Recital de piano Conciertos de Mediodía

Recital de piano

  1. Este acto tuvo lugar el
Daniel del Pino, piano

MENDELSSOHN compuso en 1841 tres grupos de Variaciones, las Op. 54, 82 y 83, pero sólo quedó satisfecho de las primeras, las tituladas Variaciones serias para distinguirlas -ya desde el título- de las que, generalmente sobre temas de ópera muy a la moda, se componían con más brillantez que profundidad. Las dieciocho variaciones que teje sobre un tema propio de gran encanto armónico son un compendio del arte de la variación y una de las pocas que pueden parangonarse con las "Goldberg" de J.S. Bach, las "Diabelli" de Beethoven y las posteriores de Brahms sobre temas de Haendel o Paganini.

DEBUSSY compuso en 1904 su pieza pianística La isla alegre, una recreación sonora de un cuadro de Watteau titulado L'embarquement pour Cythère. Muy en la onda de la Suite bergamasque de 1890, tanto esta suntuosa obra como la titulada Masques (Máscaras) son las dos obras pianísticas más desarrolladas de su autor y fueron publicadas sueltas.

GRANADOS, el excelente pianista de Lérida, estrenó en 1911 su colección de seis piezas pianísticas titulada Goyescas, su obra maestra. Como en las tonadillas cantadas con letra de Periquet, el compositor recrea con "una mezcla de amargura y gracia" el Madrid reflejado en los cuadros de Goya. El fandango del candil, "escena cantada y bailada lentamente y con ritmo", es una recreación de la página descrita por Mesonero Romanos en la que aflora el ritmo de la tonadilla Las currutacas modestas, del propio Granados, y es la tercera de la serie. El Pelele es una "goyesca" posterior, escrita hacia 1913 e inspirada en el conocido cartón de Goya, que Granados utilizó con las otras piezas pianísticas en su ópera Goyescas.

CHOPIN compuso hasta 27 Estudios para piano, los doce de la Op. 10, los otros doce de la Op. 25 y los tres que se incluyeron en el Método de Fètis y Moscheles. Aunque todos ellos cumplen la función de adiestrar a los pianistas en determinadas dificultades técnicas, no es menos cierto que, además, son maravillosas obras de concierto por la belleza de las ideas y la maestría con que las expresa. Los Estudios Op. 10 fueron publicados en 1893.