Recital de violonchelo y piano Conciertos de Mediodía

Recital de violonchelo y piano

  1. Este acto tuvo lugar el
Jagoba Fanlo, violonchelo. Miguel Ángel Muñoz, piano

SHOSTAKOVICH escribió la Sonata para violonchelo y piano en Re menor Op. 40 en 1934, aunque luego la revisó varias veces. Anterior a la importante serie de Cuartetos, la Sonata Op. 40 es característica de su primer estilo, un poco descarado y sin excesivas pretensiones de trascendencia. Música, pues, para el placer de escuchar, lo que no es poco, en la que mezcla muy diferentes estados emocionales. El primer tiempo es el más variado, desde lo emotivo a lo trágico. El segundo es una especie de danza popular en la que ironiza sobre el primer estilo de Prokofiev. El tercero es más lírico, aunque no conviene pasarse. Y el cuarto es un rondó provocador.

MANUEL BALBOA, uno de los compositores más personales de las últimas generaciones, compuso esta obra en 1991 estrenándola en las Xornadas de Música Contemporánea de Santiago de Compostela ese mismo año. Es casi un sólo de violonchelo y el piano funciona como un eco. Obra lírica y melancólica, refleja el dolor por la muerte de la escritora, tan ligada a la reflexión sobre la música.

DEBUSSY, en los años de la Primera Guerra Mundial, concibió un proyecto de seis Sonatas para diversos instrumentos en el espíritu de las sonatas preclásicas y como homenaje a los autores franceses del XVIII. La primera de las tres que logró componer es la de violonchelo y piano, escrita en el verano de 1915 y se estrenó y publicó al año siguiente. En ella combina magistralmente el rigor (primer movimiento), el sarcasmo (segundo) y la evocación, muy ligada a veces a sus obras "españolas" (tercero).

MARTINU, el gran compositor checoslovaco, escribió un buen número de obras para el violonchelo, incluyendo dos conciertos y tres Sonatas. Las Variaciones sobre un tema eslovaco están fechadas en 1959, el mismo año de su muerte: Su última obra camerística está, pues, dedicada a saciar su nostalgia de exiliado, ya que Martinu hizo gran parte de su carrera en el extranjero y moriría en Suiza; de hecho, no había vuelto a su patria desde 1938.