por la belleza melódica de elevada inspiración, pero sus danzas llevan el mérito de mayor autenticidad y contribución al género como música de concierto."
    Entre los años 1912 y 1935 Lecuona dedica mucho tiempo a la composición de danzas para piano. En 1930 se publica un álbum con obras calificadas como danzas afro-cubanas. Aquí se presentan La conga de medianoche, Danza negra, ... Y la negra bailaba!, Danza de los ñáñigos, Danza lucumí y La comparsa, que ya había aparecido anteriormente. La Danza negra está compuesta en tonalidad de Sol bemol mayor, compás de 2/4 y tiempo Moderato. Su forma es tripartita, con ritmo ben marcato y sincopado. La parte central está escrita en Più mosso, con aire risoluto y gran brillantez y virtuosismo en las octavas de la mano derecha. Fue dedicada a Ernesto Lecuona de Brouwer.

Alberto Ginastera - Rondo sobre temas infantiles argentinos, Op. 19

    Alberto Ginastera (Buenos Aires, 11-4-1916; Ginebra, Suiza, 25-6-1983) es el más importante compositor que ha dado Argentina. Al contrario que Carlos Guastavino, su obra siguió una evolución en los procedimientos, si bien no en el estilo, pues éste es siempre perfectamente reconocible. Había comenzado sus estudios muy pronto y a los 12 años ingresó en el Conservatorio Williams. Bastante más tarde, entre 1945 y 1948 residió en los Estados Unidos, lo que le dio la oportunidad de estudiar con Aaron Copland. La experiencia habría de notarse en las futuras composiciones de Ginastera. De vuelta a su país fundó la Liga de Compositores, el Conservatorio de Música de La Plata y el Centro Latinoamericano para Estudios Avanzados en el Instituto Di Tella de Buenos Aires, centro éste último verdaderamente ejemplar para la creación de vanguardia de esa época. Tuvo, asimismo, una destacada actividad docente. En 1969 sale nuevamente de Argentina y se instala en Ginebra.
    Como compositor, su obra se ha dado en dividir en 3 períodos: 'nacionalismo objetivo', 'nacionalismo subjetivo' y 'neo-expresionismo'. En el primero el folklore argentino es determinante, con influencias de grandes compositores del momento como Falla, Stravinsky o Bartók. Nacen obras como Danzas Argentinas op. 2 para piano, el ballet Estancia, o Pampeana nº 1. El siguiente período, el del 'nacionalismo subjetivo', se caracteriza por el empleo de técnicas más avanzadas, con alejamiento de las músicas vernáculas. Utiliza la técnica dodecafónica, aunque de manera muy personal. De entonces son Pampeana n. 3 para orquesta y la Sonata nº 1, Op. 22 para piano. El último período, el llamado 'neo-expresionista', se inicia hacia 1958. Avanza en la búsqueda de nuevos procedimientos creativos y se distancia aún más de la influencia popular, aunque, como podrá verse hasta en sus últimas obras, el espíritu de la música argentina siempre está presente. Así lo explicaba el propio compositor: "No hay más melodías folklóricas ni simbolismo. De todos modos hay constantes elementos argentinos, como ritmos fuertes y obsesivos, adagios meditativos sugiriendo la tranquilidad de la mágica y misteriosa Pampa."  De entonces son las óperas Don Rodrigo y Bomarzo, así como los dos Conciertos para piano y orquesta, el Concierto nº 2 para violonchelo y orquesta, la Cantata para América Mágica y las dos últimas Sonatas para piano.
El Rondo sobre temas infantiles argentinos, Op. 19 fue compuesto en 1947 y está dedicado a sus hijos Alex y Georgina. En esta obra Ginastera evoca las canciones infantiles que le eran familiares, tratándolas con respeto a las melodías originales, mas arropándolas de una armonía y un sentido rítmico enriquecedores y personales. Se ha visto en los procedimientos, incluso, un cromatismo cercano al estilo de Debussy. La aparente sencillez no es tanta como para que la obra pueda ser interpretada por niños sin especiales dotes técnicas. En cuanto a la forma, es efectivamente un rondo; sin embargo cada aparición del tema principal es diferente en su textura, lo cual acrecienta el interés y el valor del conjunto de la pieza.
Mozart Camargo-Guarnieri - Dansa negra

Mozart Camargo-Guarnieri ( Tietê, São Paulo, Brasil, 1-2-1907; São Paulo, 13-1-1993) fue calificado por su compatriota Francisco Mignone de esta manera: "Desde el punto de vista del equilibrio y la realización, Guarnieri es el mayor músico de todas las Américas". Era hijo de un emigrante italiano que bautizó a sus hijos con el apellido de sus compositores preferidos: Mozart, Rossini, Bellini y Verdi. Pero Mozart renunció más tarde a este nombre, pensando que "podría ofender al maestro." Comenzó a estudiar música con Virgínio Dias, a quien dedicaría su primera obra: Sonho de Artista. Más tarde estudió en el Conservatório Dramático e Musical de São Paulo, donde después sería también profesor. Al mismo tiempo se vio obligado a trabajar tocando el piano en cafés, teatros o cines de esa ciudad. Los maestros que influyeron de manera decisiva en su formación fueron Sá Pereira y Ernani Braga, en el piano, y Lamberto Baldi en la composición. Aún mayor fue la influencia de Mário de Andrade, de quien se convirtió en discípulo predilecto.
Se dice que el catálogo de obras de Camargo Guarnieri es el mayor de Brasil después del de Villa-Lobos. Más de setecientas piezas, entre las que no faltan obras orquestales y canciones. En el apartado pianístico se pueden destacar piezas como Canção Sertaneja, Dança Brasileira, la 1ª Sonatina, Choro Torturado, Dança Selvagem o Toccata.
La Dansa negra, publicada en partitura en 1948, está dedicada a Lydia Simoes. Comparándola con la Danza negra de Lecuona que figura en el programa de hoy, la de Camargo-Guarnieri es de carácter radicalmente diferente. Aquella era el frenesí; ésta, en cambio, es de aire oscuro, pesimista, como la indicación que la encabeza en la partitura indica: Soturno. No falta, sin embargo, el ritmo suavemente ondulado y sincopado, que le proporciona un encanto especial.


Alexandre Levy - Tango brasileiro
Alexander Levy  ( São Paulo , 10-11-1864; 17-1-1892), hijo de emigrantes franco-suizos, creció en un ambiente musical. Su padre,  Henrique Luiz Levy, era el fundador de la Casa Levy, una importante tienda de música de São Paulo. Tuvo como primer profesor de música a su hermano Luis, muy buen pianista y compositor. Posteriormente estudió con Gabriel Giraudon, profesor francés también emigrado a Brasil. En 1887 Levy se trasladó a Europa para completar su formación musical. En París estudió armonía y contrapunto con Emile Durand, quien también fue maestro de Claude Debussy. Murió cuando sólo contaba 28 años, de forma extraña, pues no había padecido ninguna enfermedad.
En la obra de Alexandre Levy se pueden apreciar influencias de la cultura francesa (utiliza títulos franceses en algunas obras), por una parte; de la música de Schumann, a quien admiraba, por otra; y, finalmente, de la música popular brasileña. En el Allegro Appassionato Op. 14, por ejemplo, se manifiesta de manera notable el estilo schumanniano. El conjunto de sus obras constituye un legado importante, especialmente si se tiene en cuenta el escaso tiempo que pudo vivir. Para Màrio de Andrade fue "un anuncio de un genio."
El tango brasileño, como género, estaba muy de moda en los finales del siglo XIX y era de carácter muy diferente al tango argentino, más en la intención musical que en el propio ritmo. Éste, en compás binario, no deja de tener un cierto parentesco con la habanera, con ligera variante en la primera parte del compás. El  Tango brasileiro es la obra más conocida de Levy. Fue publicado en 1890 en 'El Diario Popular' "como un regalo a nuestros agraciados lectores", en clara referencia a las damiselas que tocaban el piano. La popularidad de la pieza trascendió a este anecdótico hecho, y se puede decir que actualmente es pieza de repertorio de muchos pianistas. Escrito en Allegro moderato, oscila entre las partes rítmicas, muy movidas, y las melódicas, que mantienen el ritmo, pero con evocador encanto. En cuanto a la tonalidad, alterna constantemente entre La mayor y La menor. Curiosamente termina con un acorde en menor, cuando el final había estado en mayor. Así el compositor parece llevar la contraria a los músicos del Barroco, cuando solían acabar en mayor una pieza que había estado en tono menor.
Francisco Mignone - Valsas de esquina nº 1 y nº 3

    Francisco Mignone ( São Paulo, 3-11-1897; Río de Janeiro, 19-2-1986), nacido diez años después que Villa-Lobos, está considerado como el compositor brasileño más importante de su generación. Fue, junto a éste y a Camargo-Guarnieri, líder del movimiento nacionalista brasileño. Con Guarnieri le unen además otras circunstancias: ambos fueron hijos de emigrantes italianos y nacieron en la misma ciudad, São Paulo. Más aún, sus respectivos progenitores eran flautistas y comenzaron pronto a enseñarles música. Mignone comenzó a estudiar piano a los diez años con Sílvio Motto. Ya por entonces, bajo el pseudónimo de "Chico Bororó", era un conocido "seresteiro", esto es, participante en serenatas en grupos de "chôro". Más adelante se ganaría la vida tocando en cafés y teatros. En 1920 fue a estudiar en Milán con Vincenzo Ferroni. Bajo su orientación, escribió su primera ópera, O Contratador de Diamantes, basada en un tema nacional. Su segunda ópera, L'Innocente, tenía un estilo italiano que desagradó a Màrio de Andrade, quien le sugirió que volviera a los temas nacionales. Así lo hizo y sus composiciones siguientes se inspirarían en el espíritu brasileño, como las Lendas sertanejas (1923-1940), Valsas de esquina (1938-1943) o Valsas-choros (1946-1955). Importante es el ballet afro-brasileño Maracatu de Chico Rei.
    Escribió bastantes obras para piano, como 6 Prelúdios, las citadas Lendas Sertanejas, 12 Valsas-choro, 12 Valsas de esquina, 12 Valsas brasileiras o Rembolada do brigadeiro. También compuso obras para piano y orquesta, como las Fantasias Brasileiras y el Concerto.
    L a Valsa de esquina nº 1, en Do menor, está compuesta en 1938 y dedicada a Arnaldo Estrella. Bajo la indicación Soturno e seresteiro, aparece en forma tripartita, siendo las partes extremas cantadas fundamentalmente por el bajo de la mano izquierda. La sección central, mais lento, es de carácter lírico, no exento de filigranas cercanas al virtuosismo en la mano derecha. Por su parte la Valsa de esquina nº 3, en La menor, data de un año más tarde y lleva dedicatoria a Nayde Alencar Jaguaribe. La indicación Com entusiasmo encabeza la partitura y, efectivamente, la pieza se caracteriza por su brillantez, con el protagonismo de la mano derecha,  plena de octavas y acordes.


Osvaldo Lacerda - Brasiliana nº 4, para piano a cuatro manos

    Osvaldo Lacerda ( São Paulo , 27-3-1927) creció en un ambiente familiar muy favorable para la música. Su madre solía tocar el piano, tal como en 1997 contaba el compositor: "El recuerdo musical más remoto que tengo data de mis dos años de edad, cuando escuchaba, embebido, a mi madre tocar al piano las deliciosas Canciones sin palabras de Mendelssohn, que hoy continúo escuchando con gran placer." Su padre, abogado, quería que Osvaldo siguiera también la carrera de leyes. Pero gracias al apoyo de su madre comenzó a estudiar piano a los nueve años. En 1949 estudió con el pianista José Kliass y, tres años después, composición con Camargo-Guarnieri. Éste le convenció para que se dedicara a la composición y dejara el piano, para el cual no le suponía especial talento. La relación maestro-discípulo continuó hasta 1962. Después consiguió una beca para los Estados Unidos, donde estudió con  Aaron Copland y Vittorio Giannini. No obstante, siempre siguió considerando a Camargo Guarnieri como su verdadero maestro.
En su tarea de compositor, tuvo como lema: "El principal atributo de un compositor es ser independiente y siempre sincero consigo mismo."  Las diversas manifestaciones folklóricas o religiosas de la música brasileña estuvieron presentes al crear sus obras. Puso música a textos de los grandes poetas de su país, como Manuel Bandeira o Cecilia Meireles. En su obra para piano hay que citar las 15 Variações sobre Mulher Rendeira de 1953, Dois ponteios (1955 y 1956), y los Doze estudos para piano solo (1960-1976).
L a Brasiliana nº 4, para piano a 4 manos, es una suite que "se destina a presentar a los estudiantes de este instrumento, a los aficionados dotados o a los pianistas ya formados que se interesan por la música brasileña, algunos aspectos o modalidades de la misma", como indica la partitura. Data de 1968. Tiene cuatro piezas: Dobrado, Embolada, Seresta y Candomblé. La primera es una marcha brasileña en compás de 4/4 y tiene una ligera influencia de la música española, no en vano dobrado viene de pasodoble.  La segunda, Embolada, escrita en Vivo, mas n rápido y compás binario, se inspira en el tipo de pieza vocal del mismo nombre propio del nordeste de Brasil. Seresta, por su parte, como género es el equivalente de serenata. Y así trata Lacerda la pieza, con carácter cantabile, en tiempo Moderato. El último número de la suite, Candomblé, es un Movido en compás de 6/8. Aquí el compositor refleja muy eficazmente el carácter de la fiesta religiosa afro-brasileña que se celebra en Bahía.
Francisco Mignone - Valsa Choro nº 11

Valsa chôro nº 11 es una breve pieza compuesta en 1955 y editada por Ricordi Brasileira dos años más tarde. Ya la indicación que preside la partitura, Suave e delicado, adelanta muy bien cuales son sus características. Está escrita en la nada habitual tonalidad de La bemol menor, como si quisiera adentrarse más aún en lo introspectivo. Durante toda su extensión la tesitura utilizada está entre las zonas media y aguda del piano y los matices no pasan nunca más allá del mezzoforte, siendo el piano el que predomina absolutamente. La melodía y la armonía son sencillas. Todo ello crea una atmósfera cercana a la que podría emanar de una cajita de música.

Ernesto Nazareth - Odeón. Tango brasileiro

    Ernesto Nazareth ( Rio de Janeiro, 20-3-1863; 4-2-1934) inició sus estudios musicales con su madre, la pianista Carolina Augusta Pereira da Cunha, quien solía animar las fiestas y reuniones tocando valsas, polcas y modinhas. Cuando ésta murió, Ernesto contaba tan solo diez años. Un amigo de la familia, Eduardo Madeira, y más tarde Lucien Lambert, continuaron con la instrucción musical del pequeño. Nazareth escribió su primera composición a los 14 años. Era una polca, Você bem sabe, que sería editada.
    Nazareth tuvo un curioso empleo en 1919 en Casa Carlos Gomes: demostrador de música. Su tarea era tocar las partituras que los clientes querían adquirir para que supieran cómo sonaban y pudieran elegir. Entonces no tenían todavía la posibilidad de escuchar un disco. Entre las obras que interpretaba se encontraban sus propias composiciones.
   ¿Músico erudito o popular? Muchas discusiones hubo en la época de Nazareth sobre esta cuestión. Según algunos musicólogos su música era "popular en la forma, mas de contenido erudito." Se aprecia en algunas obras una sutil influencia chopiniana. En cualquier caso, casi 300 obras para piano se encuentran en el catálogo de Ernesto Nazareth, con formas populares como samba, maxixe, batuque, y, especialmente, tango brasileiro. Porque lo que le daría la fama sería la composición de tangos brasileños, más de 100 en su haber, de los cuales es considerado como gran maestro. La danza popular brasileña aflora en estas piezas.
El gran compositor francés Darius Milhaud escuchó tocar el piano a Ernesto Nazareth en Río de Janeiro. Muchos años después recordaba de este modo la inolvidable impresión que ello le produjo: "Los ritmos de esta música popular me intrigaron fascinándome. Había en la sincopación una suspensión imperceptible, un aliento lánguido, una pausa sutil que me parecieron muy difíciles de captar. Compré entonces una gran cantidad de maxixes y tangos y traté de tocarlos con las sincopaciones que alternaban de una mano a la otra. Mis esfuerzos fueron recompensados y por fin pude expresar y analizar esta 'nadería' tan típicamente brasileña. Uno de los mejores compositores de esta clase de música, Nazareth, tocaba el piano en el vestíbulo de un cine de la Avenida Río Branco. Su manera de tocar -fluida indefinida y triste- me ayudó a comprender  mejor el alma brasileña."
Nazareth trabajó y ganó fama como pianista en la sala de espera del Cine Odeón, a donde acudían muchos músicos extranjeros cuando visitaban Brasil para escucharle. Para ese local escribió, hacia 1917, la que es posiblemente su obra más famosa: Odeón. Tango brasileiro. Es una música sencilla y popular, pero con suficiente grado de refinamiento como para interesar también a públicos más cultivados. Con las diferencias lógicas, es un piano que podría considerarse próximo al del estilo creador de Scott Joplin.


Ignacio Cervantes - Danzas

    Ignacio Cervantes Kawanagh (La Habana, Cuba, 31-7-1847; 29-4-1905) es el compositor más importante del siglo XIX cubano. Encontró unas condiciones familiares apropiadas para el estudio de la música. Su padre le dio sus primeras lecciones. Más adelante tendría como maestro a Nicolás Ruiz Espadero, el más prestigioso profesor de La Habana de entonces. Según Serafín Ramírez, Ruiz Espadero "logró en cinco años hacerle pasar y repasar con exquisita pulcritud todo el repertorio de Kalkbrenner, Cramer, Clementi, Moscheles, Henselt, Alkan y Dussek; así como las principales piezas de concierto de Thalberg, Liszt, Chopin, Gottschalk y algunas más de Bach, Mozart, Beethoven, Weber, Hummel, Mendelssohn, etc.".  Es probable que el célebre Louis Moreau Gottschalk, quien era amigo íntimo de Ruiz Espadero, diera también algunas lecciones a Cervantes. En 1865 viaja a París para ingresar en el Conservatorio, donde tendría como maestros a Antoine François Marmontel y a Alkan. Después de una breve estancia en Madrid, regresó a Cuba a principios de 1870. Entonces comenzaría una notable actividad como concertista de piano, así como director en una compañía de ópera y profesor de su instrumento. Por razones políticas, hacia 1875 fue expulsado de su país, lo que le obligó a vivir durante varios años en los Estados Unidos. Por fin en 1900 pudo regresar definitivamente a Cuba.
    Las obras más celebradas del compositor son sus danzas para piano. Ahí se concentra lo mejor de su personalidad musical. Como escribe Solomon Gadles Mikowsky en su libro Ignacio Cervantes y la danza en Cuba,"Las danzas de Cervantes establecieron el patrón final y la definición del género, y han servido a compositores posteriores como modelos de brevedad, en los cuales se encierra el alma del pueblo cubano." No se sabe la fecha de composición de la gran mayoría de las cuarenta danzas catalogadas según su estilo por Hernández y De Blanck. Sí se sabe que la primera, Soledad, nació en 1857, cuando el compositor tenía tan sólo diez años. Y aunque se supone que las demás fueron escritas entre 1875 y 1895, no se puede descartar que hubiera otras anteriores o posteriores. Las danzas de Cervantes mantienen en general la estructura simétrica de la contradanza clásica: forma bipartita con dos secciones de dieciséis compases cada una de ellas. Que es como están compuestas las cuatro piezas del concierto de hoy, con indicación de número de catálogo según los citados Hernández y De Blanck: 6. El velorio (en Fa menor, Allegro moderato), 8. La encantadora (en Si menor, Allegro moderato, compuesta hacia 1875), 4. La celosa (en Mi bemol menor, Moderato) y 35. La carcajada (en La bemol mayor, Scherzando). Como todas las demás danzas cervantinas, excepto la número 36, La cortesana, tienen en común el compás de 2/4.


Alberto Ginastera  - Malambo Op. 7
    Malambo, Op. 7, compuesto en Buenos Aires en 1940 y dedicado a Hugo Balzo, es una de las piezas más celebradas de Ginastera. Comienza Lentamente con el desplegar una a una, del grave al agudo, de las seis notas que suenan cuando se tocan las cuerdas al aire de una guitarra: mi-la-re-sol-si-mi. Se forma lo que Ginastera llamó el "acorde simbólico", idea que aplicó en unas cuantas obras más. Inmediatamente ataca el frenético ritmo de danza en compás de 6/8, iniciado en pianissimo y crescendo poco a poco. También los elementos armónicos y melódicos se van aumentado por momentos, creando cada vez mayor tensión. Recuerda todo ello a las competiciones de los gauchos, que van mostrando sus habilidades. Es, ciertamente, una obra de inspiración popular, pero va bastante más allá: se nota la maestría del autor en la escritura y se adivinan los vanguardistas procedimientos, especialmente en la armonía, que emplearía en obras posteriores. La fuerza de la música es arrolladora, al mismo tiempo que un desafío para las facultades técnicas de los pianistas.

Francisco Mignone  - Valsinha
Valsinha es una breve obra compuesta en 1947 y editada un año más tarde por Editora Musical Brasileira. Está dedicada a Eliana Paladini Cardoso. Con indicación Saudoso (Devagar), Mignone nos ofrece un vals de sencilla estructura y textura igualmente sin complicaciones. Es música de salón, con una segunda parte Mais depressa e brillante notablemente influida por alguno de los valses de Chopin.

Carlos Guastavino - Cantilena nº 4, "El ceibo"
La literatura para piano solo de Guastavino es bastante amplia y variada, desde las tres piezas de 1940, Bailecito, Gato y Tierra linda, hasta los Diez Cantos Populares de 1974. El Romance del Plata de 1987, es, recordemos, para piano a cuatro manos. Esa primera pieza, Bailecito, fue especialmente conocida en España gracias al gran pianista Luis Galve, quien solía tocarla como pieza fuera de programa en sus recitales. Guastavino compuso en 1958 unas serie de Diez cantilenas argentinas: Santa Fe para llorar, Adolescencia, Jacarandá, El ceibo, Abelarda Olmos, Juanita, Herbert, Santa Fe antigua, Trébol y La casa. La cuarta de ellas, El ceibo, con dedicatoria a Juan Carlos Legarre, es la que podremos escuchar en el presente concierto. El compositor pide un tiempo Andante cantabile (como una vidalita) para esta pieza, escrita en Mi mayor y compás ternario. Es pieza de serena elegancia, casi un lied sin palabras, por su melodía inspirada y noble armonía acompañante.

Alberto Ginastera - Danza de la moza donosa
    Es la segunda de Tres danzas argentinas Op. 2 (1937). La primera es la titulada Danza del viejo boyero (dedicada a Pedro A.Sáenz) y la tercera Danza del gaucho matrero (dedicada a Antonio de Raco). La Danza de la moza donosa está dedicada a Emilia L. Stahlberg. Escrita en La menor y con indicación Dolcemente espressivo, tiene forma ternaria y su compás de 6/8 le confiere un aire de lánguida berceuse. Casi siempre está cantada en piano o pianissimo, salvo en la sección central, cuando se alcanza el punto culminante. Es apreciable la influencia que los nacionalista argentinos, especialmente Alberto Williams y Julián Aguirre, tienen sobre Ginastera en esta su primera obra para piano. No obstante, la personalidad del maestro, que tantas obras valiosas daría más adelante, encuentra aquí ya una clara definición.


Ernesto Nazareth  - Batuque
Como ya se dijo anteriormente, Nazareth escribió cerca de 300 obras para piano, con formas populares como samba, maxixe, batuque, y tango brasileiro. Batuque es el nombre genérico de una forma de danza de improvisación afro-brasileña. En su Batuque el compositor se inspira libremente en ella. Es una pieza dedicada "al eminente pianista y compositor H. Oswaldo". Está compuesta en La mayor, en tiempo Moderato y compás binario. Al ver la partitura o escuchar la pieza, viene a la mente, otra vez, la forma de escritura pianística y la sonoridad del ragtime de Scott Joplin.

Francisco Mignone -   Congada, para piano a cuatro manos
En el libro La música de Brasil de David P. Appleby se puede leer: "La congada  (también llamada congado o congo) ofrece un ejemplo de sincretismo religioso y político de elementos africanos e ibéricos en un drama popular que incorpora música y danzas populares. El tema central de la congada es la coronación de la realeza africana, ceremonia que se ha observado tanto en Brasil como en Portugal. (....) La congada se observa en diversas épocas del año y en varias partes de Brasil. Las danzas varían en su coreografía y su significación simbólica." Francisco Mignone vuelve su mirada hacia esa expresión nacional danzada de origen africano para componer su Congada, para piano a 4 manos. Compuesta en 1921, presenta, cómo no, un ritmo marcadamente sincopado, especialmente en la parte encomendada al intérprete de la zona grave del piano.

      1. Carlos Guastavino (1912-2000)
      1. Romance del Plata para piano a cuatro manos
      1. Astor Piazzolla (1921-1992)
      1. Milonga del ángel
      1. Ernesto Lecuona (1896-1963)
      1. Danza negra
      1. Alberto Ginastera (1916-1983)
      1. Rondó sobre temas infantiles argentinos, Op. 19 (para piano solo)
      1. Mozart Camargo Guarnieri (1907-1993)
      1. Dança negra
      1. Alexandre Levy (1864-1892)
      1. Tango brasileiro
      1. Francisco Mignone (1897-1986)
      1. Valsas d'esquina nos. 1 y 3
      1. Osvaldo Lacerda (1927)
      1. Brasiliana nº 4, para piano a cuatro manos
      1. Francisco Mignone
      1. Valsa Choro nº 11
      1. Ernesto Nazareth (1863-1934)
      1. Odeón (Tango brasileiro)
      1. Ignacio Cervantes (1847-1905)
      1. Danzas de salón
      1. Alberto Ginastera
      1. Malambo, Op. 7
      1. Francisco Mignone
      1. Valsinha
      1. Carlos Guastavino
      1. Cantilena nº 4, El ceibo
      1. Alberto Ginastera
      1. Danza de la moza donosa, de Tres danzas argentinas, Op. 2
      1. Ernesto Nazareth
      1. Batuque
      1. Francisco Mignone
      1. Congada, para piano a cuatro manos

  1. José Gallego

    Nace en Valladolid, ciudad donde comienza sus estudios de piano con María Natividad de Santiago. Finaliza los mismos en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid con Almudena Cano, obteniendo Mención Honorífica. Becado por Juventudes Musicales y el Ministerio de Asuntos Exteriores perfecciona sus estudios en Budapest, en la Academia Férénc Liszt con Marta Gulyas y en Amsterdam con Jan Wijn. Participa en Clases Magistrales impartidas por Dimitri Bashkirov, Josep Colom y Férénc Rados, entre otros.

    Es galardonado con primeros premios en diferentes concursos tanto de ámbito nacional como internacional. Ha participado en festivales de música contemporánea en Europa y los Estados Unidos; ha colaborado en el Proyecto Gerhard y el Grupo de Cámara 21 con el que graba un CD con obras de compositores jóvenes españoles. Ha actuado en las salas más importantes de nuestro país: Auditorio Nacional de Madrid, Palau de la Música de Valencia, Palacio de Festivales de Santander...

    Ha sido profesor en el Conservatorio de Cuenca y en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid y profesor pianista acompañante de la Cátedra de Violonchelo de la Escuela Superior de Música Reina Sofía. Paralelamente desarrolla su labor docente en el Conservatorio de Ferraz y colabora regularmente con la Orquesta Nacional de España.

  2. Ángel Gago

    Nace en Madrid. Realiza los estudios superiores de Piano en el Real Conservatorio Superior de Música en la cátedra de Guillermo González, recibiendo los consejos de Vlado Perlemuter, Cristina Bruno, Gyorgy Sebok y Carolina Gangutia.

    Se traslada más tarde a París donde completa su formación primero en la "Ecole Normale" con Jeannine Bonjean y, más tarde, becado por la Fundación Juan March, en el Conservatorio Nacional Superior de la capital francesa, en las clases de Aldo Ciccolini, Bruno Rigutto y Jean Mouillère, obteniendo premios en piano y música de cámara. Ha sido también galardonado en los Concursos Nacionales de piano de Valladolid y de Juventudes Musicales.

    Forma dúo con el violinista Santiago de la Riva, con el que actúa en festivales de España, Francia, Alemania, Macedonia y Cuba, y con el que grabó en 1996 un disco con música de Gerhard y Montsalvatge.

    En la actualidad compagina su actividad como concertista con la pedagógica en la Escuela Superior de Música "Reina Sofía" de Madrid y en el Conservatorio Profesional "Jacinto Guerrero" de Toledo.