Recital de violín y piano Conciertos de Mediodía

Recital de violín y piano

  1. Este acto tuvo lugar el
Verónica Pellegrini, violín. Kennedy Moretti, piano

G. TARTINI, el gran renovador de la escritura violinística italiana del XVIII, publicó hasta cinco colecciones de música instrumental, tanto conciertos como Sonatas, con el rótulo de opera prima. La que hoy se interpreta pertenece a la serie publicada en Amsterdam en 1734 y es una Sonata da camera. El subtítulo -que hace alusión al célebre episodio de La Eneida- es ya del siglo XIX.

El gran violinista belga E. YSAYE compuso en 1924 seis Sonatas para violín solo con el punto de referencia en las Sonatas y Partitas de J.S. Bach (BWV 1001-1006). La obsesión por el arte bachiano llega a su punto álgido en la nº 2 en La menor, y de ahí el subtítulo del primer movimiento, que comienza recordando la Partita III. Está dedicada al violinista Jacques Thibaud.

H. WIENIAVSKI, el gran virtuoso polaco y profesor en Bruselas de Ysaye, compuso para su propio lucimiento varias obras concertantes para violín y orquesta. La primera es esta Polonesa en Re mayor, Op. 4 (1853), que responde plenamente y con enorme brillantez al tópico.

CHAIKOVSKY sólo compuso para violín y piano un breve tríptico que publicó en 1879: Souvenirs d'un lieu cher (Recuerdos de un lugar querido), Op. 42. Meditación es el primer episodio, al que siguen un Scherzo y una Mélodie.

La obra de SARASATE, escrita y publicada a finales de los años 70 del siglo pasado, es buena muestra del extremado virtuosismo del gran astro navarro del violín, siguiendo la moda europea de cantos o danzas gitanos o bohemios.