Recital de canto y piano Conciertos de Mediodía

Recital de canto y piano

  1. Este acto tuvo lugar el
Ana María Häsler, mezzosoprano. Aurelio Viribay, piano

A. SCARLATTI, padre de "nuestro" Domenico Scarlatti, es el reformador de la ópera napolitana a finales del XVII y comienzos del XVIII. Algunas de sus innumerables arias fueron publicadas en el siglo XIX en adaptaciones para canto y piano, y forman parte del repertorio de las escuelas de canto. Este es el caso de las que hoy se interpretan.

A. VIVALDI, además de sus célebres e innumerables conciertos y páginas instrumentales, es también autor de mucha y deslumbrante música vocal, tanto religiosa como profana: Más de 45 óperas y otras tantas cantatas a sólo, de las que debe proceder este aria.

HAENDEL compuso varios cientos de arias para sus óperas, oratorios y cantatas. La que hoy se canta pertenece a la ópera Giulio Cesare (1724), estrenada en el King's Theatre Haymarket de Londres, y aparece en la escena tercera del primer acto.

R. HAHN, nacido en Caracas y alumno de Massenet, reinó con sus canciones en el París de los años 20. En 1895 publicó un volumen de 20 mélodies que se hicieron pronto muy célebres en los salones donde reinaban sus amigos Marcel Proust o Sarah Bernhardt.

E. GRANADOS permanece en la historia de la canción española, sobre todo, por su colección de Tonadillas al estilo antiguo, sobre textos de Periquet un tanto ripiosos pero que no carecen de gracia. Escritas entre 1912-1913, se inventa en ellas un casticismo de origen goyesco tan inverosímil como encantador. "La maja dolorosa" es el título de una trilogía con carácter muy apasionado.

El Tríptico lorquiano del navarro GARCÍA LEOZ es una pequeña joya que desde 1937 está en el repertorio de todos los cantantes españoles. Los textos proceden de la Tragicomedia de don Cristóbal y la señá Rosita, aunque el segundo también aparece en Mariana Pineda y en Otros poemas sueltos.

X. MONTSALVATGE logró su primer gran éxito en 1946 con sus Cinco canciones negras, en las que aborda con maestría una suerte de antillanismo mezclado con la nostalgia del pasado español en aquellas tierras. El ciclo se inicia con "Cuba dentro de un piano", sobre poema de Alberti, una de las canciones más finas del repertorio español.